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Monday, September 28, 2026

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Olympics

María de Valdés, la historia de una ausencia, un homenaje y un podio de lágrimas

La nadadora, que perdió a su padre en 2023, fue segunda en la Copa de España de aguas abiertas de los Juegos del Agua que se disputan en Melilla

· 499 words

Esta es una historia de resiliencia. Corría el año 2023 y para nuestra protagonista no era un momento cualquiera. Necesitaba afrontar el año olímpico a tope para sacarse la espinita de no haber podido debutar en los Juegos de Tokio. Pero un golpe del destino le arrebató a su padre. Su vida quedó en penumbra y sus ilusiones deportivas, aparcadas. Había un Mundial en febrero de 2024, en Doha, era la puerta olímpica. Aprobó el examen, claro, y ahora, dos años después, ha logrado un segundo puesto en la Copa de España de aguas abiertas de los Juegos del Agua, que comenzaron este domingo en Melilla. María de Valdés (Fuengirola, 1998) llegó emocionalmente tocada al Campeonato del Mundo de Aguas Abiertas en Doha. Su irreparable pérdida tres meses antes era un arma de doble filo para unos 10 kilómetros con las grandes estrellas mundiales jugándose diez plazas. Pero María quería intentarlo, por ella, pero sobre todo por su padre… La malagueña se plantó en la salida de una carrera frente a las mejores nadadoras del mundo y no solo no se arrugó, sino que más que nadar, ‘levitaba’ por las aguas de Doha. Aguas donde las corrientes y las mareas no lo ponían fácil. María estaba obsesionada por estar desde el principio en el grupo cabecero porque las diez plazas tenían el billete para los Juegos de París. La dura preparación invernal en altura y el desgarro familiar actuaban como dos martillos en su cabeza. Estaba preparada físicamente –“tenía que aguantar de principio a fin, lo tenía en la cabeza. Se jugaban trece plazas, quería estar siempre entre las diez primeras porque sabía que si me descolgaba no iba a poder recuperar. Esa ha sido la estrategia”, argumentaba. Los últimos kilómetros fueron de resistencia, de resiliencia pura. En cada brazada el recuerdo de su padre fue un acicate y espoleó aún más a la malagueña, que se iba a jugar nada menos que el oro con Sharon. Les separó la foto-finish pero, más allá del oro o la plata, María había hecho historia y le había hecho el mejor homenaje posible a su progenitor: “Estoy aún que no me lo creo, super emocionada y lo primero se lo quiero dedicar a mi padre que ha fallecido hace tres meses, a toda mi familia que me está apoyando desde España, a mi entrenador Jesús (de la Fuente, técnico del CN Liceo de La Coruña) y a todo el staff de España que me están apoyando”. Tras su gesta, las lágrimas inundaron su cara en un primer abrazo en el pantalán con su compañera Ángela Martínez, cuando salió desfondada de una carrera para la historia. Aquella medalla cuyas lágrimas inundaron el podio no solo le dio el billete olímpico para París 2024, también le dio un enorme impulso para el siguiente ciclo. Hoy, María es una nadadora experimentada y consolidada en el top 5 del ranking mundial y es una de las grandes estrellas de los Juegos del Agua Melilla 2026.

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