El final del LIV Golf: Quiebra, deudas... y bonus millonarios a los directivos
Jugadores y proveedores siguen manteniendo deudas
El primero fulgurante y después polémico LIV Golf -el circuito multimillonario financiado principalmente por el fondo nacional de inversión de Arabia Saudí- está teniendo un final polémico. A la espera de saber si el circuito se recicla en una versión 2.0, una información del prestigioso medio especializado Golf Digest añade un significativo detalle sobre el modelo de gestión: LIV Golf pagó a los ejecutivos 15,6 millones de dólares en bonos, poco antes de la declaración de bancarrota, mientras los proveedores seguían a la espera de pago por sus servicios. Es decir, uno de los modelos de gestión empresarial más criticados: empresas en crisis que siguen pagando generosamente a los directivos que la han llevado a ella. El pago más grande, según la información fue para el CEO Scott O'Neil, a quien se atribuye un bono de 6,375 millones de dólares el 24 de junio, menos de tres meses antes de la declaración de bancarrota del circuito. Solo unos meses antes, O'Neil recibió otro bono de alrededor de $ 2,7 millones. En total desde el pasado mes de septiembre se le pagaron más de 13,6 millones en nómina, bonos, beneficios, pagos de retención y reembolsos de gastos, según los registros. Además, el director financiero, David Phillips, recibió más de 3,3 millones, y el director legal John Ruzich, alrededor de 2,6 millones. Greg Norman, predecesor de O'Neil y comisionado fundador de LIV, recibió más de 9,4 millones cuando dejó la liga en septiembre de 2025. No fueron los únicos beneficiarios. Mientras tanto, según Golf Digest, LIV no pagó a contratistas y proveedores. El pasado septiembre, LIV Golf despidió a la mayoría de su personal. Los jugadores se encuentran entre los mayores acreedores. El LIV Golf podría encontrar una vía de reestructuración por medio de un acuerdo con la compañía financiera BC Partners Credit, que anunció que aportará una inversión de 300 millones de dólares (unos 265 millones de euros) para el nuevo proyecto LIV 2.0. Una cifra muy lejana a las cantidades aportadas por los saudíes. De momento el calendario se reduciría a 10 torneos, con menos premios.
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