Skip to content
Gigantum.net
Cycling

Peio Ruiz Cabestany desmonta el gran mito de Perico en el Tour: "No perdió por llegar tarde al prólogo"

El exciclista sostiene que el verdadero golpe para Delgado en el Tour de 1989 llegó al día siguiente, cuando el Reynolds se hundió en la contrarreloj por equipos y cedió 4:32

· 515 words

Durante casi cuatro décadas, una imagen ha resumido el Tour de Francia de 1989 de Pedro Delgado: el campeón vigente apareciendo tarde en la rampa de salida del prólogo de Luxemburgo. Perico perdió 2 minutos y 40 segundos antes prácticamente de empezar a pedalear y aquel despiste pasó a la historia como el día en el que entregó el Tour. Peio Ruiz Cabestany no está de acuerdo. El exciclista, compañero de Delgado durante aquellos años, cuestiona directamente uno de los relatos más repetidos de la historia reciente del ciclismo español. Para él, aquello fue importante, pero no fue la verdadera razón por la que Perico no pudo revalidar su victoria de 1988. "El relato es que tuvo un despiste, que su reloj iba no sé qué y entonces perdió. Mentira", sentenció Cabestany el pasado miércoles durante la presentación de su libro. Su explicación apunta a lo que sucedió inmediatamente después. "Perdió porque al día siguiente vino la contrarreloj por equipos y, si miras los tiempos, ahí sí perdieron mucho más que en el prólogo". Los números dan dimensión a su argumento. El Reynolds terminó último entre los 22 equipos en aquella crono colectiva de 46 kilómetros disputada en Luxemburgo. El Super U de Laurent Fignon ganó con 53:48 y la formación española cedió nada menos que 4 minutos y 32 segundos. Delgado, además, tuvo dificultades para aguantar el ritmo de sus propios compañeros y el equipo tuvo que esperarlo. Era un segundo mazazo después del episodio del prólogo. Y es precisamente ahí donde Cabestany sitúa la diferencia entre el recuerdo popular y lo que, a su juicio, ocurrió realmente en la carretera. El retraso de Perico produjo una escena inolvidable y un titular perfecto. La contrarreloj por equipos, mucho menos cinematográfica, hizo un daño deportivo todavía mayor. "Perdieron cuatro minutos o cinco", recuerda Peio antes de lanzar la pregunta clave: "¿Eso es culpa de Perico o del equipo, que no supieron hacer la contrarreloj?". La clasificación final añade más ingredientes al debate. Delgado, pese a semejante comienzo, protagonizó una extraordinaria remontada y terminó tercero en París, a 3:34 de Greg LeMond, ganador del Tour por apenas ocho segundos sobre Laurent Fignon. De hecho, después de 20 etapas Perico estaba a sólo 2:28 de Fignon. Había recuperado buena parte del terreno perdido y regresado a la pelea con los mejores después de haber comenzado aquella edición con una desventaja gigantesca. Por eso Cabestany rechaza reducir todo aquel Tour a un reloj y una llegada tarde. Su tesis no elimina la responsabilidad del prólogo ni permite asegurar que Delgado hubiera ganado el Tour sin aquellos 2:40. El propio desarrollo posterior de la carrera habría sido completamente diferente. Pero sí pone el foco sobre un episodio mucho menos recordado: el Reynolds perdió 4:32 en la crono por equipos del día siguiente, casi dos minutos más de los que Perico había regalado llegando tarde al prólogo. El mito dice que Pedro Delgado perdió el Tour de 1989 por no mirar el reloj. Ruiz Cabestany ofrece otra versión: el problema de verdad llegó cuando el reloj ya estaba en marcha.

Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.

Friday, October 9, 2026

© 2026 Gigantum.net. Content gathered automatically from external sources; rights to each text belong to whoever originally published it.