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Sunday, September 27, 2026

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Olympics

Dramático final para Assefa en Berlín: entra en meta cojeando tras rozar el récord mundial de maratón

La etíope, que fue a ritmo de plusmarca universal más de 35 kilómetros, se lesiona al final y se impone en 2.11:04, tercer mejor registro de siempre en la distancia

· 829 words

Tigst Assefa escribió en Berlín una historia con tintes de hazaña, sufrimiento y dramatismo. La etíope, que ya en 2023 batió en estas calles el récord del mundo de la distancia, coqueteó durante más de 35 kilómetros con una estratosférica plusmarca mundial con la que quería borrar de lo más alto del ranking de siempre el 'dudoso' registro de la keniata Ruth Chepngetich, ahora suspendida por dopaje, que corrió en 2.09:56 en Chicago en 2024. Hizo lo más difícil: correr a ritmo de récord del mundo durante la mayor parte del maratón con una soltura de dejaba claro el potencial y la calidad que atesora la subcampeona olímpica y mundial. Pero el maratón, la distancia que ha dejado algunos de los capítulos más duros de la historia del atletismo, no perdona ni a los mejores. Y Assefa vivió en sus piernas esa dureza cuando a falta de pocos kilómetros para meta empezó a sufrir y cojear, con calambres que le impidieron poder mantener ese récord que había saboreado hasta el final. Porque Berlín, acostumbrada a poner 'nombre' a muchos de los mejores registros mundiales de la distancia (13 se habían batido en su historia hasta este domingo), quería recuperar esa posición de privilegio -que ahora estaba depositada en Londres y Chicago- en alguna de sus categorías y, ante la baja de Sawe, la apuesta era la carrera femenina, con Tigst Assefa. La etíope, que había realizado su mejor maratón por las calles berlinesas en 2023 con 2.11:53, salió a por todas para asaltar esa difícil empresa que firmó Chepngetich (2.09:56 en Chicago en 2024). Así, y pese a que no pudo coger el primer avituallamiento, la etíope, bien secundada por las liebres contratadas para la ocasión, alcanzó el kilómetro 10 en 30:48, por debajo del récord mundial. La keniata Rosemary Wanjiru, segunda, ya avanzaba a más de un minuto de la líder (31:53). Assefa protagonizó entonces una carrera contra ella misma, el crono... y la historia. Pasó el kilómetro 15 en 46:13 y el medio maratón en 1.04:57, con una proyección en ese momento de 2.09:53 al final, siempre por debajo del tiempo universal. Llegaba la gran prueba de fuego, el segundo medio maratón que definiría si esa cadencia de Assefa sería suficiente para citarse con la historia. Por detrás, su primera perseguidora corría ya a más de 3 minutos al paso del kilómetro 25, que la etíope había pasado en 1.17:00, mientras que su compatriota Dida lo hacía en 1.20:22. Poco después, Tigst volvió a tener problemas en otro de los avituallamientos, donde no pudo coger la botella, pero no parecía sufrir las consecuencias de ello: seguía volando hacia el récord. Pasó el kilómetro 30 a 1:32:15, aún rodeada del grupo de cinco liebres, y el 35, a 1.47:32: apenas siete kilómetros separaban a Assefa de la historia. Con una liebre menos en el grupo, en el que se incrementaban las consultas a los relojes para comprobar si la hazaña aún era posible, la subcampeona olímpica y mundial mantuvo su cadencia de récord. Pero aún quedaba sufrimiento. Los últimos kilómetros se hicieron interminables para Assefa, que empezó a sufrir las consecuencias del estratosférico ritmo... y quizás de la falta de líquidos. Su rictus denotaba ese padecimiento, con zancadas más pesadas, cojeando. Las liebres tenían que esperarla, y ni siquiera el tiempo que había logrado atesorar de ventaja fue salvavidas suficiente para mantener ese récord mundial. Renqueante, con calambres, sin apenas poder correr, cruzó la meta en 2.11:04, marca personal y tercer mejor registro de siempre en la distancia. Un botín insuficiente para una carrera que había sido antológica hasta casi el final. La etíope Hirpa llegó segunda, con 2.16:53, a cinco minutos de la ganadora, mientras que completó el podio la también etíope Dida, con 2.16:55. Sin el plusmarquista mundial, Sabastian Sawe, en liza por lesión, las miradas de la carrera masculina recaían en el grupo formado por el tanzano Gabriel Geay, que con una marca personal de 2.03:00 llegaba como el más rápido de los participantes, junto a los etíopes Guye Adola, Shura Kitata y Getaneh Molla. Y fueron ellos, también con el keniata Sang o el etíope Belihu, los que dominaron en cabeza los primeros kilómetros. El grupo de favoritos siguió compacto durante muchos kilómetros. Alcanzó el medio maratón en 1.01:01, con el keniata Sang en cabeza, por delante de la 'Armada' etíope, con Barega, Belihu y Kitata, entre ellos. El kilómetro 30 marcó el primer cambio importante en la carrera masculina. Los etíopes Adola, Barega, y Diriba incrementaron el ritmo, un movimiento que sus rivales no pudieron responder. Pero aún Adola, acompañado por Kiptoo en labores de liebre, tenía un cambio más y se situó solo en cabeza para jugarse la victoria en los kilómetros finales. A partir de ahí fue un paseo para Adola, que sólo tuvo que garantizar su ritmo para alcanzar la meta en 2.02:51. Segundo fue el etíope Diriba, con 2.03:19, mientras que completó el podio el tanzano Geay, con 2.03:59.

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