Solberg y el final más cruel del WRC desde Carlos Sainz en 1998: "Estoy orgulloso, pero duele"
Error a falta de cuatro curvas y el título fue para Evans
El deporte siempre tiene las dos caras de la moneda: hay un ganador, pero también uno que no lo hace. A veces, un deportista acaricia su sueño y se le escapa cuando parecía que lo tenía al alcance de su mano. Eso le pasó a Oliver Solberg en el dramático final del Rally de Cerdeña, que ha decidido el Mundial de Rallies, el WRC, de 2026. El nórdico acariciaba el título, pero se fue largo a falta de cuatro curvas y sufrió un accidente. La corona fue para Elfyn Evans, compañero suyo en Toyota, que ni se lo creía. Algunos se acordaron del desenlace del Mundial de Rallies de 1998, aunque tuvo sus diferencias. Entonces, Carlos Sainz lo perdió por una avería en el último tramo, también con un Toyota. En el caso de Solberg fue por un error propio. El hijo de Petter, campeón en 2003, expresaba sus sentimientos tras la prueba. "Lo di todo hasta el final y eso es todo lo que puedo decir. Duele mucho, pero no me arrepiento de nada. Si no me hubiera esforzado lo suficiente y simplemente hubiera perdido tiempo, probablemente me costaría más asimilarlo. Pero al menos lo intenté y, de alguna manera, tuve la oportunidad de luchar por ello, lo cual es increíble al final. También siento un poco de orgullo, pero duele mucho. Este era el sueño de mi vida y creía de verdad que podía conseguirlo, así que es una sensación extraña", resumió en wrc.com. El sueco, pese a haber nacido en Noruega, intentaba sacar enseñanzas. Estar ahí al final con opciones es increíble. Simplemente duele mucho. Me cuesta hablar de ello. He hablado tanto del tema que ya me resulta difícil hacerlo. Pero, al final, ha sido un gran año. He aprendido mucho y no me arrepiento de nada. Sólo tengo que mirar hacia el futuro, quedarme con lo positivo y esperar tener muchos años por delante para volver a intentarlo", aseguró.
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.