Joan Plaza sobre Sergio Llull y la NBA: "Hizo bien en no hacerme caso"
El exentrenador blanco repasa los inicios de Llull, su decisión de no dar el salto a la NBA y las claves para mejorar el baloncesto español
Joan Plaza ha sido uno de los protagonistas de Marcador, en Radio MARCA, en una entrevista conducida por Álvaro Mongil y Carlos Santos con motivo de los 700 partidos de Sergio Llull en la Liga Endesa. El técnico, que dirigió al Real Madrid en los primeros pasos del base menorquín en el conjunto blanco, recordó cómo se gestó su llegada y qué le convenció de un jugador que acabaría convirtiéndose en una leyenda del club. "Era un jugador joven, era un jugador aguerrido, de la vieja escuela, de estos que, a pesar de que juegue para ganar dinero, juega para divertirse, juega para contagiar", explicó. Plaza reconoció que entonces nadie podía anticipar la dimensión que alcanzaría la carrera de Llull, aunque sí detectó desde el principio una cualidad diferencial: su capacidad competitiva y su facilidad para mejorar a quienes le rodeaban. "Yo creo que es una persona imprevisible ofensivamente", señaló el entrenador, que también quiso destacar su generosidad en el juego, su capacidad para repartir asistencias y su intensidad defensiva. Sobre su papel actual en el Real Madrid, fue contundente: "Él no va a bajar la guardia, es un competidor, es un ganador y va a saber esperar el momento". Uno de los momentos más destacados de la entrevista llegó al recordar la oferta de los Houston Rockets y las conversaciones que ambos mantuvieron sobre la posibilidad de cruzar el Atlántico. Plaza admitió que aconsejó a Llull aceptar el reto de la NBA, aunque el jugador terminó apostando por continuar en el Real Madrid y construir una trayectoria histórica. "Hizo bien en no hacerme caso a mí o a otros que le sugeríamos que viviera la experiencia en NBA", reconoció. Para el técnico, el deseo del menorquín de dejar huella en un club de la dimensión del conjunto blanco terminó pesando más que la aventura estadounidense. El exentrenador también reflexionó sobre la dificultad de encontrar jugadores que permanezcan durante tantos años en un mismo equipo y defendió la necesidad de cuidar el vínculo entre los clubes y sus referentes. En su opinión, la fidelidad no depende únicamente del jugador, sino también de que las entidades ofrezcan estabilidad, confianza y condiciones adecuadas para desarrollar una carrera a largo plazo. Llull, que ha sabido adaptarse a distintos roles y entrenadores, representa para Plaza un ejemplo de esa conexión entre rendimiento, compromiso y pertenencia. Por último, Plaza analizó la situación del baloncesto español y alertó de la necesidad de reforzar el trabajo de formación y favorecer la continuidad de los jugadores en la Liga Endesa. "Hay que trabajar mejor en categorías inferiores, hay que pagar mejor a esos entrenadores", defendió, al tiempo que reclamó competiciones atractivas y proyectos deportivos sólidos que permitan retener talento. El técnico insistió en que los aficionados necesitan reconocer a sus jugadores y crear vínculos duraderos con ellos. Una reflexión que, en una jornada marcada por los 700 partidos de Llull, cobra especial sentido al hablar de una carrera construida alrededor de un mismo escudo.
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