Sara Alfonsea, profesora de autoescuela: "Conducir un vehículo automático es mucho más fácil pero genera una falsa sensación de control"
La instructora te explica advierte sobre los errores más comunes y da recomendaciones para una conducción segura
La conducción automática se está volviendo cada vez más común en las carreteras gracias a la electrificación. La gente busca una conducción más fácil debido a las pocas distracciones. Sara Alfonsea Prieto, profesora en varias autoescuelas e instructora en la Comunidad de Madrid, explica cómo es y advierte sobre el exceso de comodidad al volante. “Conducir un coche automático es mucho más fácil, pero esta comodidad da una falsa sensación de control” comenta Sara. La principal diferencia con el manual es que el conductor no coordina embrague, acelerador y palanca de cambios: “El alumno que conduce un automático presta toda su atención a la carretera y la gestiona porque no tiene que pensar qué marcha es la correcta o si el coche se calará”, dice. Uno de los errores que ocurre al cambiar de manual a automático es el llamado pie izquierdo fantasma, haciendo que presiones el freno demasiado fuerte mientras buscas un embrague que no existe. Sara dice que “el pie izquierdo debe descansar en el reposapiés al entrar al coche, solo se debe usar el pie derecho”. También advierte sobre confundir la marcha atrás con la marcha hacia adelante: “El error más común es confundir la R con la D (direcciones opuestas)”. Para evitar accidentes, aconseja que “se debe revisar el tablero antes de comenzar cualquier maniobra”. La instructora dice que “ambas manos deben estar en el volante” y no ponerlo en P a menos que primero se presione el freno de mano.
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