El Barça se deshace en cinco minutos ante el Zalgiris
Domina el partido hasta un tramo final nefasto en el que cede ante los lituanos
al Barcelona se le fue un partido en el Palau que durante gran parte del tiempo, más de 32 minutos, controló y dominó. No es que lo tuviera en el bolsillo, pero afrontó el último cuarto con 10 puntos de diferencia (65-55) y acabó perdiendo por un marcador, 81-88, que no resume el partido al completo, aunque sí ese nefasto último tramo de los azulgranas. El Barça recuperó para este choque a dos de sus tres pívots lesionados que debutaron en la temporada, Josh Nebo y Tosan Evbuomwan. Pero la sentencia del partido deja claro que Sekulic no sólo tiene que engarzar esas piezas, tiene todavía mucho trabajo por delante. Con Sleva, gran partido, a lo suyo, anotando triples, el Zalgiris se marchó al final del primer cuarto con ventaja, 18-23. Poco después, ya en el segundo acto, el Barça se adueñó del choque, se puso por delante, 26-25 y comenzó a presentar su candidatura para llevárselo. Eran los mejores minutos de Balcerowski al que le tocó bailar con Valanciunas. Dos tapones, uno al coloso lituano y varias acciones en la pintura colocaron al polaco en el foco del duelo. Tanto que quedaron en nada las dos primeras faltas rápidas que cometió y se llevó la ovación de la noche cuando se sentó por la tercera, dejando a su equipo por delante, 38-34. El descanso mantenía el equilibrio, 41-39, pero el tercer cuarto vio la mejor cara del Barça. Arrolló a su rival para irse al final con esos 10 de ventaja, 65-55, que parecían una base sólida para la victoria. Llegó el cuarto acto y el colapso del Barcelona. En tres minutos el Zalgiris ya no era el mismo, y un 7-19 de parcial volvía a dar el liderato a los lituanos que ya no lo soltarían más. En los últimos cinco minutos, el Barça se deshizo. Carsen Edwards se transformó de un jugador precipitado y egoísta a un base controlador del ritmo y repartidor de juego. Y anotó un triple que fue un puñal en el corazón a 1:53. Valanciunas ya dominaba la pintura a placer y Sleva y Tubelis seguían produciendo. En el Barça se apagaron las luce y sólo Justin Robinson (20 puntos) trataba de dar oxígeno a su equipo, sin éxito. El parcial final del cuarto periodo, 16-33 es algo que Sekulic tendrá que analizar a fondo. Fue la losa que sepultó a su equipo ante el Zalgiris.
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