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Wednesday, September 2, 2026

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Motorsport

Lo que no se vio del pleno de Marc Márquez en Aragón: 'Sí, se puede', margaritas y más

Euforia en Motorland... y ni hablar del brazo derecho

· 822 words

Volvió la alegría a Ducati... y a su ‘Inside’, el que muestra imágenes no vistas de los grandes premios de MotoGP. En Aragón, con el pleno de Marc Marc Márquez se olvidaron las complicaciones en su brazo derecho de Silverstone. Eso sí, los problemas de Pecco Bagnaia en Aragón sí quedaron reflejados. Pese a las sonrisas relajadas del jueves, el viernes, en el Ducati oficial ya empiezan a ver que las Aprilia serán un problema. “Es verdad que el tiempo con goma usada sale, no está mal, pero tengo que entender en qué punto la moto tiene más”, indica el ‘93’. El turinés tiene un encuentro especial al hablar con las televisiones: Johann Zarco. “Me alegro de verte”, afirma el de Chivasso y la respuesta del galo lo dice todo: “Quería darte las gracias por tu humanidad en Catalunya”. Luego bromean sobre las piernas del de Cannes. “Tienen muchos músculos, estás fuerte”, puntualiza Bagnaia. Pecco debe aclarar ante la prensa por qué no se paró en su box después de bajarse de su Desmosedici. “Estaba muy frustrado y en esas situaciones necesitas calmarte, porque puedes acabar diciendo muchas cosas que no piensas. Luego, al volver, hablé mucho con el equipo”, expone. En el ‘hospitality’ hay cena mexicana, con bigotes para todos, incluyendo uno blando para Tardozzi y Marc promete una margarita “el domingo”. El sábado comienza con el mayor de los Márquez cediendo ante ‘Bez’ por la pole. Él explica la causa ante su escuadra. “En la primera vuelta, apreté demasiado en la curva 1 y, luego, en la 12. Después, en esta última, estaba más tranquilo y fue mejor. Mi hombro, bien, ya he visto que me iba largo y dije: ‘Lo intento’, pero era demasiado”, explica antes de hablar en el parque cerrado con su hermano Álex. “¿Mejoraste en la última? Yo exageré demasiado y fue peor”, admite. Después, le explica esto mismo a Gigi Dall’Igna. “Sí, exageré en toda la vuelta: en la curva 1, la 5, en frenada. La última vuelta la hice más tranquilo y fui más rápido, pero cuando he visto que venía más fuerte, exageré y fallé”, suelta ante las risas del CEO de Ducati Corse y del resto. Luego, el de Cervera tiene un encuentro especial. Se ve con Marc Solés, el niño con el que coincidió rodando días atrás en la pista de kárting de Motorland. “Recuerda, coge ventaja al ir por el interior”, le aconseja ante una carrera en Alcarrás. En Sprint, el vigente campeón se impone tras ponerse en cabeza en el primer ángulo... tras un interior a Bezzecchi. “Vamos”, chilla Javi Ortiz, su mecánico más fiel, poniendo en peligro los oídos de Tardozzi. Más tarde, al relatar la prueba, es sincero. “Es lo que no me gusta de los Sprint, que enseñas las cartas y mañana, ¿qué?”, bromea. Por el calor, se mete en una bañera, con una Estrella Galicia 0,0. “¿Quieres unas patatas y unas olivas?”, le suelta Ortiz. La cruz está en Bagnaia, sólo undécimo. “Si algo sé es que rendirme no es algo que sienta como propio. El apoyo que recibo del equipo es grande”, proclama en Sky. El domingo llega la carrera larga. Un mecánico alerta pronto del peligro: ‘Se le ha quedado bajo’, dice refiriéndose al dispositivo trasero para descender la altura de la moto en la salida. Pero Marc se repone y vence, mientras que Pecco se cae. Los gritos en el box y en el parque cerrado son atronadores para festejar el triunfo. "Cometí un gran error al principo, al no desenganchar el dispositivo. Si no ya era primero al inicio", confiesa. "Sí, lo vimos", replica Rigamonti, su jefe de mecánicos. “Estaba tan concentrado... y hasta la curva 8, nada. Estaba guardando goma y cuando faltaban diez vueltas, dije: ‘Vamos’”, añade. Llegan Acosta y Bezzecchi. “Buena carrera, Pedro”, le dice Marc cuando el Tiburón da la enhorabuena a todo Ducati. Después, el leridano explica algo técnico que no queda claro. “Para mí, mejor, con los cambios, mejor, la moto está más equilibrada”, dice refiriéndose a alguna variación en su máquina para la carrera. El ‘93’ está bromista hasta con Bibendum. “A mí, dame el neumático bueno”, le suelta al muñeco de Michelin. El competidor ‘rosso’ hasta narra otro episodio clave: cuando se puso en paralelo con ‘Bez’ en la recta de atrás. “Dije: ‘A ver quién se rinde antes’”. Hasta hay risas con Marco: “El viento nos juntaba”. En el podio, a Marc le gritan lo que amenaza con ser un grito de guerra para el resto del Mundial: ‘Sí, se puede’. Mientras Pecco expone su sufrimiento, Marc llega al garaje a celebrar la victoria. Gritos, abrazos, música... y la margarita. “Uff, está muy cargado”, advierte el leridano tras catarla. “Hoy, sí; mañana, veremos”, anima el catalán. “Era a izquierdas”, le dice a Moreira, que se pasa por la fiesta. “Hecho, en Aragón se tenía que hacer”, concluye Marc en la reunión final.

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