España arranca el Mundial con el podio como objetivo
La selección femenina parte como una de las aspirantes a las medallas antes del complicado debut de este viernes (17.45 horas) ante la anfitriona Alemania
Un día después del 20 aniversario del oro de Saitama, una selección española sueña en el inicio de su camino en otro Mundial. La femenina regresa al campeonato ocho años después. En 2018, al calor de Tenerife, conseguía el bronce, su tercera medalla tras el de 2010 y la plata de 2014. El deseo es volver al podio. Una ambición que parece alcanzable. Por potencial y porque la reciente incorporación de las jugadoras de la WNBA a todas las selecciones deja un torneo muy abierto y con escasas certezas. Ahí, España tiene una ventaja sobre el resto: es un equipo. Las 'americanas' María Conde, Raquel Carrera, Alicia Flórez, Megan Gustafson y Awa Fam deberían sumar a lo mucho y bueno que ya había: Iyana Martín, Mariona Ortiz, Maite Cazorla, Elena Buenavida, Helena Pueyo, Paula Ginzo y la capitana Alba Torrens, única con experiencia en un Mundial y ganadora de las tres medallas antes citadas. A pocas horas del estreno, ya hay mariposas en el estómago. "El equipo no está nervioso, ni ansioso sino expectante. Si no pasa algo por dentro antes de una cita así, nos deberíamos retirar", decía el seleccionador Miguel Méndez, también debutante en un Mundial. "Ni el primer entrenador, ni la jugadora más joven tienen que dar por hecho que van a estar aquí. Tenemos que disfrutar del día a día y competir cada partido", recomienda. "Si disfrutamos van a salir las mejores cosas de nosotras", comparte María Conde. Hace un año, la selección se colgó en el EuroBasket una plata inesperada que bien pudo ser oro, porque se le escurrió de entre los dedos. Ahora, los rivales estarán advertidos. Empezando por la anfitriona Alemania, primer escollo (este viernes, 17.45 horas). Público a favor y el liderazgo de Leo Fiebich, conocida por muchas de las españolas tras pasar por el Casademont Zaragoza y el Valencia Basket. Ahora juega con Carrera en las Nueva York Liberty. Junto a su estelar escolta, las alemanas cuentan con una batería interior de muchos centímetros: Luisa Geiselsoder (1,93 m.), Frida Bühner (1,86 m.) y Nyara Sabally (1,96 m.), compañera de Conde en la Toronto Tempo. Sin embargo, faltará una de sus estrellas, Satou Sabally, que no ha podido recuperarse de un golpe en la cabeza que le ha obligado a decir adiós a la presente temporada. Después de Alemania vendrán Mali (este sábado) y Japón (este lunes). El primero de cada grupo pasa directo a cuartos. Segundos y terceros afrontarán un play-in de octavos con apariencia de campo de minas. Pero el liderato llevaría al lado de Estados Unidos, la gran favorita y el equipo intratable que, sin embargo, esta vez lo parece menos. Soñar es gratis. Y necesario.
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