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La F1 tiembla en Sepang: la mejora de Mercedes, diluvio... y el reto español

El Gran Premio de Bahréin en Malasia (2 al 4 de octubre) llega de forma excepcional al calendario, pero puede ser otro golpe para el campeonato

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Es un circuito que tuvo cita en el calendario entre 1999 -ganó Irvine- y 2017 -lo hizo Verstappen-, pero tiene la merecida categoría de clásico en la Fórmula 1. Nadie oculta su gusto por los poco más de 5,5 kilómetros que componen el Sepang International Circuit y la sorpresa es su vuelta a la vida en el campeonato. Organizan de forma excepcional el Gran Premio de Bahréin (domingo, 9:00h en DAZN) y será de todo menos un capítulo más. Hay tensión competitiva y pueden venir cambios importantes. El primero y más importante tiene que ver el propio trazado malasio. Hay probabilidad de lluvia todos los días de competición (en el día de la carrera va desde un par de horas antes) y las particularidades de esa zona en el globo implican que sea un asunto al que prestarle máxima atención. Más si los equipos no han podido probar a estos coches en condiciones adversas más allá de unas vueltas en pretemporada. Para todos será nuevo. "No hemos probado los intermedios y de lluvia en estos coches. No sabemos nada, ni hemos escuchado nada bueno", avisó Oliver Bearman, piloto de Haas. Cosa que Max Verstappen confirmó: "Será complicado, dependerá de la temperatura, de lo mojado que esté y del compuesto". Los precedentes de la lluvia en Sepang son temibles, como todos ya saben. En 2009, por ejemplo, ni se dieron 30 vueltas. El tablero se alterará si llueve, pero el GP en Sepang también tiene su tensión sin necesidad de esperar a las condiciones. Mercedes llega con todo y ya plantea su gran salto aerodinámico. Su jefe Toto Wolff había sido beligerante durante todo el curso con el tema de las mejoras ("no tenemos el dinero de Ferrari") y las suyas son un impulso para hacer a Kimi Antonelli y George Russell todavía más favoritos. El italiano viene de su primer gran error en Bakú, pero suya es la batuta del campeonato. "Estoy deseando competir. Es un circuito increíble, con asfalto abierto y abrasivo. Será duro. Y tenemos mejoras. Lo notaremos de inmediato y esperemos que nos hagan más rápidos", explicó el italiano. Para Russell ya no hay nada que perder. Marcha a 66 puntos. "Ahora sí me siento en una posición para luchar por todos los triunfos. Hay mucho por delante, pero todo puede ocurrir", analizó. Su guerra es la que parece dominar en lo más alto. Porque Ferrari está en medio de la suya propia interna, con sus pilotos despejando balones fuera en relación a la jefatura del equipo, validando a Vasseur y rechazando los cantos de sirena de Horner. Las altas temperaturas y desgaste vienen bien a Hamilton y Leclerc, aunque lo difícil es rematar. Lo mismo está en mente de Red Bull, buscando aprovechar el estado de forma de Max Verstappen tras tres podios seguidos. O la venganza de una Mclaren que no sumó en Bakú ningún punto. Más lejos, lógicamente, estarán los dos españoles. Es más protagonista Fernando Alonso, pues aterriza con una flamante renovación que extenderá su longeva carrera. En Sepang ha volado, y cuenta con tres triunfos (2005, 2007 y 2012), hizo su primera pole en 2003, el primer podio y elevó el nivel de su coche. Eso en 2026 es casi imposible, y tampoco es seguro que cambie la cosa en 2027. "No tengo garantías de que vaya a ser más divertido, pero es un compromiso que asumes contigo mismo", recalcó. En teoría, Sepang es una pista algo más favorable para que el chasis reluzca. Aunque el motor siempre influye y el de Honda está a dos segundos si se da por válida la estimación de Lance Stroll. En el futuro nadie sabe y Alonso mantiene su discurso de la fe y otra oportunidad. "La tenemos que dar. Empezamos con mal pie, pero se lo merecen y me siento afortunado", lanzó. Carlos Sainz, por otro lado, aterriza con mejor cara tras su gran fin de semana en Bakú. Volvió a sumar y el Williams resucitó y sólo los comisarios cortaron un resultado todavía mejor. Eso sí, Malasia es un desafío diferente. Y más difícil. "Es el escenario perfecto para evaluar la carga y veremos de forma realista la evolución. Pero si hubiese que diseñar un circuito que nos cuesta... sería este", confirmó. Para ellos seguirá la pelea en una tabla que, de momento, no les ha dado ninguna oportunidad en el inicio de curso. Alonso apenas pasa de tres puntos y Sainz, con siete, tampoco ha gozado de un año de cambios que les beneficiase. Malasia es diferente, difícil y quizá la locura permita que su contador aumente. Lo dirá la pista.

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Thursday, October 1, 2026

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