El Dakar 2027, en la encrucijada: “Estamos, literalmente, cagados”
La suspensión del Rally de Arabia Saudí del WRC ha encendido todas las alarmas. Los participantes piden respuestas… y un plan B
“Estamos, literalmente, cagados”. Esta expresión popular, que uno de los afectados trasladó a MARCA, sirve para expresar perfectamente cómo se sienten muchos de los futuros participantes en el Dakar 2027 con la actual situación de la prueba, sumida en la incógnita que proyecta la conflictiva situación en Oriente Medio (con una escalada que ha afectado en las últimas semanas también a Arabia Saudí, sede de la prueba). Una incógnita que ha subido de nivel tras la suspensión de la prueba del Mundial de Rallies prevista allí para noviembre. “Cagados” por partida doble: por la incertidumbre que supone a nivel logístico y económico no saber a ciencia cierta si el Dakar 2027 se va a poder disputar o, a nivel humano, por el miedo que también se apodera de parte de la amplia familia dakariana, que tiene que jugársela a pasar tres semanas en una zona muy cercana a un conflicto de evolución imprevisible. MARCA ha podido hablar en los últimos días con diferentes miembros de equipos y pilotos, de todos los niveles deportivos, para conocer cuál es su pensamiento a tres meses vista del arranque de la carrera. Lo que parece seguro es que la organizadora de la prueba no ha cambiado su plan inicial para la disputa del Dakar 2027. La postura de Amaury Sport Organisation (y del gobierno de Arabia Saudí) es clara: el 1 de enero arrancará la 49ª edición del rally más duro del mundo en King Abdullah Economic City, como está previsto. Y así se lo ha hecho saber a los equipos que han preguntado por ello (que han sido numerosos) en los últimos días. “El Dakar será en Arabia Saudí, por nuestra parte todo sigue igual”, aseguran. Sin embargo, el recrudecimiento de los ataques de los hutíes del Yemen contra objetivos de Arabia Saudí (incluidos los lugares santos de La Meca), ha hecho que no sólo no se haya enfriado la situación allí, sino que la tensión se haya incrementado… y nadie sepa ya hasta dónde puede escalar. Por ello, será difícil convencer a los participantes de que un Dakar en Arabia vaya a ser posible… porque lo que necesitan es un plan B. Y ese plan B debería ser Marruecos, lugar que se baraja desde el verano como posible alternativa. Aunque ASO lo descartó por entonces –al menos de puertas afuera– ahora, con los últimos acontecimientos bélicos en la zona, se ve de otra manera. Quizá en los próximos días, con el Mundial de Rally Raid (y todos sus protagonistas) en el reino alauí para la penúltima cita del W2RC, aparezca esta vez sí, esa opción. Porque los pilotos y los equipos dudan de que se pueda correr en condiciones normales tal y como está la geopolítica alrededor del reino árabe. Hasta el punto de que se den situaciones que no puedan controlar ni ASO ni el gobierno del país. De hecho, uno de los motivos principales para la cancelación del Rally de Arabia Saudí del WRC es que los trabajadores de Hyundai o Toyota tienen prohibido viajar a zonas de conflicto, con lo que su presencia en Arabia era imposible por contrato. ¿Puede repetirse esto en el Dakar? Las estructuras oficiales del WRC son mayoritariamente de fábrica, con empleados pagados directamente por la marca y, por tanto, sometidos a sus normas. En el caso del Dakar no es tanto así, ya que mucho personal de los equipos top (Dacia, Ford, Toyota) tienen contratos con las estructuras paralelas que operan los coches (Prodrive y M-Sport –británicas– y Overdrive –belga– respectivamente). Pero… esto no incluye al cien por cien del personal, especialmente a los pilotos. Y aquí es donde puede empezar a haber problemas. Según ha podido saber MARCA, Ford podría tener dificultades con su personal estadounidense (recientemente el gobierno Trump ha emitido una alerta de seguridad para sus ciudadanos en la zona, en la que advierte de un potencial riesgo de escalada de la tensión), mientras que Toyota, a consultas de este periódico respecto a si su personal del Dakar estaría afectado por la misma norma que el equipo de rallies, contestó con una evasiva, pero sin negar la mayor: “Es muy pronto para tomar una