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Thursday, September 3, 2026

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Cycling

Un día Mas y un día menos para Enric: el líder 'araña' a Roglic y Gall el día que nace otra estrella eslovena

Genial triunfo del esloveno Omrzel en Calar Alto que saca brillo a la táctica de Bahrain con su primer triunfo en una gran vuelta

· 805 words

En Calar Alto se mira al cielo, pero esta vez las estrellas estaban sobre el asfalto. Jakob Omrzel (¡ha nacido otra estrella eslovena!) llegó solo al observatorio, con el gesto roto y la carrera abierta detrás, para firmar una de esas victorias que parecen anunciar algo más que un día de gloria. Tiene 20 años, es el corredor más joven de LaVuelta y eligió una montaña que se eleva por encima de los 2.000 metros para presentarse al gran público. El esloveno de Bahrain Victorious ganó la etapa, Urko Berrade fue segundo y Santiago Buitrago completó el podio, pero la jornada dejó otra imagen que quizá pese más cuando la carrera llegue a Granada: Enric Mas, vestido de rojo, atacando sin mirar atrás y metiendo tiempo a sus rivales. La etapa había salido de Vera con una amenaza escrita en el perfil: más de 4.500 metros de desnivel y una sucesión de puertos que terminaba con Velefique y Calar Alto, dos montañas de primera categoría colocadas una detrás de otra como una pregunta sin respuesta fácil. Desde muy pronto se formó una escapada enorme, de esas en las que cada equipo intenta colocar una pieza por si el día termina convirtiéndose en una partida de ajedrez. Movistar metió a Pablo Castrillo y Raúl García Pierna delante. Bahrain puso varias cartas. UAE, Decathlon, Ineos, Kern Pharma… todos entendieron que el día no iba a perdonar la pasividad. La fuga llegó a tener más de seis minutos y medio. Delante se discutían la etapa y la montaña; detrás, Movistar gobernaba el pelotón alrededor de su líder. Iván Romeo asumió buena parte del trabajo cuando la carretera empezó a hacerse seria. En Velefique, con sus 13,1 kilómetros al 7,2%, la carrera empezó a quitarse capas. Almeida endureció la escapada, Carapaz probó desde el grupo de favoritos y Omrzel enseñó por primera vez los dientes. El joven esloveno arrancó a 34,5 kilómetros de meta y sólo Léo Bisiaux pudo seguirle durante un rato. Era todavía pronto para pensar en la victoria, pero no para empezar a imaginarla. Buitrago coronó Velefique en cabeza del grupo delantero y el pelotón pasó a más de cinco minutos. Movistar había gastado a varios hombres, pero había dejado dos salvavidas por delante. Castrillo regresó para trabajar antes de coronar y Raúl García Pierna siguió su camino hacia Calar Alto. No era casualidad. Era un plan. En el descenso, la carrera quedó preparada para el último juicio. Calar Alto empieza haciendo daño antes de dejar tiempo para pensar. Sus primeros kilómetros, cercanos al 10%, rompieron el grupo de favoritos en cuanto Decathlon aumentó el ritmo. Gall lanzó el primer ataque serio. Enric respondió con aparente facilidad y Roglic también cerró. Durante unos instantes quedaron juntos los tres hombres que estaban discutiendo el centro de LaVuelta. Carapaz y Onley cedieron. El podio empezaba a dibujarse entre las curvas. Y entonces Enric cambió el guion. A unos 13 kilómetros de la meta, el maillot rojo arrancó. No hubo cálculo visible, ni espera, ni esa mirada hacia atrás tan habitual cuando un líder teme gastar más de la cuenta. Se levantó sobre la bicicleta y se fue. Gall no respondió. Roglic tampoco. La carretera se abrió delante del mallorquín y, unos kilómetros más arriba, apareció Raúl García Pierna, que había pasado el día en fuga esperando precisamente ese momento. El gregario vació lo que le quedaba en el tramo más tendido. Movistar había preparado el puente y Enric lo cruzó. La ventaja llegó a superar el medio minuto. Roglic y Gall encontraron ayuda después con Tuckwell y Mühlberger, pero el daño ya estaba hecho. Mas siguió firme, pedaleando solo en una montaña que tantas veces castiga a quien se precipita. Esta vez no hubo precipitación. Hubo ambición. El líder no estaba defendiendo el rojo; estaba utilizándolo. Más arriba, Omrzel libraba otra batalla. Había soltado primero a Bisiaux y después a Urko Berrade. El corredor de Kern Pharma resistió con coraje, pero el esloveno abrió hueco hasta quedarse completamente solo. A tres kilómetros de meta ya no competía contra nadie, sino contra el cansancio y contra una cima que parecía reservada para consagraciones. Cruzó la línea con 1'56" sobre Berrade y 2'13" sobre Buitrago. Mas fue sexto, a 2'56", después de una ascensión que reforzó su liderato. Omrzel, con 20 años, 5 meses y 13 días, se convirtió además en el esloveno más joven en ganar una etapa de una gran vuelta, superando el registro que había dejado el mismísimo Tadej Pogacar en LaVuelta de 2019. Otro esloveno para la colección. Calar Alto había prometido astronomía y terminó entregando señales. Una estrella nueva apareció en el cielo de LaVuelta. Y, unos minutos después, el hombre de rojo recordó a todos que no piensa limitarse a conservar lo que tiene. Un día Mas y ya queda uno menos para Enric.

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