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Wednesday, September 9, 2026

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Dura crítica a los continuos cambios de pareja: “No somos un deporte serio”

Gonzalo Rubio reflexiona sobre la falta de continuidad en los proyectos de Premier Padel y aboga por una regulación de cara a 2027

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Los cambios de pareja son una constante en el pádel profesional y una dinámica frecuente en el circuito actual. La duración de los proyectos tiende a ser más reducida y son habituales las permutaciones de compañeros a lo largo de un mismo curso. Sobre este contexto se ha pronunciado Gonzalo Rubio, uno de los jugadores más experimentados de Premier Padel, quien ha compartido su visión a través de sus redes sociales tras finalizar su participación en el Paris Major. El sevillano competía junto a Álvaro Montiel, dupla que no tendrá continuidad en las próximas citas, tal y como el propio jugador ha confirmado en una publicación en Instagram: “Mi compañero decidió, después de dos torneos, jugar el siguiente con otro jugador. Es una decisión totalmente lícita, y no va de él: va del marco que lo permite. Hoy el reglamento lo permite todo. Cada vez los ‘proyectos’ —por llamarlos de alguna manera— duran menos. Torneo sí, torneo también, cambio de pareja”. Actualmente, la normativa del circuito no fija un límite de modificaciones de pareja por temporada. Se trata de un debate recurrente en el sector, respecto al cual la Federación Internacional de Pádel (FIP) ha manifestado en diversas ocasiones estar estudiando posibles vías de regulación, considerando los condicionantes técnicos y las situaciones derivadas de lesiones de los deportistas. En su análisis, Rubio aborda la evolución que, a su juicio, ha tenido el impacto mediático y deportivo de estas variaciones: “Durante años se justificó con que los cambios eran el salseo, lo que vendía desde los medios. Sinceramente, creo que hemos llegado a un punto en el que ya ni eso: de tantos cambios, la noticia ha dejado de ser noticia”. Y añade: “Seamos honestos: todavía no somos un deporte serio”. Asimismo, el jugador andaluz expone el impacto que esta dinámicas genera en los distintos estamentos del pádel: “El aficionado que paga una entrada o que trata de seguir el circuito profesional merece identificarse con parejas que se consoliden y ganen una identidad con el tiempo. Los entrenadores merecen poder planificar. Los jugadores merecemos trabajar con un horizonte coherente y digno. Los patrocinadores merecen saber a qué proyecto se suben. Creo y espero que junto a la FIP se pueda construir un reglamento sólido que regule con coherencia el límite de cambios de compañero por temporada, de cara a 2027. No para prohibir: para ordenar”. Para concluir, Rubio puntualiza que su planteamiento responde a una propuesta constructiva en beneficio del crecimiento de la disciplina: “La hago desde dentro, como jugador, con el único objetivo de que entre todos construyamos un deporte más serio y mejor regulado. Ojalá algún día dejemos de repetir que el pádel es un deporte individual que se juega en parejas. Que podamos decir que aquí no gana el mejor jugador, gana la mejor pareja”.

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