Mercedes arremete contra los conspiranoicos: "Que se vayan a ver los Teletubbies"
El W17 sigue sin dar un paso más con su nuevo paquete, Russell lo coloca segundo... y Wolff tiene que explicar que no existen diferencias de trato
En Mercedes ya hace varias carreras en las que juegan con la cuenta atrás del título mundial. La rotura de George Russell y el segundo puesto de Andrea Kimi Antonelli en Malasia volvió a frenar en seco el intento del británico, y sólo hace falta saber el Gran Premio en el que el italiano se coronará como el campeón. Con 84 puntos de ventaja puede tomárselo con calma e incluso salir a flote de la situación más rara de la temporada. Se ha confirmado que las mejoras no hicieron mejor a su coche, y en Singapur sigue sin cambiar la dinámica. De hecho, Russell rozó la pole sprint de Marina Bay con el paquete viejo y Antonelli se diluyó en el séptimo con las actualizaciones. "Aun tengo que entenderlo", decía el italiano. Mientras que el británico saldrá al lado de Max Verstappen, indultado por la FIA, y podrá reducir puntos antes de partir al fondo de la parrilla en la carrera dominical ya que se ha confirmado su nueva unidad de potencia. Pero la situación no es sencilla. El paquete no es mejor, la competencia se pega y hay voces críticas que han cambiado el panorama desde lo que era el baño y masaje de Mercedes en la primera parte del 2026. Los más duros apuntan a que existen diferencias de trato entre los pilotos y que en el equipo prefieren un mejor rendimiento de Antonelli, con Toto Wolff, jefe de la estructura, como gran valedor. Eso ha cabreado al dirigente, muy duro en la rueda de prensa FIA. "La gente que dice eso no tiene cerebro. Es completamente absurdo. Lo hemos vivido en el pasado. ¿Pero qué pensáis? ¿Tengo un botón para que falle el motor de George [Russell]? Estamos luchando por el título y es hilarante. Esta gente contribuye a que me divierta cuando me insultáis... Y he oído que soy Satanás", lanzó. El tema sobre la mesa era la rotura del británico en Malasia y una penalización que podría tener que pagar en dos carreras. La respuesta es dura de Wolff. Se ve más lejos que nunca en todo el curso de victorias, y no quiere ni rastro del mal rollo del pasado en un equipo que será campeón de todo si nada raro ocurre. "No tengo comprensión ni respeto por el que se inventa eso. En vez de ver F1, que se pongan los Teletubbies o Mickey Mouse", cerró el jefe de equipo.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.