Del Toro: "¿Por qué un mexicano no va a poder ganar el Tour? Tenemos dos piernas, dos brazos, una cabeza; no lo veo lejano ni imposible"
La estrella mexicana analiza su rápida evolución en el mejor equipo del mundo, la gestión de la responsabilidad y las lecciones que le dejó el Giro que se dejó en Finestre
A las seis y media de la mañana, la humedad tropical de Singapur ya muerde, pero al jet lag le importa poco el meridiano. En la salida del imponente hotel Mandarin, Isaac Del Toro (Ensenada, 2003) ajusta el casco y pisa la calzada junto a Matthias Vacek y un par de profesionales locales en la víspera del Criterium de Singapur. Tras el segundo desayuno, llega la hora de atender a los medios y ahí está MARCA. Frente a la cámara, la gran perla mexicana demuestra que los gigantes no se miden por los años. Su discurso destila una madurez serena de los elegidos. Su instinto no se acota solo a la carretera. PREGUNTA. ¿Qué tal de momento por Singapur? Lleva aquí varios días. RESPUESTA. La verdad, que muy bien, muy agradable. Viviendo un clima bastante húmedo y contento por conocer otro país. P. ¿Qué esperamos de la competición? No es una cita oficial, pero estar aquí con los grandes del Tour señala que la temporada ha sido fantástica. R. Sí, al final estoy contento de volver un poquito de mi descanso, estar con los chicos en el pelotón y ansioso de que empiece. P. ¿Qué balance hace de este 2026 que ya acaba? Ha sido un año tremendo, con victorias World Tour y el podio en el Tour de Francia. R. Muy contento, la verdad. Feliz de haber vivido todas las experiencias de este año y satisfecho porque sé que las puedo aplicar al futuro para hacerlo siempre un poco mejor. Obviamente, con ese hincapié en seguir trabajando duro. P. ¿Qué significa para un mexicano competir al máximo nivel y sentir el respaldo de todo un país detrás? R. Hay veces que simplemente soy una persona normal. Todos tenemos problemas y se me olvida por un momento; puede que me pierda en mi propio mundo media hora, pero al final recuerdo que hay mucha gente observándote. Te recuerdan que eres una figura pública y tratas de ser moderado. Sé que hay alguien esperando algo de mí y que intenta ponerme en el mejor lugar, así que lo tomo como una responsabilidad. P. Llegó usted a UAE muy joven y ya es uno de los líderes. ¿Cómo ha vivido esa evolución dentro del mejor equipo del mundo? R. Es algo que se intentó desde el primer momento en que firmé. No sabíamos qué tan rápido o tardado iba a ser, ni si era posible en un equipo tan competitivo donde todos tienen un nivel altísimo. Empezó en el Tour Down Under. Intenté aplazar el liderazgo lo máximo posible para aprender y no ser solo una figurita. Tras un año, me desenvolví más para entender qué tipo de corredor soy; me defiendo bien en bastantes situaciones, aunque no sé si soy especialista en algo. P. ¿Qué ha supuesto Josean Fernández, Matxin, en su carrera profesional? R. Es una persona grata que nos da nuestro propio espacio y nos trata con el mayor respeto. Cuida mucho la parte mental de cada atleta. Es sencillo trabajar con él y es importante tener a alguien con ese tacto humano en el equipo. Nos apoya muchísimo independientemente de quiénes seamos o de dónde vengamos; es algo muy especial. P. Joxean comentaba que el objetivo del equipo para el año que viene es ganar las tres Grandes Vueltas. ¿Se ve liderando, por ejemplo, en el Giro? R. Según cual sea el plan general del equipo, trataremos de seguirlo. Todos los equipos quieren ganar las tres Grandes en un mismo año, así que no es nada nuevo. Veremos qué rol me toca en 2027 e intentaremos hacerlo lo mejor posible. P. Cuando se vistió de rosa en el Giro, Tadej Pogacar publicó una foto tomando café con usted y puso 'Veo el futuro'. Que el mejor ciclista tenga esa confianza en usted, ¿es motivación o presión? R. No es sencillo. Uno trata de dar su mejor versión y ser prudente, pero no sabemos cómo nos ven en tercera persona. Que él pueda ver algo que a lo mejor yo no estoy viendo es halagador, pero también fuerte. Quiere formar parte de mi proceso y me apoya en cada oportunidad. Es algo muy bonito y me siento muy privilegiado. P. ¿Qué le ha aportado Tadej en el día a día que no se vea por televisión? R. Hay muchas cosas que no se pueden decir. Mucho de lo que ven en televisión es exactamente como es él. Es una persona muy real y transparente, por eso mucha gente conecta con él. Tiene un gran enfoque en ser un buen ser humano y mantiene metas diferentes a las que la gente podría pensar. Poder estar cerca de él y vivirlo todo está padre... a veces nos cuesta mantenerlo humilde (bromea entre risas). P. ¿Ha vuelto a ver la etapa del Finestre? Con la distancia del tiempo, ¿qué lectura saca de lo que ocurrió aquel día? R. Nunca he visto una etapa o carrera mía completa, solo puntos críticos de lo que pasó antes y después de Finestre. No tengo un trauma ni necesito que nadie me cuente lo que viví, pero parte de lo que ocurrió ese día me formó como persona, sea bueno o malo. Me forzó a sacar un carácter un poco más crudo que siempre tuve ahí. Muchos pueden pensar que hubo una pérdida, pero yo siento que gané muchísimo en esos 21 días. Me siento tranquilo. Vestir el rosa es algo que te forja el carácter y te ayuda a disfrutar; después de lo que viví ese mes, todo lo demás es más sencillo. P. Cuando se habla de que el recorrido del Tour de Francia puede ser 'antipogacar', ¿cree que existe un recorrido que realmente no le vaya bien a Tadej? R. Si gana donde quiere, no creo que exista un recorrido que se le pueda atragantar a Pogacar. P. ¿Ve posible que un mexicano pueda ganar el Tour de Francia en el futuro? R. ¿Por qué no? Si los demás lo han ganado, ¿por qué un mexicano no? Tenemos dos piernas, dos brazos, una cabeza... No lo veo lejano ni imposible. Es difícil, pero veo exactamente las mismas posibilidades que los demás. Gané mi primera etapa en Barcelona, hice podio en el Giro y sé que puedo ser competitivo. Vienen más atletas a través de los años; no me refiero solo a mí, sino a que, como mexicanos, claro que se puede.
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