La salud del unicornio Porzingis vuelve a ser un misterio
El pívot letón, al que se le diagnóstico un trastorno que le provocaba agotamiento, no está en el training camp de los Warriors, que no han dado detalles de su enfermedad
Una vez más, Kristaps Porzingis está de baja y rodeado de misterio. El pívot letón de los Warriors que se formara en Sevilla no ha aparecido todavía por el campus de entrenamiento de la franquicia, que informó que estaría un tiempo de baja sin determinar por un problema de salud sin especificar nada más. Dados los precedentes del gigante de 2,18 metros y 31 años, es para preocuparse. La salud del unicornio, como le bautizó Kevin Durant hace tiempo, es delicada. En ninguna de las últimas tres temporadas ha podido llegar a los 60 encuentros. Su máximo son 57. Distintas dolencias le amargaron la existencia sin saber concretamente de qué se trataba. Se cansaba con facilidad y le faltaban las fuerzas. El año pasado, jugando en los Hawks, pudo ponerle un nombre: POTS. Son las siglas inglesas de síndrome de taquicardia ortostática postural. Se trata de un trastorno del sistema nervioso autónomo en el que el cuerpo tiene dificultades para regular adecuadamente la función cardiovascular. Entre otros síntomas provoca un aumento drástico de la frecuencia cardíaca al ponerse de pie, causando fatiga, mareos y palpitaciones. Para cualquier persona, algo serio. Para un jugador profesional de baloncesto, mucho más. Con gran atención a la enfermedad y cambios en el estilo de vida, es llevadera. El cuerpo médico de los Hawks consiguió que regresara a las canchas y, tras ser enviado a los Warriors, acabó la temporada jugando con regularidad y promediando 23,7 minutos por encuentro. Sin embargo, ahora vuelve a no estar disponible sin que nadie sepa qué le sucede. El pasado 30 de junio, el jugador letón renovaba su contrato con los Warriors. Firmó dos años a razón de 20 millones de dólares cada uno. La franquicia no ha especificado si la baja se debe al POTS o a otra cosa. Un halo de misterio rodea a Porzingis, al que no se ha visto por las instalaciones de la franquicia. "No", respondió tajante el entrenador Steve Kerr cuando le preguntaron si sabía que le ocurría. "No tenemos mucha información. Así que creo que para nosotros es sólo esperar que se recupere, que mejore", confirmaba Al Horford. Con la temporada arrancando en 10 días, se antoja imposible que Porzingis pueda estar listo. Verle en noviembre, como muy pronto, parece más realista.
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