Un contratiempo inesperado para Roglic: una avería le deja dos días sin bus en plena batalla por LaVuelta
Según ha podido saber MARCA el bus ya está reparado y hay otro en camino: durante la crono, el equipo contará con uno en salida y otro en meta
En una gran vuelta también hay que sobrevivir fuera de la bicicleta. Red Bull-BORA ha tenido que improvisar durante las últimas jornadas después de que su autobús principal sufriera una avería inesperada, un contratiempo especialmente llamativo porque se trata del vehículo más nuevo del equipo, estrenado precisamente esta temporada. El problema llegó por un detalle aparentemente menor pero decisivo en pleno calor de LaVuelta. El autobús tenía poco gas y el sistema de aire acondicionado terminó fallando, obligando al conjunto de Primoz Roglic a reorganizar sobre la marcha parte de su estructura habitual. La situación, en cualquier caso, ya está encauzada. El autobús ha sido reparado y el aire acondicionado vuelve a funcionar, pero Red Bull-BORA no quiere correr más riesgos. Por precaución, la formación ha enviado un segundo vehículo que llegará este sábado. De esta forma, para la contrarreloj el equipo contará con dos autobuses, una garantía extra en un momento en el que Roglic necesita que absolutamente todo lo que le rodea funcione sin sobresaltos. Mientras se solucionaba la avería, la estructura alemana tuvo que tirar de imaginación. En la salida disponía de un hotel situado justo detrás de la zona de concentración, mientras que en meta organizó el dispositivo con numerosos coches y una caravana alquilada para atender a corredores y auxiliares. Una logística menos cómoda que la habitual, pero suficiente para intentar que los ciclistas apenas notaran el problema. La situación no tendrá consecuencias. La escena también sirve para recordar hasta qué punto una gran vuelta pone al límite no sólo a los corredores. Los vehículos, los mecánicos, los auxiliares y todo el material viven tres semanas sometidos a viajes constantes, calor extremo y jornadas larguísimas. LaVuelta aprieta a todos. Red Bull-BORA tampoco es una excepción extraña. En el pelotón recuerdan problemas similares sufridos por Visma durante el Tour y también en una jornada de LaVuelta. Y las dificultades no se limitan a los autobuses. También han pinchazo algunos equipos en esta carrera (muchos de ellos en Aitana) como INEOS, el propio Red Bull-BORA, Q36.5 o UAE. Pequeños contratiempos que normalmente no aparecen en las clasificaciones, pero que forman parte de la batalla diaria de una gran vuelta. Roglic, el rey de la Vuelta que amenaza con una épica remontada, tiene suficiente con preocuparse por Enric Mas y por recuperar tiempo. Su equipo, al menos, ya ha conseguido que el autobús vuelva a estar listo para acompañarle.
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