Una máquina de 1.350 toneladas excavó un túnel de 4 kilómetros a 183 metros de profundidad bajo el río Hudson para evitar una fuga de 132 millones de litros diarios
No obstante, el trabajo no está terminado y son necesarias nuevas conexiones
Si Nueva York tiene agua potable es, en parte, por la obra de ingeniería que se ha llevado a cabo bajo el río Hudson. Una máquina, con un peso cercano a las 1.350 toneladas, ha logrado excavar un túnel a 183 metros de profundidad. No obstante, el trabajo no está terminado, ya que este acueducto necesita nuevas conexiones para llevar el agua potable a la ciudad estadounidense. Ahora mismo, este acueducto abastece a la mitad de la población de agua potable. De todos modos, se prevé otro cierre en el año 2031 para completar la obra, según queda contemplado en las actas de la reunión pública de agosto de 2026, el Departamento de Protección Ambiental (DEP). El problema es que este acueducto ha tenido dos zonas importantes de fugas, cerca de Newburgh y otra en Wawarsing. A lo largo de sus 137 kilómetros, desde el norte del estado, se calcula que se podían llegar a perder 132 millones de litros diarios, principalmente en estos dos puntos. O lo que es lo mismo, 27.600 millones de litros diarios pérdidos anualmente. Para poner fin a esta avería, los operarios empezaron con la colocación de una capa de acero de una pulgada de espesor entre las capas de hormigón armado y finalizaron el revestimiento en noviembre de 2021. Antes, el túnel sirvió para crear una ‘carretera’ de circunvalación conectando los dos puntos importantes de fugas, Newburgh con Wawarsing. Ahora bien, para que esta solución sea eficaz, deben vaciar el acueducto existente, conectar el nuevo túnel con las secciones que se encuentran en buen estado a ambos lados del tramo dañado y aislar de forma permanente la parte afectada por las fugas. De este modo, las pérdidas de litros diarios cesarán de inmediato.
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