Los Golden Boys no dan opción en Rotterdam y dan otro golpe al ranking
Coello y Tapia revirtieron el gran inicio de Stupaczuk y Sanz para sumar su título 41 en la era Premier Padel por 6-3 y 6-2 volviendo a ampliar la distancia en el ranking sobre la pareja dos.
Los Golden Boys han vuelto a demostrar este domingo en la final del Rotterdam P2 por qué son la pareja dominadora del pádel moderno para sumar su título número 41 juntos en la era Premier Padel. Porque los Golden Boys no bajan el nivel. No aflojan. Si el resto quiere plantar cara, debe subir el suyo, pero ellos no entienden de descansos, torneos menores (por ranking) o semanas de asueto. Lo suyo es una carrera frenética en la que su naturaleza competitiva les obliga a ser, estar y demostrar que son los mejores. Porque en la inédita final del Rotterdam P2 partían como favoritos, pero ante una peligrosa pareja como Franco Stupaczuk y Jon Sanz que ya había demostrado las rondas anteriores que iban muy en serio esta semana, lucirían un domingo más su versión ganadora. Y además lo harían revirtiendo un inicio súper de sus rivales. Stupa y Sanz, extramotivados por el viento a favor de una actuación sobresaliente toda la semana, romperían de cara nada más saltar a pista y pondrían en tela de juicio el claro dominigio de la pareja uno que muchos esperaban. Pero sería un espejismo Como si de un aliciente más se tratara, verse por detrás en el marcador espolearía a los de Martín Canali para remar contracorriente y devolver el partido a esa lógica deportiva donde Tapia lleva la batuta y Coello toca lo justo y necesario para mejorar y potenciar una fórmula ya de por sí muy, muy buena. Del amago inicial de épica, al ya habitual dominio insaciable. Del 0-2 al 6-3 apenas pasaron 20 minutos, un espacio muy corto de tiempo en el que los Golden Boys igualaron, primero, rompieron después y definieron sin demasiada dificultad. Un cambio de patrón en la final que no por esperado dejaría descolocados a Jon y Stupa. La pareja hispano-argentina cuando nada a favor de corriente empasta bien, tiene muchos argumentos para ser una pareja dura y correosa, pero que cuando se ve tan lejos todavía demuestra que apenas está empezando a conocerse. Y, claro, ante Coello y Tapia no hay excusas. Si el primer set sería de un dominio aplastante tras la entrada en ritmo de los uno, el segundo sería el eco lógico que evidenciaría que ambas parejas están llamadas a cosas diferentes. Sanz no conseguía hacer daño a Coello en ese duelo de zurdos donde el de Valladolid suele verse más inseguro de lo habitual; y Stupa sostenía el intercambio con Tapia hasta que 'El Mozart' sacaba alguna genialidad de su infinito catálogo ya sea en el remate, la recuperación o la defensa. Con las dos opciones de rotura en contra de nuevo en el inicio del segundo set, Tapia y Coello demostrarían haber aprendido la lección para, primero, salvar un nuevo arreón rival y a continuación golpear de vuelta con dos quiebres consecutivos. Stupaczuk y Sanz sacarían adelante un servicio intentando la ilógica, pero la final ya había quedado vista para sentencia y tan solo esperaba que la última pelota cayera del lado que suele hacerlo en el pádel masculino desde 2023. El contrario al que ocupan Agustín y Arturo. Por 6-3 y 6-2 los Golden Boys sellaban su tercer año consecutivo proclamándose campeones en Rotterdam alargando, además, otro momento dulce más de la temporada tras la exhibición de París y en el que empiezan ya a poner muy cuesta arriba cualquier intento de remontada en ranking.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.