decisión final”, dicen. Incluso KTM alguno de sus ejecutivos principales ha apuntado directamente a una cancelación del evento como única salida posible. ASO ya se ha enfrentado a situaciones parecidas en el pasado, como recuerdan algunos veteranos del Dakar a MARCA: “Cuando la guerra de Irak también parecía que no se haría y tiramos para adelante. Y en 2008 estábamos todos en la salida de Lisboa el 5 de enero con los coches verificados y nos mandaron a casa el último día”. Eso sí, aquella fue la única edición que el Dakar no se disputó en 50 años de historia. El problema del personal es uno de los más graves porque, además de que pueda haber estrellas que no puedan viajar a Arabia, también puede haber quien simplemente no quiera tomar riesgos: “Hay mecánicos que tienen miedo y están dispuestos a renunciar a viajar. La gente cree que nadie puede garantizarnos la seguridad tal y como está la situación”, desvela otro manager de equipo consultado por MARCA. Donde puede haber otro escollo insalvable –siempre en el supuesto de que sea Arabia el terreno de juego finalmente– es en el apartado de los seguros. “Empezando porque tenemos que ver si alguien nos asegura el material y el personal”, nos apuntan. Está en el tejado de las aseguradoras el cubrir el riesgo adicional de una situación de tensión bélica creciente. Y, en el caso de que lo asuman, lo que es seguro es que no va a ser al mismo precio que años precedentes… Pero, otro no menos importante es el del incremento de costes que, sin duda, van a tener que afrontar especialmente los organizadores este año. Recordemos que la inmensa mayoría de los vehículos viajan por barcos fletados por la organización. Ese traslado tendrá que enfrentarse, prácticamente con toda seguridad, a un coste superior y a posibles retrasos. Este año, además, el final del Mundial de Rally-Raid tendrá lugar en Abu Dhabi a finales del próximo mes de noviembre (una prueba, también cerca de la zona ‘caliente’, que de momento sigue confirmada). Los equipos, una vez que acabe el Rally de Marruecos tendrán que mandar allí las máquinas en el plazo de dos semanas (a un precio dos y tres veces más alto que el año pasado)… con la esperanza de que, después, puedan trabajar con ellos allí antes de enviarlos a Arabia. Por tanto, una decisión definitiva debería tomarse, a más tardar, inmediatamente después del Rally de Marruecos… tanto para el Dakar como para el Abu Dhbai. A día de hoy sólo las inscripciones de la categoría de motos están cerradas… y con un escenario lleno de incógnitas se pueden resentir (y mucho) las de coches y camiones. De hecho, algunas estructuras consultadas por MARCA destacan que han renunciado a inscribirse de forma adelantada, pese a que es más barato, ante la incertidumbre de si la carrera acabará disputándose o no. El Africa Eco Race siempre es una opción alternativa para los que no pueden ir al Dakar… o guardar el presupuesto para un año después, con mayor seguridad. Pero no sólo es la inscripción del personal y de los vehículos (ya sean de carrera, asistencia, motorhomes) lo que se retrasa. También se está dilatando el acopio del material (ropa, recambios, neumáticos)… incluso la reserva de los vuelos va con retraso. “Normalmente a 1 de septiembre ya teníamos todo esto claro… pero este año aún estamos esperando”, nos comentan. Porque lo que mueve el Dakar es mucho más de lo que los aficionados conciben. Por ejemplo, hasta la gasolina que los equipos que utilizan carburante propio –básicamente los punteros– mandan por vía marítima de forma anticipada tiene que partir hacia Arabia a no mucho tardar. Con todo este panorama, la mayor demanda de los participantes es la de información. Porque muchas decisiones (y, con ello, dinero) dependen de las certezas que tengan de que la carrera se disputará en tiempo y forma… donde sea. “Les hemos pedido que nos digan algo ya porque la gente está muy nerviosa. No vemos que se pueda correr en Arabia tal como está ahora la situación”, trasladan. Y recuerdan que no sólo la organización o el país anfitrión se juegan cosas: “En 2008 hubo gente que se arruinó cuando el Dakar se canceló”. Normal que haya ‘canguelo’…
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