Roglic se emociona en casa: oro europeo para coronar un gran año
El esloveno conquista la contrarreloj por delante de Armirail y Decomble tras ser segundo en LaVuelta y protagonista en el Mundial. Iván Romeo termina décimo
Ganar en casa tiene un valor especial incluso para alguien acostumbrado a levantar los brazos como Primoz Roglic. El esloveno conquistó el Campeonato de Europa contrarreloj ante su público y se dejó llevar por la emoción. Un oro para celebrar con los suyos y añadir otro éxito a una temporada en la que ya había sido segundo en LaVuelta y protagonista en el Mundial. Roglic detuvo el reloj en 28:16.061 y superó por 7,129 segundos a Bruno Armirail, el rival que más cerca estuvo de arrebatarle la victoria. Otro francés, Maxime Decomble, completó el podio a 28,969 segundos. Iván Romeo terminó décimo, a 57,999 segundos, y no pudo prolongar la cosecha de oros del ciclismo español. El campeón construyó su triunfo desde la primera parte del recorrido. La subida previa al primer control ofrecía un terreno favorable para sus condiciones y Roglic lo aprovechó: 13:10 en ese punto y 13 segundos de ventaja sobre Armirail. Un aviso de que estaba dispuesto a convertir la cita eslovena en una celebración propia. Pero el francés mantuvo abierta la pelea. En el segundo parcial había reducido la diferencia a nueve segundos y, al llegar a meta, su registro de 28:23 le permitió ocupar el liderato provisional. Roglic todavía tenía que rematar el trabajo. Lo hizo conservando siete segundos, suficientes para conquistar el título y desatar la alegría en casa. El oro añade otra imagen feliz a su año. Después de subir al segundo escalón del podio en LaVuelta y dejarse ver entre los protagonistas del Mundial, Roglic encontró en el Europeo una recompensa con un significado especial. A la satisfacción deportiva se sumó la emoción de conseguirlo ante su gente. España llegaba a la prueba élite después de las victorias de Alejandra Neira, Benjamín Noval y Héctor Álvarez. Romeo aspiraba a poner la guinda, pero los primeros parciales fueron alejándole de las medallas. El vallisoletano pasó por el primer control en 13:39 y por el segundo en 22:37, sin conseguir la remontada que necesitaba. Acabó décimo, justo por detrás de Callum Thornley. Ilan Van Wilder fue cuarto y Stefan Küng, quinto. La jornada española se quedó sin un cuarto oro. El último lo guardó Roglic para Eslovenia: una victoria ajustada en el reloj y cargada de emoción.
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