La gran final del Mundial de Rallyes: una corona para Evans, Pajari o Solberg
El británico aterriza con 17 puntos de renta ante un rally decisivo a tres bandas contra Sami Pajari (213) y un Oliver Solberg (209) que es el primer líder en Cerdeña
Llegó el momento. Tras un campeonato que se puso en marcha en el mes de enero entre la noche, las bengalas y el clima salvaje de Montecarlo, pasó por momentos cumbre como la racha triunfal de Elfyn Evans o el brutal golpe de la leyenda Sébastien Ogier en Finlandia, y desemboca en Cerdeña tras la suspensión de Arabia Saudí. Es la gran final, con tres nombres, Elfyn Evans, Sami Pajari y Oliver Solberg, buscando una corona que abriría su palmarés entre los grandes del Campeonato del Mundo de Rallyes (WRC). Los Loeb, Ogier o Sainz buscan a un nuevo nombre en su lista de lujo. No es algo nuevo eso de ver a tres pilotos pelearse hasta la última línea de meta. El precedente similar más reciente ocurrió hace apenas 12 meses con Evans, otra vez líder, perdiendo su liderato contra Ogier (Kalle Rovanpera era el tercer candidato en discordia). Y hay momentos históricos en los que también se llegó con un trío de ases al frente. Le ocurrió a Carlos Sainz en su segunda corona, la de 1992, en Gales ante Kankkunen y Auriol. También se vivió en 2003 -Gales-, con Solberg contra el propio Sainz y Loeb. O en 2018, con otra corona de Ogier ante Neuville y Tanak en Australia. En 2026 no hay una igualdad notable, pues Elfyn Evans llega con una diferencia que le permitiría hasta no tener que entrar en el podio para ser campeón. Con 230 puntos y dos victorias en la temporada, el galés puede vivir su eclosión definitiva tras varias derrotas duras. Y no cambia de actitud. “Es un evento duro y rocoso. Siempre está seco, aunque hay zonas bastante blandas. Esperemos que cambie entre pasadas y veremos cómo va”, explicó. Saldrá abriendo camino y quizá la victoria está lejos, pero puede jugar con la calculadora. Cosa que sus rivales no. Aunque tampoco tienen nada que perder. Especialmente, Sami Pajari. El finlandés llega a 17 de distancia, pero es el piloto de moda del final de curso. Encadenó tres victorias, dio vida al campeonato y es un auténtico especialista en los tramos de grava. No tienen la velocidad de Estonia o Finlandia, pero sí puede atacar y presionar. Nadie le daba como candidato hace unos pocos meses y puede protagonizar la mayor sorpresa en varias décadas en el Mundial. Pajari (nacido en 2001) es la nueva generación de pilotos que el tercer contendiente también representa. Oliver Solberg (también del 2001) es un tipo de piloto joven diferente, pues ganó sus dos primeros rallyes con el Toyota de la clase reina, aunque pecó de irregular a partir de ese momento con cuatro abandonos que le retrasaron. El sueco consiguió rehacerse al ganar en Chile y es, libra por libra, el piloto más rápido de los que se pelean por la corona. Necesita una carambola, pero en casa saben de sobra que es posible que existan. Su padre, la leyenda Petter Solberg, logró su título de esa forma hace 23 años. De hecho, Solberg es el que primero golpeó al ser el más fuerte en la corta superespecial inicial. Superó por muy poco a Ogier (ocho décimas) y Evans (a 1,1), y pasa líder la primera noche. Muy cerca partirán otros contendientes como la leyenda francesa, Neuville y Fourmaux en los Hyundai o los impredecibles Ford. A 22,4 segundos de distancia queda Dani Sordo tras los poco más de dos kilómetros de rally. El cántabro puede ser un candidato sorpresa en una prueba que ha ganado, pero deberá olvidar un jueves lleno de infortunios. Rompió su suspensión por la mañana y penalizó al salir tarde de su asistencia. Buscará un buen resultado en la última prueba de la historia de los Rally1 antes del paso a la normativa WRC27 en apenas un par de meses.
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