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Thursday, September 10, 2026

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Golf

Niemann manda, Cabrera Bello responde y Rahm resiste al viento

Condiciones de juego exigentes en la primera ronda del Amgen Irish Open del DP World Tour

· 1,231 words

El Amgen Irish Open descubrió este jueves la cara más auténtica y también más despiadada de Doonbeg. El viento fue ganando protagonismo con el paso de las horas, el ritmo de juego se hizo desesperadamente lento y la primera jornada terminó suspendida por falta de luz con varios partidos todavía en el campo. En ese escenario, Joaquin Niemann (-5) dejó la referencia con una magnífica tarjeta de 65 golpes, Rafa Cabrera Bello (-2) firmó la mejor vuelta española y Jon Rahm (PAR) consiguió mantenerse en pie en una tarde en la que cada par terminó teniendo un enorme valor. Niemann aprovechó las mejores condiciones de la primera parte del día para establecer en 65 golpes el nuevo récord del campo con la configuración preparada para este Irish Open. El chileno dejó el listón en cinco bajo par y terminó la jornada con dos golpes de ventaja sobre Shaun Norris (-3) y Shane Lowry (-3), aunque su liderato no es todavía definitivo. Adrian Meronk (-3), después de 15 hoyos, Maximilian Steinlechner (-3), tras 13, y Renato Paratore (-3), después de 12, estaban entre los jugadores que todavía podían darle caza cuando la falta de luz obligó a detener el juego. El viento convirtió el estreno de Doonbeg como sede del torneo en una prueba de golf y, sobre todo, de paciencia. El ritmo llegó a ser tedioso. El partido estelar de Rahm, Lowry y Reed necesitó cerca de tres horas para completar apenas siete hoyos y, a medida que avanzó la tarde, los gestos de desesperación se multiplicaron. El campo parecía otro respecto al que se habían encontrado los primeros partidos. En esas condiciones, la vuelta de Rafa Cabrera Bello adquirió todavía más mérito. El grancanario llegó al tee del 16 con cuatro bajo par, segundo en solitario, después de firmar birdies en los hoyos 3, 4, 10 y 12 y recorrer los primeros 15 sin cometer un solo bogey. El viento terminó cobrándose su peaje. Bogey en el par 3 del 16 y otro en el exigente 18 para un 68 que dejó un pequeño sabor agridulce por lo que pudo haber sido, pero que sin ningún género de dudas, por las condiciones de juego, supone un magnífico comienzo y le sitúa a tres golpes del líder. También tuvo que fajarse de lo lindo Jon Rahm (PAR). El de Barrika comenzó con un birdie en el 2 embocando desde unos cinco metros, pero perdió el golpe en el 5 después de fallar la calle por la derecha. En el par cinco del 8 dispuso de una magnífica oportunidad después de dos grandes golpes y un alivio sin penalidad por un aspersor, pero dejó escapar un putt de aproximadamente metro y medio que tal vez podía haberle ayudado a empezar a lanzar su ronda. Su paso por las segunda mitad de Doonbeg fue un continuo tira y afloja. Birdie en el par cinco del 10, bogey en el 11 y nueva reacción inmediata con birdie en el 12. En el 13 llegó uno de los pares más valiosos de su tarjeta: mandó su golpe de salida tan a la derecha que jugó una provisional ante la posibilidad de no encontrar la primera, pero apareció y desde allí fabricó una gran recuperación para salvar el par. Uno de esos que se celebran tanto o más que un birdie. Doonbeg volvió a cobrarle un golpe en el par tres del 14. Rahm no encontró el green desde el tee, su recuperación no fue suficientemente precisa y falló el putt de par. Regresaba así al resultado de par y desde ahí ya no cedió: cuatro pares consecutivos del 15 al 18 para 70 golpes, cinco más que Niemann. No fue la vuelta que buscaba el golfista vasco en su regreso al DP World Tour una vez finalizada la temporada de LIV Golf, pero tampoco una tarjeta que le deje fuera de nada. Y mucho menos después de comprobar cómo se comportó el campo durante la tarde. Un ejemplo extremo fue Francesco Molinari (+2): llegó a colocarse cuatro bajo par y terminó firmando 72 golpes, perdiendo seis golpes en el tramo final de su recorrido. Rahm persigue además esta semana un objetivo con un enorme componente histórico. Ya ganó el Irish Open en Portstewart en 2017 y en Lahinch en 2019, por lo que una victoria el domingo sería la tercera de su carrera y le permitiría igualar los tres títulos de Seve Ballesteros, campeón en 1983, 1985 y 1986. Todo ello en un torneo que por primera vez visita Doonbeg y se disputa en el complejo propiedad de Donald Trump, con la posibilidad todavía por confirmar de que el presidente estadounidense pueda estar presente el domingo y participar en la entrega del trofeo. Entre golpe y golpe hubo incluso tiempo para descubrir una faceta menos conocida del golfista de Barrika. Rahm contó que practicó taekwondo de niño por su afición a las artes marciales y que incluso volvió a practicarlo cuando ya era profesional, animado por su fisioterapeuta, hasta alcanzar el cinturón amarillo. "Eso fue hace mucho tiempo. Me gustan las artes marciales y me ha gustado practicarlas", explicó. La llegada de los hijos terminó por quitarle el tiempo necesario para continuar, aunque reconoció que sigue siendo "fan" y un apasionado de esta disciplina. Entre las grandes estrellas, el defensor del título, Rory McIlroy (-1), también comprobó lo caro que podía resultar un error. Arrancó de maravilla con birdies en el 2 y el 4 y conservó el dos bajo par en el acumulado hasta el hoyo 13, donde un doble bogey borró de una tacada todo el trabajo anterior. No hizo ningún bogey en toda la jornada y reaccionó con un birdie en el 15 para entregar un 69 que le mantiene a cuatro golpes de Niemann. Un golpe mejor terminó Patrick Reed (-2). El estadounidense entregó un 68 que cobra especial importancia en su pelea por la Race to Dubai, de la que es líder con 2.990,12 puntos, por delante precisamente de McIlroy. Reed continúa así sumando argumentos en una temporada europea extraordinariamente regular y se coloca a sólo tres golpes de la cabeza. Por detrás de Cabrera Bello y Rahm, Alejandro del Rey (PAR) completó también una sólida primera jornada con 70 golpes. Jorge Campillo (+1) y David Puig (+1) entregaron sendos 71, mientras Pablo Larrazábal (+1) fue uno de los españoles afectados por la suspensión y tendrá que completar su vuelta después de quedarse en el hoyo 14. Más atrás terminaron Eugenio Chacarra (+2) y Nacho Elvira (+2), ambos con 72, y Ángel Ayora (+3), con 73. Chacarra, tercero actualmente en la Race to Dubai, tendrá que recuperar terreno este viernes para no comprometer su presencia durante el fin de semana. La parte más amarga de la nutrida representación española correspondió a Ángel Hidalgo (+5), Manuel Elvira (+5) y Sergio García (+5), todos con 75 golpes. Sergio terminó además igualado con Brooks Koepka, otra de las grandes figuras que sufrió ante Doonbeg. Adrián Otaegui (+6) entregó un 76 e Iván Cantero (+8) cerró con 78. La clasificación completa, en cualquier caso, tendrá que esperar. La combinación del viento, la dificultad de un links que fue endureciéndose conforme avanzó el día y un ritmo de juego extraordinariamente lento impidió completar la jornada antes de que la luz desapareciera en la costa oeste irlandesa. Consulta los resultados en directo del Amgen Irish Open

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