¿Y ahora qué? LaVuelta después de Pogacar: Enric Mas hereda el rojo y se abre una batalla total
El abandono del esloveno cambia por completo una carrera que parecía sentenciada: Enric Mas lidera con un minuto sobre Roglic y 1:11 sobre Gall
LaVuelta cambió en cuestión de segundos. Tadej Pogacar avanzaba hacia otra jornada aparentemente tranquila, vestido de líder y con una ventaja que parecía dejar la carrera encarrilada, y acabó dentro de una ambulancia, dolorido y ensangrentado, con la primera retirada de su carrera profesional en una prueba por etapas. La caída dejó una imagen durísima y provocó un terremoto en la clasificación. La carrera que parecía tener dueño se quedó sin él de golpe. Antes de la octava etapa, Pogacar aventajaba en 3:50 al segundo clasificado. Lo enseñado durante la primera semana hacía pensar en una renta casi definitiva. Una piedra, una caída y las lesiones posteriores desmontaron el escenario. Enric Mas es ahora el líder de LaVuelta, con Primoz Roglic a un minuto y Felix Gall a 1:11. Quedan 12 etapas, mucha montaña y una clasificación que vuelve a mirar hacia todas partes. Mas fue el primero en mostrar hasta qué punto resultaba extraño el momento. El mallorquín decidió no ponerse el maillot rojo en el podio como gesto de respeto hacia Pogacar. “Ya veremos si me lo merezco”, llegó a decir después de convertirse por primera vez en su trayectoria en líder de una Gran Vuelta. A sus 31 años, tras acabar tres veces segundo y otra tercero en la ronda española, se encuentra ante una de las mayores oportunidades de su carrera. La alta montaña le ofrece terreno y las sensaciones de la primera semana acompañan. En El Bartolo fue el único capaz de plantar cara directamente a Pogacar. El intenso calor previsto durante buena parte de la carrera también dibuja un escenario que históricamente le ha sentado bien. Primoz Roglic aparece a sólo un minuto y LaVuelta es casi su jardín particular. La ha ganado cuatro veces -2019, 2020, 2021 y 2024- y un quinto triunfo le permitiría superar el récord que comparte con Roberto Heras. Su versión actual no ha mostrado el dominio de otros años. Todavía queda una contrarreloj individual de 32 kilómetros y ahí dispone de una ventaja evidente respecto a Mas y Gall. El esloveno conoce además cada rincón de este tipo de carrera, sabe administrar esfuerzos durante tres semanas y vuelve a encontrarse delante cuando la general entra en territorio incierto. Felix Gall, tercero a 1:11, completa de momento el primer escalón de aspirantes. El austríaco ha sido uno de los mejores cuesta arriba y cuenta con uno de los bloques más sólidos de la carrera. Decathlon ya ha demostrado piernas y efectivos suficientes para mover jornadas incluso frente al poderoso UAE. Por detrás esperan Sepp Kuss, Oscar Onley y Richard Carapaz, todos a poco más de dos minutos del rojo. Kuss ya aprovechó una carrera abierta para conquistar LaVuelta en 2023. Onley representa a la nueva generación británica después de su cuarto puesto en el Tour de 2025. Carapaz añade otro foco de peligro: campeón del Giro, oro olímpico y especialista en incendiar cualquier jornada de montaña. Mattias Skjelmose continúa también dentro de una lista de candidatos que 24 horas antes parecían pelear básicamente por acompañar a Pogacar en el podio. El panorama ha cambiado por completo. Aitana, Calar Alto, La Pandera, Peñas Blancas y Sierra Nevada ofrecen montaña de sobra para que la clasificación vuelva a retorcerse y para que cualquier día mal medido cueste mucho más de lo previsto. Mientras el pelotón empieza a asumir una carrera distinta, dentro del UAE el ciclismo ha pasado a segundo plano. Joxean Fernández Matxin describió a Pogacar como “moralmente destrozado” después de la caída. El esloveno intentó continuar, quiso incluso volver a subirse a la bicicleta y el dolor en el hombro, unido a la imposibilidad de mover correctamente el brazo, terminó dejando claro que su Vuelta se había acabado. “Ahora hay que estar con Tadej persona, no con el Tadej ciclista”, resumió Matxin. El equipo, acostumbrado a celebrar victorias, cruzó esta vez la meta con la cabeza puesta únicamente en su líder. El golpe alcanza además a lo que viene después de LaVuelta. Pogacar deberá pasar por quirófano por la fractura de clavícula y presenta también una lesión cervical. Su presencia en el Mundial de Montreal del 27 de septiembre, donde aspiraba a conquistar su tercer arcoíris consecutivo, queda seriamente comprometida. Más margen existe para Il Lombardia, carrera que ha ganado cinco veces seguidas, aunque su participación también queda rodeada de incógnitas. Pogacar se marcha, Mas viste de rojo, Roglic vuelve a hacer cuentas y Gall sigue agarrado a la montaña. Detrás, media docena de corredores mira otra vez la clasificación con una carrera que, de repente, vuelve a estar abierta.
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