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Tuesday, September 8, 2026

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Golf

Jon Rahm dibuja su otoño y regatea las incógnitas sobre su futuro en LIV

El de Barrika quiere jugar los playoffs de Abu Dhabi y Dubai y mantiene la duda con España

· 1,117 words

Jon Rahm afronta el tramo final de 2026 con un calendario cada vez más definido, aunque con una prioridad que está por encima de cualquier torneo. El español, que regresa esta semana al DP World Tour en el Amgen Irish Open, ha confirmado su intención de disputar los dos playoffs de Emiratos Árabes Unidos y mantiene su deseo de jugar el Open de España, cuya presencia dependerá del nacimiento de su cuarto hijo. Un otoño en el que volverá a competir en Europa tras finalizar la temporada de LIV Golf y mientras sigue sin despejarse su futuro profesional. "Lo que quiero hacer no ha cambiado. Juego aquí, juego la semana que viene y tengo previsto jugar Abu Dhabi y Dubai, dependiendo de si se disputan y de lo que ocurra en esa parte del mundo", explicó este martes en Doonbeg, escenario del torneo irlandés. El plan incluye, por tanto, el Irish Open y el BMW PGA Championship de Wentworth, además del Abu Dhabi HSBC Championship, previsto del 5 al 8 de noviembre en Yas Links, y el DP World Tour Championship, del 12 al 15 en Jumeirah Golf Estates. La celebración de las dos citas de Emiratos queda condicionada por la situación bélica en Oriente Próximo. Abu Dhabi supondría, además, una novedad en la trayectoria de Rahm, que nunca ha disputado ese torneo. Su intención de participar en los playoffs tiene también una evidente dimensión deportiva. Son dos citas de gran valor para la clasificación de la Ryder Cup y para la Race to Dubai, que concede diez tarjetas del PGA Tour para la siguiente temporada. Rahm, teóricamente, no necesitaría esa vía para disponer de categoría en el circuito estadounidense, gracias a su victoria en el Masters de 2023, pero terminar entre los 10 elegibles podría convertirse en un argumento adicional de cara a un eventual regreso en 2027. Por ahora, no obstante, se trata de una posibilidad y no de una decisión anunciada por el jugador. La mayor incertidumbre de su calendario se encuentra antes de los playoffs. El Alfred Dunhill Links Championship y el Open de España coinciden con las fechas previstas para el nacimiento de su cuarto hijo, por lo que Rahm no puede garantizar todavía su participación. Aunque inicialmente contemplaba jugar el Dunhill, en su comparecencia de este martes no lo incluyó entre los torneos que confirmó expresamente. "El Open de España dependerá de cuándo decida llegar el bebé. Espero poder estar, pero ya veremos. Es una de esas situaciones en las que la familia siempre está por delante y, por mucho que me guste el Open de España, si tengo que elegir, evidentemente la decisión es fácil. Todo dependerá de cuándo decida llegar el bebé", señaló. El golfista de Barrika ha pasado las últimas semanas centrado en su familia, una circunstancia que también ha condicionado su preparación para el regreso a la competición: "Básicamente he estado ejerciendo de padre. Tengo a mi mujer en casa muy embarazada y está notando mucho este embarazo. Desgraciadamente, no se encontraba demasiado bien, así que por suerte yo estaba en casa y pude ocuparme de los niños". Rahm reconoce que ha tenido poco tiempo para entrenar, aunque considera que ese descanso ha sido positivo después de una temporada intensa: "No me ha dejado mucho espacio para el golf, pero a estas alturas del año, tener un poco de descanso y ocuparse de la realidad y de la vida de verdad es algo muy agradable y necesario. Estaba muy contento de poder estar en casa y cuidar de mis hijo". La comparecencia también dejó una pregunta sobre su situación profesional y la posibilidad de un cambio de circuito. Rahm se remitió a lo que ya había explicado en Indianápolis, última prueba de la temporada de LIV Golf, y no ofreció novedades sobre su futuro. El español continúa vinculado contractualmente a la liga saudí, por lo que su calendario europeo no supone, por sí solo, un anuncio de regreso al PGA Tour. Mientras tanto, el objetivo inmediato es recuperar el ritmo competitivo en un escenario que le trae excelentes recuerdos. Rahm cumple este año diez temporadas como profesional, una década en la que ha conquistado dos grandes, diez títulos del DP World Tour y ha alcanzado el Número Uno del mundo. "He conseguido mucho y estoy muy contento con lo que he hecho hasta ahora. Evidentemente, como competidor, siempre hay momentos en los que pienso que debería haber hecho más. Todos queremos ganar más, pero he tenido mucha suerte de poder jugar a este deporte a un nivel muy alto y espero poder seguir haciéndolo durante la próxima década", reflexionó. El español cree que su evolución ha sido más una cuestión de experiencia y eficiencia que de cambios radicales: "Soy un poco mejor en todos los aspectos del juego, tengo más experiencia y más conocimientos. No diría que puedo pegar golpes que antes no podía, pero sí que soy un poco más eficiente al ejecutarlos. A este nivel, una mejora de medio punto porcentual en cada aspecto del juego puede tener un impacto enorme". Rahm vuelve al Irish Open siete años después de su última participación, con un balance difícil de mejorar: dos victorias y un cuarto puesto en tres apariciones. Ganó en Portstewart en 2017, fue cuarto en Ballyliffin en 2018 y volvió a levantar el trofeo en Lahinch en 2019. Ahora buscará un tercer título que le permitiría igualar a Seve Ballesteros, Bernhard Langer, Nick Faldo y Colin Montgomerie. "No sé qué tienen los irlandeses, pero cada vez que vengo me hacen sentir como en casa", aseguró. "Cuando vienes como golfista profesional y te sientes tan apreciado, es algo único. Irlanda siempre tendrá un lugar muy especial en mi corazón", desveló el español. Su preparación sobre el recorrido de Doonbeg ha sido limitada. El lunes apenas pudo completar tres hoyos por culpa de la lluvia, que le obligó a abandonar el campo en dos ocasiones. Rahm, acostumbrado a competir en links, no parece especialmente preocupado: "Llevo mucho tiempo jugando en links y sé lo que me espera. El viento y la lluvia son lo normal". También mira de reojo a la Ryder Cup de 2027, que se celebrará en Adare Manor, aunque considera que todavía queda demasiado tiempo para convertirla en una preocupación inmediata: "Espero estar representando a Europa en Adare Manor. Me encantaría estar allí, pero queda tanto tiempo que todavía no he pensado demasiado en ello". De momento, su atención está puesta en el jueves, en volver a competir y en comenzar un otoño que puede tener importantes consecuencias para su carrera. El calendario está trazado; el nacimiento de su cuarto hijo y la evolución de su futuro profesional terminarán de marcar el camino.

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