Canelo vuelve a ser el rey tras llevar a la escuela a Mbilli
Exhibición del mexicano para volver a ser campeón del mundo
Enorme combate de Saúl ‘Canelo’ Álvarez (64-3-2, 39 KOs), que ha vencido a Christian ‘Sólido’ Mbilli (29-1-1, 24 KOs) en Riad por decisión unánime (115-112, 116-111, 117-110), con lo que el mexicano se proclamó nuevamente campeón del supermedio por el Consejo Mundial de Boxeo (WBC). El tapatío recuperó el primero de los cinturones que le arrebató Terence Crawford en su anterior pelea hace algo más de un año y su objetivo es convertirse otra vez en indiscutible. Si alguien pensaba que Canelo estaba de capa caída, se equivocaba. El de Guadalajara estuvo enorme físicamente y ofreció una exhibición a todos los niveles. Mbilli lo intentó, pero en frente tenía un rival excepcional. No fue demérito del francés, sino mérito de su oponente. Álvarez, de 36 años, aleccionó a Mbilli, que se llevó una soberana paliza; de hecho, las cartulinas no reflejaron la realidad. La técnica de Canelo se impuso desde el arranque y según se sucedieron los asaltos el dominio cada vez fue más claro. "Todo esto es gracias a mi equipo... Me dijo mi esposa que si no regresaba como campeón, no volviera [a casa]", dijo el nuevo rey tras finalizar la batalla. Lo cierto es que Canelo lucía espectacular y lo primero que se pudo apreciar es que el mexicano era bastante certero en las contras, mientras que el musculoso Mbilli trataba de llevar una iniciativa ficticia. Bien ambos púgiles ofreciendo acción nada más comenzar. Saúl Álvarez siguió conectando los mejores golpes mientras que su rival buscaba combinaciones que el aspirante esquivaba en su mayoría. ‘Sólido’ no fue fiel del todo a su estilo agresivo y cuando no lo veía claro marcaba distancia y daba un paso atrás; en este tipo de pelea difícilmente iba a desestabilizar a un oponente más técnico y con las tablas de Canelo. Mbilli siguió dejando para el final de los asaltos su gran acometida, pero entre medias perdía puntos. Hacia el quinto round estaba muy claro el color de la pelea. La defensa de Álvarez era sensacional y comenzó a minar a su rival con duros golpes al cuerpo. En el sexto el tapatío dio un repaso al campeón, al que llevó a la escuela. A Canelo, que estuvo los dos últimos meses entrenando con Oleksandr Usyk, no se sintió nunca amedrentado por el fornido torso de su oponente. En el séptimo Canelo conectó un uppercut que casi tira a Mbilli; el castigo fue duro, pero sin duda este boxeador hace honor a su sobrenombre. Lo intentó con más ímpetu en el octavo asalto el francés de origen camerunés, pero el futuro campeón se anticipaba a todo; incluso restaron un punto a ‘Sólido’ por un descarado golpe de conejo, a todas luces ilegal. Los asaltos cada vez fueron más duros para Mbilli, pues acertaba menos y recibía claros golpes de poder. Sólo en el round final de destapó algo el francés en busca de un milagro que no iba a llegar.
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