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Wednesday, September 16, 2026

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Canarias mira a 2028 para saldar su cuenta pendiente con LaVuelta

El regreso al archipiélago, frustrado para 2026, queda pendiente de nuevos apoyos institucionales tras las elecciones autonómicas y locales de 2027

· 525 words

Canarias se quedó esperando al pelotón. El proyecto para llevar al archipiélago el desenlace de LaVuelta de 2026 acabó en vía muerta, aunque el atractivo deportivo de las islas sigue ahí, intacto. En el horizonte, según ha podido saber MARCA, aparece 2028 como una posible fecha para recuperar aquella idea, sin confirmación pública que permita hablar todavía de etapas, recorridos, acuerdos cerrados ni fechas marcadas en rojo. Javier Guillén insiste en que la puerta sigue abierta. Si el plan volviera a tomar cuerpo, el regreso tendría una carga simbólica evidente: se cumplirían 40 años de la última visita de la carrera a las islas, en 1988. Cuatro décadas de ausencia para un territorio que ya había rozado de nuevo la ronda española con una propuesta ambiciosa: repartir las cuatro últimas etapas de 2026 entre Tenerife y Gran Canaria. Aquello no era una simple visita. Era un desembarco completo, con final de carrera y escaparate compartido entre dos islas con terreno suficiente para vestir de grande el cierre de LaVuelta. La operación, claro, necesitaba bastante más que buenas carreteras y puertos con cartel. El Gobierno de Canarias y los cabildos de Tenerife y Gran Canaria debían sostener juntos un esfuerzo económico y logístico considerable. Ese equilibrio se rompió cuando Gran Canaria retiró su apoyo. La propuesta se quedó sin recorrido pese al respaldo que mantenían Tenerife y el Ejecutivo autonómico, dos patas insuficientes para sujetar un proyecto de ese tamaño. El bloqueo tuvo un componente político explícito. El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, condicionó la acogida de la prueba a que no participara Israel-Premier Tech, en rechazo a la actuación de Israel en Gaza. La controversia alrededor del equipo se convirtió así en un obstáculo decisivo para el desembarco de la carrera y terminó por sacar a Canarias del mapa previsto para 2026. Para cualquier nuevo intento, 2027 aparece como una estación obligatoria. Las elecciones autonómicas y locales previstas para el próximo año pueden cambiar mayorías, responsables institucionales y prioridades presupuestarias. Ese calendario añade incertidumbre al proyecto: los apoyos actuales deberán mantenerse o reconstruirse con las administraciones que salgan de las urnas. Y una carrera como LaVuelta, con traslado de corredores, vehículos, material y equipos, exige compromisos firmes antes de empezar a dibujar puertos y metas. El examen pendiente de las instituciones Un cambio político, por sí solo, tampoco garantizaría el regreso. Hará falta concretar quién financia la operación, qué islas participan y cómo se organiza toda la logística. Recuperar el diseño de 2026 sería una opción; levantar una propuesta distinta, otra. Hoy no hay ninguna cerrada. Desde Tenerife, la voluntad de recibir a LaVuelta sobrevivió al fracaso. Lope Afonso llegó a expresar la disposición a explorar una organización en solitario para una edición posterior, una señal de que el interés no desapareció con aquel intento. El reto pasa ahora por convertir ese interés en compromisos. Canarias tiene una cuenta pendiente con LaVuelta y 2028 permitiría saldarla en un aniversario redondo. Antes, el proyecto deberá encontrar el acuerdo institucional que le faltó en 2026, el mismo que dejó al pelotón lejos de unas islas que llevan desde 1988 sin ver pasar la carrera.

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