Los vecinos de Ceuta multiplican su interés por los talleres de defensa personal: "Intentamos que no se queden en blanco"
En el Club African Warriors hacen seminarios de 90 minutos todos los martes a las 20h
La situación de inseguridad y tensión que se vive en Ceuta ha disparado el interés por las artes marciales mixtas en el último mes. Son muchos los vecinos que están acudiendo a diferentes centros a formarse en técnicas de pelea y también en talleres de defensa personal, cuya demanda se ha multiplicado. "La defensa personal es una cosa que yo quise implantar cuando abrí el club, pero no funcionó. Sin embargo, ahora es lo que más demanda tiene. Vienen mujeres que necesitan aprender a defenderse", explica José Anaya, maestro en Club African Warriors. La organizadora de estos grupos es Ana Villegas: "Los primeros días que lo ofrecimos fue brutal. Abríamos con 30 plazas y se llenaron 40, luego 50 y hasta 60, pero el profesor dijo que no podíamos coger más de 50 para que entrasen bien en los dos tatamis. Vista la demanda, empezamos a hacerlo todos los martes. La gente tiene miedo y cada vez me escriben más personas", relata. Aprender a pelear en poco tiempo es muy complicado, sobre todo cuando se trata de alumnos nuevos que no hacen deporte y que no tienen nociones en deportes de contacto. "Lo que se intenta es que no se queden en blanco, porque enseñar a pelear a una persona en un seminario es imposible. Eso requiere mucho tiempo. Para tener un conocimiento de un arte marcial necesitas uno o dos años como mínimo, pero al menos pueden tener tres nociones de cómo reaccionar si te pasa algo: hacer ruido, no enfrentarte a un tío a puñetazos porque lo único que vas a conseguir es lesionarte y que vaya la agresión a más, métodos de escape, hacerte notar... Determinadas nociones para no quedarte bloqueada y poder defenderte. Son clases de una hora y media que hacemos los martes a las 20h", detalla Anaya. Pese a que la mayoría de las alumnas son mujeres, no se trata de algo exclusivo de ellas. "Antiguamente estaba pensado sólo para mujeres, pero ahora hay muchos chicos que vienen. Necesitan sentirse seguros porque saben que les puede pasar a ellos. Pueden sufrir robos, por ejemplo, no solo nos van a agredir a nosotras", desvela Ana. Además, son cursos orientados a cualquier edad: "Viene gente de 12 o 13 años, pero también de 60 o más".
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.