Marc Márquez siempre tiene algo más
Soporta la presión de ser el favorito y doblega a un gran Acosta y Bezzecchi para ser ya segundo en el Mundial
Cuando ganar es una obligación no todos pueden soportar esa presión. En parte, es uno de los aspectos que distinguen a los ‘cracks’ del resto de los mortales. Y, obviamente, Marc Márquez está en esa clase que le eleva a la categoría de leyenda, mito o como queramos llamarle. También por triunfos como el de la carrera de Motorland Aragón que incendia el Mundial de MotoGP de 2026. Él mismo se puso sobre los hombros esa carga, pero supo llevarla de una forma admirable. Algunos pensaban que Bezzecchi, que le batió en la Práctica del viernes, en la Q2 para llevarse la pole o hasta en el ‘warm up’ dominical en la última prueba, estaba en condiciones de superarlo, pero el ‘93’ tiró de casta, experiencia y todo lo que lleva dentro para hacer un pleno impresionante. A quien no le extrañó nada es al que mejor le conoce: su hermano y amigo Álex Márquez. “Presionado por vosotros; por él, no. Él estaba muy tranquilo. Es como lo queráis vender vosotros, pero yo creo que Marc ha estado todo el fin de semana gestionando muy bien todo y tenía muy claro en todo momento dónde tenía que apretar. La pole la perdió él mismo por querer exagerar un poquito, pero, por lo demás, ha hecho el fin de semana que él hace en circuitos a izquierdas”, soltaba el del Gresini, que fue cuarto y la siguiente Ducati. El nueve veces campeón del mundo lo resumía con una frialdad y seriedad poco propias de él, pero sí de la concentración que está mostrando en un certamen en el que hay muchos altibajos y lesiones. “Es lo que necesitaba hacer si quería tener una mínima opción. Jorge Martín, Bezzecchi, Ogura cuando vuelva o Acosta están yendo muy rápido. Tengo que dar el máximo”, afirmaba. Todo con la misma sinceridad con la que asumió que casi pierde todo por un fallo propio. “Cometí un error grande, cuando se me olvidó quitar el dispositivo para bajar la moto”, reconoció respecto a los metros iniciales. Le había vuelto a ganar la partida a Bezzecchi en el primer ángulo, pero Marco pudo desquitarse en la aceleración hacia la curva 3 por ese olvido. De hecho, hasta Martinator le superó. Esto le obligó a sacar algo más, un extra, que ejecutó con un gran adelantamiento a Martín y otro posterior a ‘Bez’ en el mismo punto, las curvas 14-15. Pero le faltaban dos comodines que extraer de su chistera. Primero, la apurada de frenada yendo en paralelo con Bezzecchi antes del ángulo de entrada a meta y, luego, su capacidad para cambiar el ritmo cuando quedaban diez vueltas para liberarse de un Acosta estelar, que estaba pegado a su colín con una KTM -la siguiente moto austriaca acabó 24 segundos detrás-. “Ya sabía antes de la carrera que Pedro lucharía por la victoria. Mi movimiento en las curvas 2-3 le ayudó a pasar pilotos porque él es uno de los más listos y agresivos en ello”, indicó. Por cierto que Marc, como el resto, tiene claro que el Tiburón de Mazarrón es el futuro. “Hay cambios generacionales que no se pueden parar”, proclamó. El murciano hizo una pasada excelente, siguiendo al ‘93’, a ‘Bez’, pero él no sacó pecho. “No es el mejor de mi vida, fue de los fáciles; iban por la izquierda y yo con más velocidad por la derecha”, minimizó sobre lo que casi todos vieron como una obra de arte. El hecho de estar imbatido con Ducati en Motorland, con tres plenos seguidos, le sirve para ponerse a sólo 19 puntos de Jorge, sólo quinto, que mantiene 24 respecto a Bezzecchi. La lucha promete ser épica, pues esta Aprilia es buenísima hasta en pistas donde solía sufrir, como Aragón. El mayor de los Márquez no quiere dar pistas sobre lo que resta. “Carrera a carrera. Por historia, Indonesia es el peor, cada año tengo malos recuerdos. Del resto, bien en todos; a recuperarse y a por todas”, soltaba. Del brazo derecho, ni hablar, pero pudo regularse mejor que en Gran Bretaña. Ahora, MotoGP viaja a Misano, la casa de la Academia de Valentino Rossi, de la que forma parte Bezzecchi. Ahí será Marco el que tenga que sacar algo más. “El tercero era el máximo que podía lograr. Mi ritmo no era el esperado. Intenté hacerle la vida difícil a Marc y Pedro. Disfruté mucho, estoy muy satisfecho. Más que con el hombro, el problema era con la rodilla izquierda. Iba un poco como el Doctor House”, se atrevió a bromear ante de lo que le espera y ponerse serio. “Intentaré estar más en forma porque para luchar con ellos debes estar perfecto”, concluía.
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