Ricky Rubio se corona en la Penya 18 años después
Ricky, emocionado tras conquistar la Supercopa con Raúl Fuentes en Otra Ronda con Chitu.
EEl Asisa Joventut vuelve a tocar el cielo. La Penya conquistó su primera Supercopa de España tras imponerse al Barça por 101-87 en el Olímpic, en una noche histórica para el club verdinegro. Dieciocho años después de su último título, la ULEB de 2008, el conjunto de Badalona vuelve a levantar un trofeo nacional y lo hace ante su eterno rival, arropado por una afición que llevaba demasiado tiempo esperando una celebración así. El gran protagonista fue Ricky Rubio. El base catalán tomó el mando desde el inicio y convirtió el partido en una exhibición de dirección, ritmo y liderazgo. Terminó con 10 puntos y 8 asistencias, aunque su impacto fue mucho mayor que lo reflejado en sus estadísticas. Rubio manejó los tiempos, encontró constantemente a sus compañeros y contagió al Olímpic de una energía que recordó a la gran Penya de otras épocas: "Ni en mis mejores sueños", reconoció después al recordar su regreso y la posibilidad de vivir una noche así en casa frente al Barça. A su lado apareció un Nikola Laprovittola absolutamente desatado. El argentino, de vuelta en Badalona después de su etapa en el Barça, fue elegido MVP de la Supercopa después de firmar una final extraordinaria: 31 puntos, 9 triples de 13 intentos y 7 asistencias. Seis de sus triples llegaron ya en la primera mitad, sosteniendo el dominio verdinegro y convirtiéndose en el principal ejecutor de una Penya que llegó a tener 13 puntos de ventaja en el tercer cuarto. Entre Ricky y Laprovittola protagonizaron buena parte del juego ofensivo de los locales. El Barça intentó reaccionar y llegó a colocarse a solo tres puntos al comienzo del último cuarto, pero el Joventut no perdió el control. La dirección de Rubio, el acierto exterior y la respuesta colectiva permitieron a los de Badalona cerrar el partido con autoridad. Los 17 triples anotados por la Penya establecieron además un nuevo récord en la historia de la competición. El triunfo supone el decimoquinto título nacional del Joventut y, sobre todo, devuelve al Olímpic una sensación que parecía lejana: la de ver a la Penya celebrar un gran trofeo: "Se tiene que disfrutar de momentos así porque hay pocos", resumió Ricky Rubio tras el partido. Dieciocho años después, Badalona vuelve a celebrar. Y lo hace con dos viejos conocidos, Ricky y Laprovittola, como protagonistas de una noche que ya forma parte de la historia verdinegra.
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.