La historia de un pionero: se cumplen 40 años del debut de Fernando Martín en la NBA
El madrileño jugó su primer partido en Estados Unidos un 31 de octubre de 1986
Esta temporada la NBA arrancó con la cifra récord de 125 jugadores internacionales. Es una cifra que, gracias a la llegada de muchos jugadores no nacidos en Estados Unidos, nos parece importante, pero no asombrosa. Y es una cifra que, en los próximos años, no dejará de crecer. Pero hubo un tiempo en el que, lejos siquiera de pensar en un centenar de jugadores internacionales, un decena resultaba un éxito. Y a principios de los años 80, con dos o tres ya se pensaba en una hazaña. En esa época pululaban por la NBA estrellas no nacidas en EEUU pero considerados como jugadores de allí como Mychal Thompson, Rolando Blackman, Patrick Ewing e incluso Hakeem Olajuwon, llegado desde Nigeria pero nacinalizado estadounidense muy pronto. Pero no había europeos. Así que el búlgaro Georgi Glouchkov se puede considerar como el primer jugador del Viejo Continente en debutar en la NBA en la era moderna. Lo hizo en 1985 y, como muchas otras cosas en esa ápoca, quedó muy eclipsado. Un año después, el 31 de octubre de 1986, debutaba otro europeo, otro pionero, otro valiente que intentó la aventura americana, entonces asequible para muy pocos en el mundo e impensable para casi todos. Fernando Martín se convirtió en el primer jugador español, y el segundo de Europa, en pisar una cancha de la NBA. Lo hizo con los Portland Trail Blazers y ante los Seattle SuperSonics. Aquella gesta fue para el baloncesto español como el primer hombre que llegó a la Luna (Neil Armstrong), el primer hombre en cruzar en avión el océano Atlántico (Charles Lindbergh) o los primeros humanos en culminar el Everest (Edmund Hillary y Tenzing Norgay). La comparación tiene que ver con pioneros, superhombres alcanzando límites humanos y valientes intentando y consiguiendo lo que nadie había hecho hasta entonoces. Fernando Martín abrió una puerta que luego cruzaron otros. El siguiente fue Pau Gasol en 2001, luego Raül López en 2003, Jose Manuel Calderón en 2005 y así hasta 22 con los que debutaron este año 2026. Pero esa puerta no sólo sirvió para que otros jugadores la cruzaran, sino para que varias generaciones de españoles conocieran y se enamoraran del baloncesto que se jugaba en Estados Unidos. Entonces las imágenes de la NBA llegaban con cuentagotas. Algún vídeo en TVE o en lugares de reunión como el Pub 'Rebote' en Madrid. En los 80 el amplificador para el mundo eran Magic y Bird y en los 90 Jordan, pero Fernando Martín dio a conocer a mucha gente ese baloncesto del que otros hablaban. Él, desde su estrellato en Europa, lo puso en el mapa de muchos aficionados españoles y también europeos. Tras Martín, otros jugadores siguieron su ejemplo en los siguientes años. Fernando Martín fue muy valiente. Abandonó un baloncesto que dominaba, en el que era referente y en el que se había labrado una carrera legendaria, ganando títulos con el Real Madrid y con la selección española, y siendo sobre todo protagonista de la medalla de plata de los Juegos de Los Ángeles en los que muchos españoles 'descubrieron' el baloncesto para no dejarlo más. Y cruzó el Atlántico para intentar conquistar una tierra nunca antes pisada por otro jugador español. Martín se fue a buscar oro a una tierra hostil con los extranjeros, lejana y llena de incertidumbres. No tuvo suerte y dio con Mike Schuler, un entrenador extremadamente conservador que desconfiaba de un 'rookie blanco' llegado de Europa. Lo relegó al final de la rotación sin darle ni una oportunidad. El físico, la adaptación, el idioma y la competencia hicieron el resto. Eran momentos en los que en la NBA se miraba con extremado recelo todo lo que no era estadounidense y venir de España, penalizaba, a pesar de hacerlo como una estrella. Y ese es uno de los grandes mérito de Fernando Martín. Obviamente Martín no fue buscando la gloria a la NBA. Ya la tenía en Europa, donde siempre ha sido considerado como uno de los pívots más determinantes de todos los tiempos. Fernando tenía alma de pionero y fue a la NBA, cuando nadie siquiera soñaba con ello, para afrontar un desafío, quizá uno de los mayores que había. Nunca quiso quedarse con el 'y si hubiera ido", y fue. Se convirtió en un ejemplo para muchos y no sólo en el deporte, en la vida, con un mensaje claro: 'si sueñas con algo, persíguelo hasta que lo consigas'. 24 partidos, 146 minutos y 22 puntos fueron sus números en una aventura corta ya que en 1987 estaba de vuelta en el Madrid. Pero su experiencia fue mucho más allá de números, títulos o reconocimientos. Es la historia de un pionero que se atrevió a cruzar el océano cuando casi nadie se lo planteaba. Fernando Martín no conquistó la NBA, pero consiguió algo que perdura cuatro décadas después: hacer que todo un país creyera que era posible. Y de paso, abrir hace ya cuatro décadas, una puerta que no se cerrará jamás.
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