Las rookies tiran del carro y Europa toma ventaja en la Solheim
El equipo liderado por Nordqvist manda por 7-5 ante EE.UU. tras los foursomes del sábado
Europa ya manda en la Solheim Cup. Y lo hace agarrada a dos jugadoras que llegaron a Bernardus para descubrir qué se sentía al otro lado de las cuerdas en una competición como ésta y que, apenas dos días después, se han convertido en una de las grandes noticias del equipo de Anna Nordqvist. Mimi Rhodes y Nastasia Nadaud, las dos rookies, volvieron a ganar este sábado por la mañana y empujaron a Europa hacia un 3-1 en los foursomes que rompe la igualdad del viernes y deja el marcador general en 7-5. Lo curioso es que ni siquiera ellas esperaban estar ahí. Después de estrenarse el viernes por la tarde con una victoria por 2&1 ante Allisen Corpuz y Auston Kim, Rhodes y Nadaud recibieron con sorpresa la noticia de que Nordqvist volvía a confiar en ellas por la mañana. Y no en fourballs, como había llegado su primer tirunfo en esta Solheim, sino en los foursomes de golpes alternos, seguramente la modalidad más delicada para juntar a dos debutantes y en la que se requiere una mayor compenetración entre las jugadoras. La apuesta volvió a salir redonda. Ante Andrea Lee y Auston Kim, las europeas hicieron exactamente lo que les había pedido su capitana: salir a morder. Ganaron los dos primeros hoyos y desde ahí manejaron el partido con una madurez que no parecía propia de dos golfistas que se estrenaban esta semana en una Solheim. Kim y Lee consiguieron acercarse, pero Rhodes y Nadaud volvieron a abrir hueco y llegaron al 15 tres arriba. Allí, Mimi embocó el putt que cerraba el partido por 4&3. Dos partidos, dos victorias. Pleno para una pareja que se ha convertido en uno de los grandes descubrimientos de Europa. "Después de ganar ayer nos sentíamos muy cómodas. No esperábamos jugar esta mañana los foursomes, fue una gran sorpresa", reconocía Nadaud, que explicaba con bastante sencillez el secreto de su éxito: "Jugamos de manera muy sensata, muchas calles y muchos greens". Sin duda, ayuda también que ambas sean buenas amigas fuera del campo porque la química fue muy buena en todo momento. Rhodes reveló además una de las consignas de Nordqvist. La capitana les había insistido en la importancia de ponerse pronto por delante por el elevado porcentaje de partidos que terminan ganando quienes dominan los primeros hoyos. Dicho y hecho. Europa encontró en sus dos rookies el punto que necesitaba para empezar a decantar la balanza a su favor, ante un equipo estadounidense al que el frío con el que amaneció el día no pareció sentarle especialmente bien. Si Rhodes y Nadaud han sido la revelación hasta el momento, Maja Stark y Linn Grant protagonizaron la victoria de mayor significado de la mañana para las del Viejo Continente. Enfrente tenían a Nelly Korda y Allisen Corpuz, una pareja que hasta este sábado no sabía lo que era perder un foursome en la Solheim Cup. Las estadounidenses llegaban con un impresionante 5-0-0 juntas en esta modalidad. Stark y Grant se encargaron de ponerle fin. Y lo hicieron sin dejar demasiado espacio para la discusión. Las suecas comenzaron mandando, llegaron al hoyo 9 cuatro arriba y durante muchos minutos dieron la sensación de poder liquidar el partido por la vía rápida. Korda y Corpuz reaccionaron con birdies en el 10 y el 11 y redujeron la diferencia a dos, pero ahí se acabó su remontada. Stark y Grant encadenaron cuatro empates hasta el 15 y aprovecharon en el 16 el error de Corpuz, que mandó al agua su segundo golpe del par 5, para cerrar el partido 3&2. Stark fue quien puso la firma con el putt definitivo y después dejó una frase que explica bastante bien el nivel de esta pareja: "Es difícil que te ganen cuando no haces bogeys". Las suecas suman ya dos victorias en los dos foursomes de esta Solheim después de haber derrotado el viernes 3&2 a Rose Zhang y Jennifer Kupcho ayer por la mañana, por lo que, como la pareja de rookies, también están tirando del carro de las de Nordqvist en esta Solheim. El tercer punto europeo fue el que más costó. Leona Maguire y Esther Henseleit tuvieron que recorrer prácticamente todos los estados de ánimo posibles antes de derrotar por uno arriba a Jennifer Kupcho y Rose Zhang en el 