Fernando Alonso, renovación con motivos... y una gran duda
El asturiano seguirá en la F1 con una ampliación multianual de su vinculación con Aston Martin tras varios meses de incertidumbre total
El momento llegó tras meses de espera y varias carreras con mensajes contradictorios: Aston Martin anunciaba que Fernando Alonso seguirá siendo su piloto en la Fórmula 1. Lo hizo jugando, de alguna forma, con el tono de toda la temporada. "Me retiraré... pero no ahora", comunicó en sus redes sociales. Pero es la confirmación de su ampliación multianual, tal y como se hacen con las negociaciones actuales, permitiendo que amplíe su carrera deportiva más allá de los 440 Grandes Premios. Por encima de todo lo demás, dos campeonatos y el sueño final de un tercero que rozó en 2007, 2010 o 2012. La renovación de Alonso no fue un asunto sencillo. En la mesa de negociación había aspectos clave como las sensaciones del piloto con la nueva reglamentación del deporte, el rendimiento deportivo de su proyecto y una relación con el equipo que pasa por un sueldo de estrella, el papel más allá de las carreras o los proyectos que el piloto quiere realizar más allá de la F1.Existen motivos de peso, aunque también dudas razonables. "Seguimos con la ambición de ser campeones del mundo", adelantó su gran jefe, Lawrence Stroll, como carta de presentación. Palabras mayores. El rendimiento deportivo es el elemento a partir de lo que se sustenta todo lo demás. Si bien es cierto que el piloto quiere una F1 que le llene, nada se entendería sin un proyecto a la altura. Aston no lo está este año, pero el asturiano cree que llegarán: "Hay un chasis que sobresale, para el motor debemos esperar". Defiende como argumento principal la capacidad de de desarrollo de la fábrica, el lápiz de Newey y da a Honda una vida extra. La teoría dice que no llegarán en 2027, pero desde el equipo verde y la firma japonesa presionan a la FIA para obtener algún tipo de ventaja. En el medio, espera a una F1 con cambios a mejor. El piloto ha defendido que estos coches van contra el instinto de piloto y ha repetido que su obligación con el deporte es buscar una mejor competición. "Renueve o no, la F1 no puede seguir así", lanzó en Madrid. En 2027 habrá un ajuste hacia el 60/40 en la potencia del motor de combustión y la energía, y en el horizonte de 2030 aparecen los V8. Alonso, al mismo tiempo, sabe que su nivel no ha disminuido. Ya en este 2026 ha obtenido tres puntos de la nada con coches mucho más rápidos detrás y en su carrera con Aston jamás ha bajado del top-10 de la clasificación. Claro que tras ese 2023 de los ocho podios la historia parecía diferente. La renovación también atiende un condicionante económico. No existe el valor concreto de su ampliación, pero en la nueva F1 se han disparado los sueldos gracias a los nuevos valores de mercado, patrocinios y creciente valor de las fábricas. Por ejemplo, el contrato de Max Verstappen pasa de los 90 millones por curso, Lewis Hamilton está en los 70 y Carlos Sainz, por ejemplo, firmó por unos 30 con Williams. En el caso del ovetense, nada hace indicar que los nuevos guarismos de un bicampeón en un equipo pujante se quede lejos de esos valores, con una cifra estimada en unos 40 o 50 por el especialista Marc Limacher. Es un añadido clave. Al mismo tiempo, en Aston Martin también encuentra una gran libertad de movimientos. El bicampeón tenía la sartén por el mango a la hora de decidir qué haría con su futuro, y sabía que seguiría vinculado al proyecto deportivo de alguna u otra forma. Eso no cambiará y le permitirá abrir miras si no sale bien su nuevo intento dentro de la clase reina. Las 24 Horas de Le Mans, la triple corona con las 500 Millas de Indianápolis o el Rally Dakar siguen ahí presentes. Aunque ya no tan cerca. Pero si existe una pregunta por encima de las demás tiene que ver con las opciones reales futuras del piloto asturiano en la Fórmula 1. Muy pocas veces (BrawnGP en 2009 o McLaren entre 2023 y 2024 son las más recientes) se ha visto a un equipo pasar del fondo de la tabla a lo más alto, y suena realmente complicado pensar en un gran salto del proyecto verde en el corto plazo. Más si cabe en un reglamento de motores. Honda, no es novedad, va a contrapié y debe volver a lo más alto en un tiempo récord. En la época de McLaren y después Red Bull pasó casi cinco años para conseguir una unidad de potencia vencedora y quizá es un tiempo que el asturiano no tiene. O sí, pero dependerá de su paciencia. "No puedo esperar otra vez cinco años", decía durante este año. Presión, en toda regla. Pero hay otra vertiente, más positiva. Tiene que ver con el éxito de su fábrica para acometer y completar las primeras mejoras, con una idea de Newey convertida en realidad. El chasis ya enseñó que Aston, entre túnel de viento y fábrica, tiene mimbres para construir y es algo que sus pilotos conocen. "Creo de verdad en lo que estamos construyendo: tenemos un liderazgo fuerte, gente increíble, compañeros e instalaciones", cerró la estrella tras su flamante renovación.
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