El partido que desafía al paso del tiempo: aquí el DNI puede esperar
La Laguna Tenerife y Asisa Joventut juegan este domingo (13.00 h.p.) un encuentro que reúne a 17 jugadores de 30 o más años. Será a puerta cerrada por la borrasca Bruna
Hay partidos que se juegan contra un rival. Y otros, contra el paso del tiempo. El La Laguna Tenerife-Asisa Joventut de este domingo (13.00 horas), que se jugará a puerta cerrada por la llegada de la borrasca Bruna, pertenece a esta segunda categoría. Sobre el parquet del Santiago Martín se reunirán hasta 17 jugadores de 30 o más años, nueve de ellos con 35 o más. Una colección de talento, experiencia y longevidad que convierte el encuentro en el partido más veterano del torneo. Un duelo sin fecha de caducidad en el que el DNI importa bastante menos que lo que sucede con un balón entre las manos. Txus Vidorreta, actual entrenador del Unicaja, dejó una frase para la reflexión cuando dirigía al conjunto aurinegro. Cansado de que le preguntaran por la edad de su plantilla, decidió cambiar el foco de la conversación y poner el acento en el talento: “Teniendo en cuenta que se habla mucho de la edad de mis jugadores, yo hablo de lo buenos que son. Mientras estén a tope no vamos a mirar el DNI”, dijo en una entrevista con Gigantes del Basket. Sus palabras adquieren un significado especial en una cita que reunirá a los tres jugadores más veteranos de la ACB: Marcelinho Huertas (43 años), Aaron Doornekamp (40) y Ante Tomic (39). Los dos primeros defienden los colores del Tenerife, un equipo que ha convertido la experiencia en una de sus señas de identidad. A su lado aparecen Gio Shermadini (37), Tim Abromaitis (37), Bruno Fitipaldo (35), Jaime Fernández (33), Vince Hunter (32), Ethan Happ (30) y Wesley Van Beck (30). En semejante contexto, Kyle Guy y López-Aróstegui, ambos con 29 años, casi parecen los júniors del equipo. Jaka Lakovic conoce perfectamente el valor de la veteranía. El actual técnico tinerfeño prolongó su carrera como jugador hasta los 38 años en el Barça B y compartió cancha con muchos de los protagonistas que se encontrarán este domingo. Por eso, su análisis va mucho más allá de las estadísticas o de la capacidad para resistir físicamente: "Los líderes que llevan mucho tiempo en el club han vivido muchas situaciones y siguen teniendo hambre de victoria. No sólo importa lo que hacen en la pista, sino su capacidad para gestionar emocionalmente al equipo y transmitir experiencia". Si alguien puede presumir de desafiar al calendario es Marcelinho Huertas. A sus 43 años, el brasileño continúa dirigiendo el juego con la clarividencia de siempre y contempla con naturalidad, incluso con humor, la veteranía de su equipo. "Por supuesto que bromeamos con el tema de la edad, somos un equipo con mucho sentido del humor. Somos el equipo más viejo del mundo. Es muy bonito tener un grupo con la misma mentalidad, con cosas en común y el día a día es mucho mejor. El ambiente es fantástico, llevamos mucho tiempo juntos. Es una gran y vieja familia, tenemos muchas cosas en común y sabemos de baloncesto", explicó en Eurohoops el pasado curso antes de la Final Four de la BCL. El base brasileño no esconde que la edad puede pasar factura en determinados aspectos del juego. La potencia y la velocidad pueden ser menores a las de hace una década, pero hay otros recursos que compensan una posible desventaja física: la lectura del juego, la inteligencia y la capacidad para interpretar cada situación. "Este es un grupo que posee mucha experiencia y compuesto por jugadores muy inteligentes y que saben entender la filosofía y todo lo que pide el entrenador. El único inconveniente que podría haber es el tema físico, y el competir contra equipos que son mucho más jóvenes", reconoció en SuperBasket Canarias. Al otro lado de la cancha habrá un rival que tampoco necesita mirar demasiado su documento de identidad para reivindicar su experiencia. El Asisa Joventut presenta una nómina de veteranos capaz de competir con la del conjunto insular. Ante Tomic (39) encabeza el grupo, acompañado por Ricky Rubio (36), Nico Laprovittola (36), Álex Reyes (32), Nikola Radicevic (32), Kwan Cheatham (31), Emir Sulejmanovic (31) y Lude Hakanson (30). Simon Birgander (29) completa una plantilla en la que la experiencia convive con el talento de los más jóvenes. Dani Miret, técnico verdinegro, entiende esa combinación como una de las grandes fortalezas de su equipo. La veteranía aporta conocimiento y oficio, pero necesita complementarse con energía y juventud para construir un proyecto competitivo. "Tenemos varios jugadores veteranos que han conseguido muchos éxitos, y esto nos tiene que ayudar. Pero creemos que todo es compatible, que para triunfar hacen falta jóvenes para que cuando seamos capaces de sacarles el máximo rendimiento sepamos rodearlos bien, y con esa mezcla de veteranía y juventud hagamos un equipo que por su singularidad sea peligroso". Pocos jugadores representan mejor esa mezcla de juventud y experiencia que Ricky Rubio. A sus 36 años, el base catalán acumula una trayectoria extraordinaria desde que debutó en la Liga ACB con apenas 14 años, 11 meses y 24 días, estableciendo un récord de precocidad. Ha vivido prácticamente todas las etapas posibles del baloncesto profesional y ahora contempla la veteranía desde una perspectiva diferente. "La edad es solo un número. Tenemos veteranos que saben jugar. Eso ayuda muchísimo a que todo el equipo esté conectado. Queremos ese Joventut ilusionante, ahora un poco veterano, pero que sigan viniendo jóvenes por detrás, esa es la marca del club", explicó en DAZN. En su equipo, Ante Tomic representa otra forma de entender el paso de los años. El pívot croata reconoce que buena parte de lo que sabe se lo enseñaron jugadores experimentados con los que compartió vestuario en los inicios de su carrera. "En mis primeros pasos en Zagreb y en el Real Madrid aprendí más de los veteranos que de todos los entrenadores que tuve. Lo más bonito de ser veterano es transmitir esa experiencia y creo que en estos años en el Joventut los jóvenes han podido aprender mucho de mí", dijo en Gigantes del Basket. Tomic no se limita a ejercer de referente por su trayectoria. También está dispuesto a compartir sus conocimientos con quienes vienen por detrás, sin necesidad de grandes discursos ni lecciones magistrales. "Los jóvenes saben que me pueden preguntar y que tienen mi apoyo, y eso es más que suficiente". Y deja a menudo una reflexión que explica buena parte de su longevidad deportiva: "La experiencia sí que me ha hecho mejor. Estoy más centrado en lo que puedo hacer o no". Este domingo, La Laguna Tenerife y Asisa Joventut pondrán frente a frente dos plantillas que han encontrado en la veteranía una virtud, no un inconveniente. Huertas, Doornekamp, Tomic, Ricky o Shermadini desafiarán una vez más al calendario en un partido en el que la experiencia cotiza al alza. Porque, como defendía Vidorreta, mientras el talento siga intacto, el DNI puede esperar.
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