Pedro Martínez: "Yo no soy nadie para pedir paciencia"
El entrenador del Real Madrid asume la peliaguda situación de su equipo al iniciar la Euroliga con tres derrotas seguidas
Tres derrotas, cero margen para mirar hacia otro lado. El Real Madrid afronta ante el Partizan su primer partido de Euroliga en el Movistar Arena con la necesidad de reaccionar ya. Pedro Martínez sabe que el exigente entorno blanco no entiende de esperas y, por eso, lanza un mensaje tan contundente como revelador: “Yo no soy nadie para pedir paciencia”, dio en rueda de prensa. El técnico no quiere excusas ni vendas ante un arranque que ha colocado al Madrid en una situación incómoda. “Lo que pido es trabajar en el día a día, hacer las cosas con esfuerzo y estar centrados en hacer lo que depende de nosotros lo mejor posible”, explicó. La palabra paciencia no entra en su discurso. Sí el trabajo, la autocrítica y la obligación de mejorar. Martínez, sin embargo, no percibe un vestuario presa del nerviosismo. “No los veo especialmente nerviosos, los veo preocupados y responsabilizados”, aseguró. Le gusta la mentalidad de sus jugadores y destaca que están intentando defender mejor. Pero también admite que las tres derrotas europeas generan “un poco más de intranquilidad”. Y en el Madrid, esa intranquilidad puede crecer rápido. El entrenador pide separar el resultado del análisis, aunque sabe perfectamente dónde está. “Los resultados no pueden condicionarlo todo”, sostiene. Pero tampoco quiere esconderse detrás de un discurso optimista: “No podemos ponernos una venda delante de los ojos”. El Madrid necesita recuperar sensaciones, continuidad y regularidad antes de que el mal comienzo empiece a pesar demasiado en la grada. El Partizan, dirigido por el español Joan Peñarroya, Aparece como una prueba de máxima exigencia y también como una oportunidad. Un rival “muy físico” y “tremendamente agresivo” que llega en un gran momento y obligará al Madrid a elevar su nivel. La respuesta, además, tendrá un escenario especial: el debut europeo en casa, con una afición que puede ser el mejor aliado... pero también un termómetro de la situación. Pedro Martínez ya ha empezado a tocar piezas. Reconoce que, a medida que conoce mejor a sus jugadores, detecta cosas que no les encajan y busca variantes para sacar el máximo rendimiento colectivo. Eso sí, descarta un volantazo: no habrá “un cambio radical” en el planteamiento. Ajustes, sí. Reacción, también. Porque el Madrid necesita encontrar cuanto antes una identidad que todavía está en construcción. Y en ese contexto llega el mensaje definitivo del técnico: “Hay que jugar pensando en el presente”. Ni lamentarse por el 0-3 ni esperar a que la situación se arregle sola. El Madrid necesita una victoria que frene la inquietud antes de que se transforme en nerviosismo. En un club donde ganar es una exigencia, la paciencia nunca puede ser una coartada.
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