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Thursday, September 10, 2026

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Cycling

Enric Mas supera la crono de su vida y pone LaVuelta a tiro

El líder sólo cede 33 segundos ante el esloveno en su terreno más desfavorable y conserva un colchón importante antes de las últimas jornadas de montaña

· 794 words

La crono que debía poner a Enric Mas contra las cuerdas terminó reforzando su candidatura a ganar LaVuelta. No porque Primoz Roglič fallara, ni mucho menos, sino porque el mallorquín respondió con una de las mejores contrarrelojes de su vida cuando más falta le hacía. En los 32,1 kilómetros entre El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera, el líder cedió sólo 33 segundos respecto al esloveno y conservó con holgura La Roja. Stefan Küng ganó la etapa con 35:22, pero la gran noticia de la tarde estaba unos puestos más atrás: Mas salió del examen con 1:37 de ventaja sobre Roglič y con dos días de montaña todavía por delante. Era la jornada señalada en rojo desde hacía meses. La etapa en la que, sobre el papel, Mas debía defenderse y Roglic atacar sin necesidad de levantarse del sillín. El esloveno partía a 2:10 del líder, vestido con el maillot de campeón nacional de contrarreloj y con un currículum que no necesita presentación en esta disciplina. Campeón olímpico contra el crono y tetracampeón de LaVuelta, tenía delante un recorrido casi perfecto para exprimir su posición aerodinámica: llano, rápido, de largas rectas y con un viento favorable que elevó las medias por encima de los 50 kilómetros por hora. Antes de que llegara la lucha por la general, Küng ya había puesto el listón donde casi nadie podía alcanzarlo. El suizo de Tudor paró el reloj en 35:22, tres segundos mejor que Callum Thornley y nueve por delante de João Almeida. Su crono fue de menos a más. En el segundo punto intermedio ya volaba con 23:36, diez segundos mejor que Thornley, y todavía encontró fuerzas para rematar camino de Jerez. Wout van Aert tampoco pudo con él. Roglic sí se acercó, aunque se quedó a 19 segundos y terminó cuarto. A las 16:55 salió Mas desde la Plaza de Toros de El Puerto de Santa María. Era, literalmente, la crono de su vida. Los primeros kilómetros ofrecieron enseguida una señal tranquilizadora para Movistar. Roglic pasó por el kilómetro 11,2 en 12:28, a nueve segundos de la mejor referencia. Era un buen registro, pero no el destrozo que podía temer el líder. Mas cedía 22 segundos respecto al esloveno en ese primer parcial. La hemorragia estaba controlada. El segundo tramo elevó la tensión. Roglic mejoró su rendimiento y pasó por el kilómetro 22 a sólo 14 segundos de Küng. Mas estaba entonces a 50 segundos del suizo, es decir, 36 por detrás de su gran rival. Era el momento más delicado de la tarde. Cada segundo parecía pesar el doble, pero el mallorquín no se descompuso. En vez de hundirse en el último tercio, encontró piernas, mantuvo la posición y volvió a recortar la diferencia. Roglic cruzó la meta en 35:41. Gran crono, cuarto mejor tiempo, pero lejos de una exhibición devastadora. Todo quedó entonces pendiente de Mas. El líder apareció en la recta final y detuvo el reloj en 36:14, a 52 segundos de Küng. La cuenta era inmediata: sólo 33 segundos cedidos con Roglic. Muchísimo menos de lo que, en la previa, parecía razonable temer. El esloveno necesitaba recuperar 2:10 y apenas arañó medio minuto largo. Mas había ganado su particular batalla sin ganar la etapa. El otro gran damnificado del día fue Felix Gall. Segundo antes de la salida a 2:06 de Mas, el austríaco confirmó que la contrarreloj sigue siendo su gran punto débil. Había calcado al líder en el primer intermedio, ambos a 31 segundos de la referencia, pero se fue desinflando. En el segundo punto ya cedía 57 segundos respecto a Roglič y acabó a 1:47 de Küng. El resultado le hace perder el segundo puesto de la general: Roglič pasa a ser ahora el principal perseguidor de Mas, mientras Gall queda a 3:01 del liderato. También se movieron otras peleas de la general. Oscar Onley completó una crono sólida, a 1:11 de Küng, y defendió con solvencia su posición frente a Jakob Omrzel. Richard Carapaz, por su parte, cedió 1:45 con el ganador, mientras la clasificación terminó de ordenarse alrededor de un líder que salió de Jerez mucho más fuerte de lo que había entrado. La etapa era una amenaza y terminó siendo una confirmación. Küng se llevó la foto del triunfo y Roglic demostró, una vez más, que sigue siendo uno de los mejores especialistas entre los hombres de la general. Pero el gran vencedor estratégico fue Mas. Superó su terreno más desfavorable, conservó La Roja y mantiene 1:37 sobre el hombre que más podía hacerle daño en la crono. LaVuelta no está ganada, porque quedan montañas y Roglic nunca deja de ser Roglic. Pero después de Jerez, el mallorquín está un día más cerca. Y, sobre todo, depende todavía más de sí mismo.

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