La razón que nadie cuenta por la que no debes esperar a fin de año si quieres un coche con 'etiqueta 0'
Las ayudas del Plan Auto+ están gastando sus fondos para 2026. El problema es que no hay financiación aprobada para el próximo año y viene otra complicación añadida
Desde el 1 de enero de 2026, quienes compran un coche con 'etiqueta 0' de la DGT pueden acogerse al Plan Auto+, el programa de ayudas del Gobierno para animar las ventas de coches eléctricos e híbridos enchufables. La iniciativa se puso en marcha con un presupuesto de 400 millones de euros para este año y permite recibir hasta 4.500 euros de por la compra de un turismo, a los que se suma un descuento mínimo de 1.000 euros que debe aplicar el concesionario. En el mejor de los casos, la rebaja alcanzar los 5.500 euros. Eso sí, alcanzar este tope requiere unas condiciones: para los turismos existe un límite de precio de 45.000 euros sin contar con impuestos, y la cuantía final depende de factores como el grado de electrificación (no es lo mismo 100% eléctrico, que híbrido enchufable o de autonomía extendida), que el montaje final del coche se haga en Europa (esto, suma un 15%) o que las baterías hayan sido ensambladas en Europa y cumplan unos criterios de sostenibilidad. Además, la ayuda se aplica de forma retroactiva a las compras realizadas desde el 1 de enero, aunque el plazo para presentar las solicitudes de los particulares no se abrió hasta el pasado 4 de agosto. Este programa reserva 350 millones de euros para particulares y 50 millones, para empresas y profesionales autónomos. Los autónomos y las microempresas pueden recibir hasta 6.000 euros por un turismo y hasta 7.500 euros por una furgoneta ligera, mientras que para las empresas de mayor tamaño los máximos son de 4.500 y 5.000 euros, respectivamente. Ahora bien, este programa tiene una fecha de caducidad: el 31 de diciembre a las 14h. Y eso si no termina antes, porque también puede suceder de que se agoten los recursos. Y aquí empieza el problema que debería tener en cuenta quien esté pensando en cambiar de coche en los próximos meses. Antes que nada, no nos pongamos alarmistas; según los últimos datos disponibles del Ministerio de Industria (a 16 de octubre), se han presentado ya solicitudes por valor de 283,74 millones de euros. Es decir, vamos aproximadamente por el 71% de los 400 millones habilitados para 2026. A ese ritmo, no parece muy fácil que llegue a agotarse el presupuesto. Pero conviene aclarar que una cosa es haber solicitado ese dinero, y otra muy distinta haberlo recibido, ya que para esto último los plazos se están demorando entre dos y cuatro meses (con el antiguo Plan Moves III había que esperar entre uno y dos años). Pero el motivo más importante para no dejar la decisión de compra para el último momento no está solo en el dinero que queda. La incertidumbre afecta también a lo que ocurrirá cuando termine la convocatoria actual. De momento no existe una partida prevista que garantice la continuidad de las subvenciones el próximo año. Es cierto que el Plan España Auto 2030, que es la hoja de ruta diseñada por el Gobierno y el sector para impulsar la electrificación y reforzar la automovilística, contempla mantener las ayudas. Sin embargo los fondos para cada ejercicio deben ser sacados adelante aunque sea mediante decreto-ley. El factor que viene a complicar todo un poquito más son las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Y más en concreto, el hecho de que hasta que se forme un nuevo Gobierno y se definan sus prioridades presupuestarias podrían pasar varios meses. Esta es la razón por la que, entre los fabricantes de coches, cunde ya cierto temor ante la posibilidad de que se retrase la puesta en marcha del plan de 2027. Y si no hay compromiso de ayudas, el cliente de a pie preferirá esperar. Sabiendo esto, y el hecho de que los concesionarios suelen afinar sus ofertas a final de año, una parte de los compradores puede adelantar su decisión de compra para aprovechar las subvenciones actuales. Si las ayudas desaparecen temporalmente, esa combinación amenaza con provocar un bache en las ventas de coches eléctricos e híbridos enchufables durante los primeros meses del año, aunque sea muy posible que después se apliquen con carácter retroactivo a todo coche comprado desde el 1 de enero. No sería la primera vez que unas elecciones generan incertidumbres a la hora de comprar coches. El anterior Plan MOVES III dejó expedientes pendientes y estuvo condicionado por la disponibilidad de fondos en las comunidades autónomas. Por ello, el Auto+ nació, entre otras cosas, para simplificar la gestión mediante un sistema centralizado. Pero esa mejora administrativa no resuelve por sí sola la incertidumbre sobre la financiación futura. Lo que no existe hoy es una garantía de que vaya a hacerse ni una fecha confirmada para una eventual convocatoria de 2027. Por eso, quien tenga decidido comprar un coche con 'etiqueta 0' tal vez haga bien en no esperar a final de año, porque pasar esta fecha puede suponer bastantes meses de espera hasta que salga el nuevo plan y se puedan cobrar unas ayudas que, a día de hoy, no están oficialmente garantizadas.
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