Vollering corona el arcoíris con otro oro europeo en Liubliana
La neerlandesa revalida el título continental una semana después de ganar el Mundial; Pieterse completa el doblete y Reusser se cuelga el bronce: Ostolaza (9º) fue la mejor española
Vollering corona el arcoíris con otro oro europeo en Liubliana La neerlandesa revalida el título continental una semana después de ganar el Mundial; Pieterse completa el doblete y Reusser se cuelga el bronce NACHO LABARGA Demi Vollering sigue instalada en la cima. Una semana después de proclamarse campeona del mundo en Montreal, la neerlandesa apareció en Liubliana con el maillot arcoíris y volvió a marcharse con el oro. Revalidó su título de campeona de Europa con una exhibición en el tramo final y enlazó dos coronas en apenas siete días. Tadej Pogacar había firmado el año pasado el último precedente de una hazaña semejante. Vollering eligió también el camino de la soledad. Atacó a 14,7 kilómetros de meta, abrió hueco y ya nadie volvió a verla hasta la llegada. Puck Pieterse fue segunda y Marlen Reusser completó el podio. Países Bajos cocinó la carrera con paciencia. Pieterse asumió buena parte del trabajo para endurecer la prueba y vigilar los movimientos de las favoritas mientras Vollering guardaba fuerzas. Antes hubo batalla desde lejos. Margot Vanpachtenbeke y Carina Schrempf formaron la primera fuga y llegaron a superar los dos minutos de ventaja, con Tjaša Sušnik tratando de enlazar desde atrás. El pelotón nunca dejó que la escapada se convirtiera en un problema serio. Con 66 kilómetros por delante, Kristýna Burlová agitó de nuevo la carrera con un ataque en solitario. Su intento murió antes de que llegara la verdadera selección, ya en las proximidades del circuito de Mozjanca. Marlen Reusser fue una de las primeras en enseñar las cartas con un fuerte cambio de ritmo que redujo el grupo delantero. Pieterse, Elisa Longo Borghini, Kasia Niewiadoma, Berthet y Antonia Niedermaier consiguieron mantenerse en esa pelea. Franziska Koch y Liane Lippert también probaron suerte en nombre de Alemania mientras cada selección trataba de colocar a su mejor corredora antes del desenlace. A 20 kilómetros de meta, Países Bajos seguía teniendo la carrera donde quería. Pieterse permanecía junto a Vollering y el resto de favoritas empezaba a gastar balas. A 15,3 kilómetros de la llegada, Pieterse se puso el mono de trabajo y tensó el grupo para su compañera. Niewiadoma consiguió aguantar a rueda, como ya había hecho semanas atrás en el Mundial de Montréal. Apenas unos metros después llegó la aceleración de Vollering. Primero fueron unos segundos. Luego cinco. Y a 11,9 kilómetros de meta la campeona del mundo ya manejaba 35 segundos sobre Pieterse, Niewiadoma, Reusser, Longo Borghini y Niedermaier. La carrera quedó partida en dos. Por delante, Vollering rodaba sin compañía y con margen suficiente para gestionar el esfuerzo. Por detrás, la pelea ya era por las medallas. Pieterse defendió su posición para asegurar otro metal internacional y Reusser encontró fuerzas para mantenerse entre las mejores. Niewiadoma sufrió una caída en los últimos metros que terminó por apartarla de la lucha por el podio. La plata fue para Pieterse y el bronce para la suiza. Países Bajos domina el desenlace En los últimos siete kilómetros, Vollering todavía estiró más la diferencia. Sus perseguidoras no encontraron forma de organizar una caza real y la neerlandesa entró en el último kilómetro con una sonrisa amplia y la carrera en el bolsillo. Una semana después de conquistar el Mundial en Montreal, volvió a levantar los brazos en Liubliana y revalidó por segundo año consecutivo el título europeo. Detrás apareció Pieterse para completar el doblete neerlandés y Reusser cerró el podio. Vollering ya había tenido tiempo para saborear la llegada, sola, vestida de arcoíris y con otra medalla de oro esperando al otro lado de la línea.
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.