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Friday, August 28, 2026

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Cycling

Con Tarling en la cabeza: “Nos da una motivación extra para pedalear por él y mantenerlo siempre en el recuerdo”

Martí, Thomas y Joshua Tarling, hermano del corredor fallecido, explican cómo el ciclismo trata de convivir con el dolor tras la reciente muerte del británico

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LaVuelta avanza con sus etapas, shows de Pogacar, polémicas y demás temas. Pero sigue presente la muerte de Finlay Tarling, con solo 19 años, durante la Volta a Portugal, que golpeó al ciclismo pocos días antes de la salida en Mónaco. Desde entonces, la carrera se disputa con una mezcla difícil de explicar: la competición no se detiene, aunque el dolor viaje dentro de los autobuses, aparezca en las conversaciones y asome en cada gesto dedicado al joven británico. Pau Martí lo explicaba ayer a MARCA antes de correr en casa. El valenciano, compañero de Finlay en el NSN, reconoció que habían sido “días y semanas muy duros” porque era un chico “muy agradable y muy especial para todos”. El equipo intenta continuar sin esconder la herida. “Lo tenemos en mente todos los días y nos da una motivación extra para pedalear por él y mantenerlo siempre en el recuerdo”, dice. Para Martí, debutante en LaVuelta, cualquier fuga, resultado o alegría tendrá ahora una dedicatoria inevitable. El dolor adquirió otra dimensión con la presencia de Joshua Tarling. El hermano mayor de Finlay decidió mantener su participación con Netcompany, respaldado por su familia y su equipo. Su regreso no fue una huida del recuerdo, sino una manera de encontrar refugio en la rutina, en el esfuerzo y en un entorno conocido. “Necesitaba distraerme. Gracias a mi familia por darme su bendición para venir aquí y disputar otra carrera”, explicó tras la contrarreloj inaugural. Joshua fue tercero en los 9,4 km de Mónaco, a cuatro segundos de Tadej Pogacar, y se vistió con el maillot blanco. “Estoy todo lo feliz que puedo estar. Lo he dado todo y no podía hacer mucho más”, dijo con una serenidad que conmovió a la carrera. Su actuación trascendió inmediatamente el resultado. Ayer Josh, eso sí, tuvo que echar pie a tierra. Geraint Thomas, jefe del Netcompany, resumió el sentimiento del equipo. Contó que Joshua tenía muchas ganas de correr, de regresar al trabajo cotidiano y de encontrar consuelo en el proceso, mientras sus compañeros trataban de comportarse con normalidad y apoyarlo sin imponerle expectativas. “Lo que ha pasado es inimaginable. Una actuación así demuestra su clase como deportista y como persona. No podría estar más orgulloso”, afirmó. No ha habido proclamas ni una liturgia alrededor de la tragedia. El homenaje se expresa con discreción: una mano en el hombro, el respeto de los rivales y la voluntad de proteger a Joshua durante la exposición de una gran vuelta. Es la forma que ha encontrado el ciclismo para acompañar sin invadir, recordar sin convertir el duelo en espectáculo. Así rueda este pelotón de LaVuelta: compitiendo al límite, pero más unido y consciente de su fragilidad. El recuerdo de Finlay está por todos los sitios, no sólo en el conjunto inglés. La ronda española continúa porque el ciclismo siempre sigue, pero esta vez cada kilómetro tiene memoria. Pau pedalea por su compañero; Joshua, por su hermano; y el pelotón entero, por un corredor cuya vida terminó demasiado pronto en un fatídico accidente.

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