Fero, de 78 años, vive en el bosque recolectando plantas y sin dinero: "Soy feliz con muy poco. Para mí, la libertad es decidir cuándo y dónde irme: eso no tiene precio"
El hombre cuenta su historia y su peculiar forma de vida
Pese a que, a día de hoy, en una sociedad cada vez más concentrada en la vida social, tecnológica y alrededor de la ciudad, es complicado encontrar a unas pocas personas que viven lejos de todo, aislados y no siguen las normas habituales, lo cierto es que sí existen. Una prueba de ello es Fero, quien a sus 78 años se encuentra en las montañas italianas de Val di Non, en el norte del país. El canal italiano The Pillow, en YouTube, ha entrevistado a este anciano para conocer su peculiar historia. Según cuenta, de niño comenzó a recolectar en la granja familiar y era capaz incluso de curar a los animales con remedios naturales, aprendió a identificar plantas y usarlas para distintos objetivos: comer, beber y crear curas. “Ahora que me hago mayor, me queda poco tiempo. Y quiero dedicármelo a mí mismo, disfrutarlo como me plazca. Estar en contacto con la naturaleza, para mí mismo”, cuenta, al tiempo que explica que organiza sus días sin pensar en nada más, sólo en sus propias preferencias. Fero, además, señala que es “feliz con muy poco”. “No me importa, no lo necesito. Para mí, la libertad es decidir cuándo y adónde ir: eso no tiene precio”, apunta el anciano, que prefiere controlar él mismo su tiempo, moverse con libertad y sin depender de lujos y compras para subsistir. A sus 78 años, el hombre indica que escoge pasar sus últimos años de vida con la decisión consciente de cómo y hacia dónde ir, sin importar nada material. Por ello, uno de sus pasatiempos es recolectar plantas, recorrer las montañas y vivir en paz: “Para mí, es meditación. Es algo hermoso. Algo que me enriquece; es un regalo. Para mí, cada día es un regalo”.
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