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Friday, September 18, 2026

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Motorsport

Alonso, sobre correr con frustración, el futuro de Aston Martin, la presión y más

Habla con De la Rosa de distintos temas de su carrera como piloto

· 1,650 words

Fernando Alonso habló de muchos temas en una entrevista relajada para un podcast con Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin F1. Casi como amigos, fueron saliendo asuntos como la presión, la frustración o el futuro de Aston Martin. El bicampeón se mojó. “Cuando iba en el asiento de atrás del coche y mi padre aceleraba, sentía la velocidad, pero supongo que para pensar en eso por mí mismo debo ir a los karts. Los karts me dieron por primera vez la sensación de libertad y fue mágico”. “Supongo que cuando salté de los karts a los monoplazas, como en la Fórmula Nissan o la Fórmula 3. Fue una sensación diferente a lo que había vivido hasta entonces. Era la forma como la de un F1, pero tenía marchas, potencia, tres pedales por primera vez. Estos momentos fueron muy interesantes y, probablemente, moldearon mi vida, de alguna manera. Obviamente, en el mundo del motor, unes los momentos más bonitos con victorias, con sensaciones que tienes no sólo en el coche: cuando te quitas el casco y lo compartes con los mecánicos o logras algo importante, como la primera victoria o las sensaciones del podio, con lo que no está unido sólo a estar al volante. En tu propia privacidad, tienes momentos bonitos y duros. Los más recordados son cuando los compartes con tu equipo y normalmente son los bonitos”. “Debe ser así, porque aunque parece un deporte individual, con sólo un piloto y un coche en la tele, somos 10.000 personas en la organización. Las cosas durante un fin de semana se comparten más con ellos de lo que la gente piensa. Toda la preparación antes del fin de semana, después de cada entrenamiento compartimos los comentarios con todos en la fábrica. Llegan ideas sobre cómo mejorar el coche por parte del equipo de diseño, del de ingenieros, del grupo de neumáticos, del de suspensiones... Hay muchas áreas que contribuyen al éxito del fin de semana. Así que es un deporte de equipo, así que cuando algo va bien, quieres compartirlo con todos”. “No hay una receta mágica. Cuando las cosas van mal, debes digerir el momento, debes usarlo para que salga bien la próxima vez, como una motivación para hacer mejor al equipo, más fuerte, no repetir el mismo error. Si es un error del piloto, intentar analizar por qué pasó y no repetirlo. Si es un problema en un ‘pit stop’, intentar reagruparlos y asegurarte de que no fue el piloto que puso el coche en el sitio equivocado o un mecánico que no estaba concentrado, no sé. Siempre hay un análisis”. “Sí, la Fórmula 1 nunca para. En una semana, corres en otro país, llega otra oportunidad. No hay mucho tiempo para arrepentirte por una cosa, debes pasar página”. “Es muy duro. El kárting es un ambiente muy competitivo. No hay tiempo para pensar en nada, hay muchos problemas y debes pasar página continuamente y mejorar cada vez. En kárting, por ejemplo, mis antecedentes son con una familia humilde y teníamos un coche, con un motor y un juego de neumáticos y teníamos que correr así en todas partes; en España o al mudarnos a Italia para las carreras europeas y cosas así. No había mucho tiempo para pensar en lo que nos estábamos perdiendo, teníamos que lanzarnos y ya está”. “En el deporte, en general, hay muchos más días malos que buenos, pero trabajas por esos días buenos. Obviamente, los campeonatos en F1, las victorias en carreras, pero, a veces, una maniobra de adelantamiento, que es genial, como en una carrera en mojado o donde coges un riesgo extra, al intentar adelantar al alguien, vas a una curva con una trazada diferente, en mojado, te vas al interior, pero no sabes si te irás por fuera, porque estás forzando el agarre y todo va bien y pasas al otro; ésa sensación es increíble. Tienes que recordar, lógicamente, todo el éxito, pero también los momentos duros, porque te forman para tu siguiente éxito. No sólo en F1, he tenido suerte de vivir las mejores carreras del mundo del motor, como las 24 Horas de Le Mans, las de Daytona, las 500 Millas de Indianápolis, el Dakar, muchas disciplinas diferentes, que requieren de técnicas diferentes al pilotar. Tienes que aprender de los mejores en cada especialidad, porque han hecho eso durante muchos años. Es algo muy gratificante para un piloto cuando tienes que empezar de cero y aprender algo, es educativo, seguro”. “Yo no soy siempre una persona feliz en el coche. ¿Enfadarme? No, estoy ejecutando un trabajo. Sólo estoy concentrado y desarrollando algo que el equipo espera de mí. No es momento para mí mismo, para pensar en otra cosa. Durante esa hora y media, o esa hora de entrenamientos, hago