18. Europa llegó dos abajo al hoyo 10 y durante buena parte del partido fue Maguire quien sostuvo a la pareja mientras Henseleit sufría especialmente con el putter. La alemana dejó escapar varios golpes cortos, alguno de ellos para ganar hoyos, pero las europeas fueron encontrando la manera de regresar al partido. Maguire ganó el 10, empataron en el 12 y en el 13 llegaron incluso a ponerse uno arriba. Por desgracia para sus intereses, esta primera alegría duró muy poco. Estados Unidos ganó el 14 y en el 15 llegó una de las imágenes de la mañana. Maguire mandó la salida al agua y Henseleit, con zapatos y calcetines fuera, se metió en el obstáculo para intentar sacar la bola. Consiguió golpearla, pero ésta chocó contra el talud y volvió al agua. Hoyo concedido y otra vez las estadounidenses uno arriba... Pero Henseleit se rehízo. En el 16 jugó una recuperación fantástica desde una posición complicadísima, casi detrás de una grada, para dejar a Maguire un putt de unos cinco pies. La irlandesa no perdonó y volvió a empatar el partido. El 17 se saldó sin vencedoras y todo quedó para el último. Y allí los nervios aparecieron... Pero en el lado de las norteamericanas. La salida de Kupcho terminó en un búnker después de botar con fuerza y correr demasiado. Zhang intentó sacar la bola hacia el green, golpeó el talud y apenas consiguió avanzar. Un error parecido al que cometió ayer Julia López en su partido con Carlota. Kupcho tampoco alcanzó el green con el tercero. Así que Europa tuvo el partido en su mano. Y aunque se empeñó en complicárselo innecesariamente, lo terminó sacando adelante para teñir de azul la clasificación. Maguire, con su golpe de aproximación desde la calle, se pasó de largo y mandó su bola a una escapatoria, fuera del green. Pero ahí apareció Henseleit para arreglar el entuerto con una recuperación maravillosa desde fuera que estuvo a punto de entrar. Zhang no pudo responder y Europa se quedó con el hoyo, el partido y el 3-1. La única derrota europea fue contundente. Charley Hull y Lottie Woad cayeron 6&5 ante Alison Lee y Lauren Coughlin en un partido en el que no consiguieron ganar un solo hoyo. Después de tres empates iniciales, las estadounidenses se llevaron consecutivamente el 4, 5, 6 y 7 y nunca volvieron a mirar atrás. Hull y Woad tuvieron alguna oportunidad para frenar la sangría, especialmente en el 12, pero tampoco la aprovecharon. En el 13 quedó sentenciado el partido. La pareja que sobre el papel aparecía como una de las más potentes de Europa sigue sin funcionar. Hull y Woad han jugado juntas las tres primeras sesiones y su balance es de dos derrotas y un empate, medio punto de tres posibles. Todo lo contrario que Rhodes y Nadaud, aunque de manera un tanto sorprendente, la capitana europea ha decidido no repetir en la sesión de tarde de este sábado con la pareja de debutantes. Como decimos, una de las grandes sorpresas de los emparejamientos para los fourballs ha sido que Nordqvist haya decidido separar a Rhodes y Nadaud después de sus dos victorias consecutivas. Nadaud volverá a jugar, esta vez junto a Maguire, mientras Rhodes descansará por primera vez en esta Solheim pensando ya en su cruce individual de mañana domingo, cuando se decidirá el título. Más llamativo resulta todavía que la capitana mantenga juntas a Hull y Woad pese a su 6&5 de esta mañana y a haber sumado únicamente medio punto en tres partidos. Se enfrentarán a Yealimi Noh y Andrea Lee. La tarde comenzará a las 13.05 horas con Stark y Grant frente a Megan Khang y Lauren Coughlin. A las 13.20 saldrán Hull-Woad ante Noh-Andrea Lee y a las 13.35 lo harán Maguire-Nadaud frente a Rose Zhang y Auston Kim. El último partido, a las 13.50, supondrá el regreso de Carlota Ciganda, que descansó por la mañana. La navarra formará una novedosa pareja con Céline Boutier para medirse a Jennifer Kupcho y Lindy Duncan. Julia López, que el viernes sumó medio punto junto a Ciganda, se queda fuera de los fourballs. Europa afrontará esos cuatro partidos con una ventaja de 7-5. Dos puntos de margen que llevan, en buena medida, la firma de dos rookies que llegaron a Bernardus sin saber muy bien cuánto iban a jugar y que, por ahora, no saben lo que es perder.
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