Paz quiere dar guerra
Tras probar en el campus de New England Patriots, el defensa aspira a ser el primer español en la NFL que no fue formado en Estados Unidos
Cada vez más, el deporte arroja ejemplos de prometedores jóvenes que terminan brillando en una especialidad distinta, ayudados por la base forjada en los inicios. A Diego Paz (A Coruña 2003) le tiraban el atletismo y las vallas. Tenía nivel como para ser de los atletas que se entrenaban en el CAR de Madrid con Jesús Álvarez entre los que destacaba Sergio Fernández, el navarro que había batido el récord de España de 400 vallas en los Juegos Olímpicos de Río. Bajaba de 50 segundos sin obstáculos en la vuelta a la pista. Tenía 16 años. Pero a este tallo de 1,93 metros y 120 kilos de peso se le cruzaron las ganas de acompañar a un amigo suyo a una prueba con los Black Demonds y ahora está pendiente de que a finales de abril de 2027, New England Patriots, la franquicia que abanderó Tom Brady durante varios años y cuyo campus ya ha visitado, o cualquiera otra que se fije en él, lo reclute en el draft. Sería el cuarto español en alcanzar la gran liga en la historia tras Jess Rodríguez (1929) y los recientes Alejandro Villanueva y JJ Arcega. El primero sin desarrollar carrera previa en las inferiores en Estados Unidos. “Yo hasta 2022 no había visto un partido de fútbol americano. Ni sabía lo que era la NFL. Pero me atrapó”, cuenta. Fue el inicio de una ascensión continua. “De ahí pasé a los Barcelona Dragons, pero me cortaron porque no les convencí. Me fui a jugar a Finlandia [a los Seinäjoki Crocodiles y los Helsinki Wolverines]. Fui a ganar el campeonato y quedamos segundos. Regresé a España a los Madrid Bravos, donde aprendí mucho. Finalmente, me ficharon en Alemania (Rhein Fire) donde he liderado la estadística de sacks”. Casi como los portfolios que caen en Hollywood con los actores noveles, los futbolistas que quieren llamar la atención desde fuera de la liga universitaria estadounidense necesitan darse a conocer. En este vehículo que son las redes sociales, Paz comenzó a subir vídeos a las más convencionales y también a plataformas que visitan los ojeadores. Sabía de su dificultad, pero también que era posible. “Maceo Beard, un francés, lo consiguió con 26 años y yo pensé que, con 23, también tendría mis posibilidades”. De momento ha conseguido disfrutar de la oportunidad de los tentaderos de la NFL, el campus de los meritorios. Llegó con nervios, pero Diego se había preparado para eso. No para de aprender de aquí y de allá. Igual se ve cada podcast de Maxx Crosby, el defensive end de los Raiders, cada semana, que asimila otros conceptos del juego. “Me recogieron a las 7:30”, recuerda. “Las instalaciones son espectaculares. Nada más llegar nos tomaron las medidas, la envergadura y luego hicimos una prueba de explosividad y un reconocimiento médico. Me sorprendió la forma en la que está la gente que aspira. Allí habría 50 tíos que parecían un ejército de robots”. “¿Que lo pude hacer mejor?”, reflexiona. “Seguro, pero espero seguir aprendiendo de los errores y ya he visto lo que piden. A partir de aquí hay que trabajar. Y si hay que probar en otro club, lo haré. Como si termino jugando en otra liga o en Canadá. Pero estoy convencido de que jugaré en América”. La velocidad del atletismo, a pesar de que ha ganado un montón de kilos de musculatura -está en 120-, le permite correr las 40 yardas en 4,6 segundos. Un tiempo interesante. Como los que se le avecinan al joven que está poniendo todos los raíles para triunfar.
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