A vueltas con la 'Novalmanía': “¿Su techo? Ganará ya desde este año”
El 'efecto Benja' ha llegado al mundo del ciclismo para quedarse: varias voces autorizadas analizan en MARCA lo que el futuro puede deparar al asturiano
Benja Noval ha conseguido algo más que dos maillots arcoíris: poner de acuerdo a distintas generaciones del ciclismo español. Quienes observan su crecimiento reconocen unas condiciones extraordinarias, pero acompañan los elogios con una petición: paciencia. MARCA pulsa la opinión de una decena de voces autorizadas que coinciden en la ilusión que despierta el asturiano. El desafío empieza ahora, cuando las expectativas amenazan con correr todavía más deprisa que sus piernas. El doble campeón mundial júnior afronta su salto al profesionalismo con Ineos entre pronósticos ambiciosos. García Casas se atreve a concretar el suyo: “Estoy convencido de que ganará ya algo en su primer año en profesionales con Ineos”. La confianza nace de lo que ha visto en un corredor que, asegura, “viene haciendo las cosas muy bien, con un gran motor”. También destaca su personalidad: “Tiene una gran cabeza”. Sin embargo, su diagnóstico incluye dos veces la misma recomendación. “Hay que tener paciencia”, insiste. García Casas considera que el cambio de equipo le beneficiará, aunque evita convertir su pronóstico en una exigencia. Esa convivencia entre entusiasmo y prudencia atraviesa todas las valoraciones: reconocer lo excepcional de Noval no obliga a reclamarle resultados desde el primer dorsal entre los mayores. Luis Ángel Maté comparte la admiración por el joven asturiano. “El pequeño Benja es una bendición para nuestro ciclismo. Es un corredor que ha conseguido algo sin precedentes”, asegura. Sin embargo, el exciclista malagueño invita a recuperar una filosofía que considera fundamental en la historia de este deporte. “En España hemos sabido cocer a fuego lento a grandísimos talentos que luego han conseguido ser los mejores del mundo”, recuerda, citando a Miguel Induráin como uno de los grandes ejemplos. Barredo pone el foco precisamente en esa frontera. “Es un chico con un talento fuera de lo común”, afirma, antes de señalar un riesgo que trasciende al propio Benja: “El ciclismo moderno está acelerando procesos que a veces no son del todo positivos”. Su preocupación apunta a cómo se administra el talento. “Benja va a ser un gran corredor, pero confío en que sepan llevarle bien y no aceleren procesos”. Una reflexión que encuentra continuidad en las palabras de Maté, especialmente crítico con la necesidad de conseguir resultados inmediatos. “Me gustaría que tanto Benja como todos los chicos de su generación tuviesen la oportunidad de crecer despacito, de aprender mediante el error, de que no les exijamos absolutamente nada tan pronto”, explica. Su mayor preocupación no está únicamente en las piernas: “A nivel psicológico creo que es donde más cuidado hay que tener con estos jóvenes”. Ventoso aporta la mirada de quien reconoce una trayectoria sostenida. “Sus dos años de júnior yo creo que han sido espectaculares”, explica durante el Memorial de los Claveros. El excorredor celebra que España encuentre otro nombre alrededor del que ilusionarse: “Un nuevo talento y alguien en quien fijarse”. Su conclusión refleja el optimismo compartido: “Seguramente que dará muchas alegrías”. El futuro aparece abierto, sin necesidad de dibujar todavía un palmarés. Héctor Álvarez se detiene en otro aspecto: la capacidad de Noval para convivir con la atención. “Yo creo que lo lleva muy, muy bien”, responde. Para él, la explosión reciente tiene antecedentes: “Ha sido un campeón desde pequeño”. Y encuentra un apoyo fundamental en casa: “Tiene muy bien las bases con su padre”. Desde esa seguridad construye su pronóstico: “Creo que lo va a hacer muy, muy bien”. Una visión que comparte Pascual Momparler, convencido de que la educación ciclista de Benja supone una ventaja respecto a otros corredores de su edad. “Es un ciclista maduro ya para la edad que tiene. Se ha criado en una casa de ciclismo y ha estado rodeado de los mejores ciclistas del mundo”, señala. El seleccionador recuerda que su padre ha trabajado con algunos de los grandes nombres del pelotón y que el joven ha crecido escuchando conversaciones sobre las estrategias del Tour, el Giro o la Vuelta. “Tiene muchísimo adelantado respecto al resto”, sostiene. Momparler cree que esa experiencia le permitirá gestionar tanto los éxitos como las dificultades que encuentre en Ineos. “Está preparado, física y mentalmente, para estar en el equipo en el que va a estar”, asegura. Pero su valoración trasciende los resultados. Recuerda lo que le dijo a su padre después de conquistar el Mundial: “Enhorabuena porque tienes un campeón, pero tienes a un hijo humilde, educado, que trabaja en equipo y que sabe estar. Con todo esto que tiene ya va a ser un grande en esta vida”. Samuel Sánchez conoce esa casa desde mucho antes de que llegaran los títulos. Benja es íntimo amigo de su hijo y ambas familias mantienen una relación estrecha. “La gente ve al ciclista y yo también veo a la persona”, explica. Por eso su advertencia tiene un componente personal: “No cargarle presión, no ponerle etiquetas, no ponerle metas. No generar expectativas inalcanzables a corto plazo. Luego pasa lo que pasa. Saber manejarlas será fundamental para su desarrollo”. El campeón olímpico reivindica también el trabajo que sostiene esta aparición: la Academia, el respaldo de MMR y una estructura asturiana que lleva años formando corredores. “Si no hay proyectos en condiciones, no salen ciclistas”, recuerda. Noval representa el resultado más visible de una cadena que necesita recursos, continuidad y oportunidades para seguir funcionando. El siguiente paso exigirá adaptación, aprendizaje y espacio para descubrir sus posibilidades frente a profesionales. La protección del entorno completa ese recorrido. Samuel asegura que Benja tiene los pies en el suelo y una familia que lo arropa. Esa fortaleza enlaza con la cabeza que destaca García Casas, las bases que menciona Héctor y la madurez que subraya Momparler. Maté añade una última reflexión que resume el desafío de toda una generación. “Se enfrentan al profesionalismo, que por mucho talento que tengan no va a ser sencillo. Se enfrentan también a una repercusión mediática fuera de lo común para chicos de su edad, y ese cambio puede ser duro”. Su petición no va dirigida tanto al corredor como a quienes seguirán sus pasos: “Que tengamos los aficionados paciencia y que les dejemos crecer despacito”. Todos ven motivos para creer; ninguno debería convertirse en una obligación para el joven. Mientras el ciclismo busca anticipar qué campeón será, quienes lo conocen proponen acompañar al corredor que ya es. Samuel lo resume con una petición sencilla: “Hay que dejarle que sea Benja Noval”.
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