lo que tengo que hacer; las cosas de fuera no me importan nada”. “Creo que sí. Intentaba mirar a mi padre y ver cuál era el plan antes de la carrera. Mi padre siempre me apoyaba mucho e intentaba ayudarme, de una manera buena, porque nunca me presionó; siempre intentaba liberarme de presión, diciéndome que disfrutar pasara lo que pasara, diciéndome que ya estar ahí era increíble, que no había que demostrar nada. Yo le decía: ‘Sí, pero salimos cuartos y es el Mundial, hay que adelantar a tres’. Él me decía: ‘Si no los adelantas, es que son más rápidos que tú. Serás cuarto o séptimo o lo que sea, ya lo intentarás a la próxima’. Esa manera de afrontar las cosas me hizo que cuando me ponga el casco, pueda hacer lo que pueda sin muchas preocupaciones por el resultado”. “Para mí, lo mejor del fin de semana de carreras, es la salida de la carrera. Hay un enorme contraste cuanto te sientas y todo el mundo desaparece de la parrilla y estás solo, en silencio, sólo con tu coche y tu motor. Es lo mejor. Haces la vuelta de formación, calientas neumáticos, los frenos, todo está listo y está el semáforo. El estrés está ahí”. “También me estreso con muchas cosas, pero intento convertirlo eso en la solución. Hay muchas decisiones durante el fin de semana, como con qué neumático empezarás. Tienes que entender que si empiezas con el blando, tendrás una ventaja en las primeras 2-3 curvas, pero tendrás una desventaja cuando el neumático se degrade más que a otros. Este tipo de cosas. Me concentro en las dos primeras curvas. Igual llega luego la degradación, pero es algo que no puedo evitar”. “Desde fuera, creo que es más fácil ver las cosas. Me frustro a veces en el coche”. “Cometes errores. Cuando te frustras tras otro coche, porque no puedes adelantar y lo necesitas, porque si no tu estrategia se ve comprometida, porque él es muy lento o va a parar en 20 vueltas y no puedes esperar. Puedes intentar un adelantamiento o hacer algo que no sea lo óptimo y cometes un error y toda tu carrera se compromete porque tu frustración era demasiado alta. Todos cometemos errores, pero lo importante es cometer menos que los demás”. “Más en los errores. Tras la carrera, o cuando la vuelves a ver en la tele, o cuando piensas en el fin de semana, algunas decisiones que tomaste, como la configuración, suspensión más rígida o menos, o ir a por más velocidad punta o más en las curvas. Siempre tomas decisiones y no tienes una bola de cristal para saber si el domingo era lo que necesitabas, porque la F1 cambia cada vuelta, cada día. A veces tienes un domingo mucho más caluroso, con 20 grados más en pista y necesitas una configuración diferente a la que pusiste el viernes. Así que sin la bola de cristal, tomas decisiones y al pensar después, lo primero son las cosas que harías diferente”. “Por lo mental, al 95 por ciento. Creo que lo físico, o incluso el talento, cuando llegas a la F1, es porque tienes el talento y la habilidad, te lo has demostrado a tí mismo en distintas categorías. Los equipos confían en tí porque te probaron y vieron que puedes llevar un coche de F1 muy rápido, por eso eres piloto de F1. Así que para convertirte en campeón o ganador de una carrera o algo así, necesitas ser fuerte mentalmente; también, obviamente, afortunado con la equipación que llevas, pero cuando lo tienes, hay dos pilotos con el mismo coche, tu compañero y tú, y tienes que marcar la diferencia mentalmente, estar más preparado. La cabeza trabaja muy duro en un piloto de F1”. “Creo que todos somos optimistas en el equipo. Nos vimos menos competitivos de lo que esperábamos. Es la verdad y fue un ‘shock’, probablemente, al principio, sentir que no íbamos en la dirección adecuada, pero lo bueno del equipo y del proyecto es que tenemos gente con mucho talento, las mejores instalaciones, esta motivación para ser aspirantes en el futuro. Después del día 1, en el día 2 ya estaba clara la dirección a tomar, todos estaban unidos en lo que fuera para mejorar la situación. Estuvimos de acuerdo en esperar para la segunda parte de la temporada, estar seguros de poner el coche en el sitio adecuado. Ha sido un comienzo duro, pero no porque la gente no trabajara por mejorar la situación. Sólo era cuestión de tiempo. Sí, soy optimista sobre el futuro”. “Nuestro estilo de vida no es normal, todo lo que tenemos es lujo, pero, para nosotros, el tiempo es en lo que podemos ganar, por eso intentamos viajar de forma eficiente, dormir lo mejor posible, trabajar todo lo eficientes que podemos. Todo se trata de ganar tiempo, para estar más en forma para la siguiente carrera, ser más inteligente la próxima vez que te subes al coche o ganar tiempo para preparar la siguiente evolución del coche, así que todo nuestro estilo de vida de lujo se cuenta en segundos o milisegundos”.

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