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Thursday, August 27, 2026

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Cycling

"Hay vida más allá de Pogacar: lo daban por muerto, pero el rey ha vuelto"

La contracrónica de la cuarta etapa de LaVuelta

· 406 words

Ya lo había avisado el UAE, vía Matxin en Radio MARCA, en la salida: el plan era ir a por todo. Con Tadej Pogacar, esas palabras rara vez son simple literatura. En Andorra, el esloveno volvió a hacerlas realidad a su manera. Sin esperar al último puerto, sin necesidad de especular y sin conceder a sus rivales siquiera la posibilidad de pensar que podían seguirle. Atacó a 50 kilómetros de la meta, dejó atrás a Felix Gall poco después y abrió una brecha que ya era de casi 1:40 al coronar Beixalís. Otro día en la oficina para un corredor que convierte lo extraordinario en rutina. Pogacar volvió a demostrar que compite contra la historia. Atacó en las durísimas rampas de Beixalís, a 50 kilómetros de la meta, dejó atrás a todos sus rivales y completó una exhibición descomunal en Andorra para reforzar el liderato y dejar LaVuelta prácticamente sentenciada. Mattias Skjelmose, que llegaba a LaVuelta después de firmar un buen Tour, no pudo responder en la primera gran batalla de montaña. El danés explotó en las rampas decisivas y se descolgó del grupo de favoritos, dejando serias dudas en una jornada marcada en rojo. Hace apenas un mes sufrió un atropello que puso en duda su presencia en LaVuelta, pero Primoz Roglic ya vuelve a bailar con los mejores. El esloveno resistió en el exigente grupo perseguidor de Pogacar y sacó su carácter en las rampas andorranas. Todavía le falta ritmo, pero el ganador cuatro veces de esta carrera no se esconde: vuelve el rock and roll de Roglic. Lo daban por muerto, pero el rey ha vuelto. No todos vivieron la fiesta de la misma manera. Cian Uijtdebroeks, todavía castigado por la caída de la segunda etapa, empezó a perder contacto prácticamente desde las primeras rampas de Envalira. Muy pronto quedó claro que la general dejaba de ser un objetivo real para el belga de Movistar. También sufrió Carlos Rodríguez, descolgado antes de Beixalís cuando el pelotón ya estaba reducido a unas 40 unidades. Andorra no concedió tregua a nadie. Enric Mas no se escondió en Andorra. El balear asumió el mando entre los perseguidores, endureció la batalla y presentó su candidatura al podio de LaVuelta frente a Roglic, Gall, Onley, Kuss y Carapaz. Pogacar compite en otra dimensión, pero Enric dejó claro que está preparado para pelear por ser el mejor entre los mortales. Esta es su carrera y así lo está demostrando.

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