Ludvig Aberg: “Si Rahm y Olazábal están en el vestuario de Europa en la Ryder, nuestro equipo es mejor”
El sueco de 26 años está llamado a competir por el número 1 mundial. "Será un largo camino", confiesa a MARCA, pero está en ello. Esta semana está jugando el Open de España
Ludvig Aberg (26 años, Eslov, Suecia) es uno de los mejores jugadores de golf del mundo. Como amateur fue junto a Jon Rahm el único golfista en la historia en ganar el prestigioso Ben Hogan Award -al mejor jugador universitario amateur de Estados Unidos- en dos ocasiones consecutivas. En 2022 rechazó un contrato de LIV Golf y su irrupción como profesional en 2023 fue fulgurante. El capitán de la Ryder Cup Luke Donald lo apremió a lograr resultados que justificaran su elección de cara a la cita de Roma y fue y ganó el European Masters. Demostró que era un fuera de serie. Ahora está en Madrid disputando el Open de España presented by Madrid y hasta ahora ha volado bajo el radar. Hoy ha destacado con una vuelta de 67 (208 total), pero tendrá complicada la victoria el domingo, como él mismo comenta a MARCA: “Creo que estoy un poco retrasado para ganar mañana; necesitaría algo de ayuda de los demás. Pero sí, creo que algunos aspectos de mi juego han sido buenos. He tenido algunas dificultades con los golpes de salida; obviamente, estas calles son bastante estrechas. Si pegas bien el drive, generas muchas oportunidades, pero siento que no he sabido aprovecharlas del todo. Hasta hoy no había jugado muy bien los pares 5, que son un factor clave aquí. Así que, si logras hacerlo bien... En fin, espero jugar bien mañana y escalar algunas posiciones en la clasificación”. El jugador sueco es una de las grandes novedades este año en el Abierto nacional, un torneo que ha elegido para completar su calendario: “Dada la forma en que funcionan las temporadas del PGA Tour y del DP World Tour, me encantaría jugar algunos torneos del DPWT en otoño. Obviamente, es muy difícil hacerlo cuando estás en plena temporada en Estados Unidos, pero esta época del año es un buen momento para ello. Jugué en Francia hace dos semanas y ahora estoy jugando este torneo; es mi primera vez aquí y la impresión que me he llevado hasta ahora ha sido muy buena”. Aberg, 18 clasificado del mundo, confirma lo positivo de su experiencia en el Open: “Todo el mundo se ha portado de maravilla. Jugué las dos primeras rondas con Ángel Ayora, y había muchos españoles siguiéndolo y apoyándolo; fue genial jugar en ese ambiente. El público ha estado fantástico durante toda la semana y el campo de golf supone, sin duda, un gran desafío”. En este sentido, aunque Aberg juega sobre todo en el PGA Tour, está encantado de conocer nuevos torneos e incluso recomienda las nuevas experiencias: “Bueno, solo puedo hablar por mí mismo; obviamente, en esta época del año paso mucho tiempo en Europa. Al ser de Suecia y vivir allí, resulta muy fácil venir aquí a jugar estos torneos, y hasta ahora han sido unas semanas estupendas. Sin duda, lo recomendaría”. Sobre Ayora, su compañero en esas dos primeras rondas, le preguntamos. “Es un gran jugador. Me impresionó la forma en que golpeaba la bola; su golpeo era realmente sólido. Obviamente todavía es muy joven, pero parece que está aprendiendo. Da la impresión de que tiene un amplio repertorio de golpes, especialmente en el juego corto. Será emocionante seguir su evolución a medida que mejore”, respondió. Con el malagueño compartió una concentración del equipo europeo la Ryder Cup. Hasta ahora su contacto con españoles en esta competición había sido con Rahm y Olazábal (vicecapitán). “Obviamente, Jon Rahm es una figura clave en esos torneos. Es un tipo imponente que transmite una gran imagen tanto en el vestuario como en la sala del equipo, al igual que José María. Obviamente, su experiencia, sus conocimientos y las historias que cuentan son fantásticos y a menudo resultan muy emotivos. Aportan muchísimo al equipo de la Ryder Cup, tanto en la sala del equipo como dentro y fuera del campo de golf; y si ellos dos están en la sala del equipo, el equipo es mejor”. Aberg, un tipo muy atlético de 1,90, nos habla también de su etapa como futbolista: “Obviamente elegí el deporte adecuado. Elegí el golf en lugar del fútbol, lo cual creo que fue un acierto, pero sigo viéndolo mucho. Soy muy aficionado del Liverpool, así que lo veo siempre que puedo; aunque, claro, no tenía el nivel suficiente para ser jugador”. ¿El Liverpool? Cuando era más joven, Steven Gerrard era mi gran ídolo. Era mi jugador favorito. Y cuando jugaba, quería ser como él. Y luego fichamos a Fernando Torres en 2007, o algo así”. Ludvig no es un jugador cualquiera. Es un golfista de clase mundial y este año ha firmado un gran papel en los cuatro Majors. Se ha alejado en el ranking de jugadores como Scheffler y McIlory, pero no tardará en regresar al ‘top 5’ mundial. “¿El número 1 del mundo? Obviamente Scottie Scheffler lleva una ventaja considerable respecto al segundo, pero siento que si sigo mejorando y progresando... Jugué con Scottie hace un par de semanas y hay muchas cosas que se pueden aprender de él; ojalá pueda aplicarlas a mi propio juego y algún día alcanzarlo, aunque supongo que será un camino largo”.
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