La casa encantada de Valencia: el primer "poltergeist" reconocido de España, fechado en 1915
En un edificio de la plaza de l’Espart de la capital valenciana
Halloween está ya. Hoy es 31 de octubre, la noche de las tinieblas... y siempre hay casos llamativos de situaciones paranormales que mitifican más si cabe una noche como la de hoy. Uno de los casos más llamativos es el considerado primer 'poltergeist' reconocido. A principios del siglo XX, un extraño fenómeno mantuvo en vilo a toda Valencia. Golpes inexplicables que resonaban día y noche, investigaciones oficiales sin respuestas y cientos de curiosos congregados en torno a una vivienda del centro histórico alimentaron una historia que aún hoy sigue envuelta en el misterio. Todo ocurrió en la plaza de l’Espart, en pleno barrio del Mercat y a escasos metros de la plaza del Tossal, en la capital valenciana. Corría junio de 1915 cuando los vecinos comenzaron a escuchar unos fuertes golpes procedentes del entresuelo de una casa en la que residían un excapitán de la Guardia Civil y sus dos hijos. Los ruidos eran tan intensos que se escuchaban perfectamente desde la propia plaza e incluso desde calles cercanas. La expectación creció a tal velocidad que los guardias municipales tuvieron que vigilar el edificio y controlar a las personas que acudían para intentar descubrir el origen de aquel fenómeno. Durante semanas, Valencia no habló de otra cosa. La popularidad del caso llegó a tal punto que los ciegos copleros que recorrían las calles con sus organillos empezaron a cantar canciones inspiradas en la conocida ya como "casa misteriosa". Lejos de desaparecer, los golpes fueron aumentando en intensidad. La multitud que se concentraba frente al inmueble, entre la curiosidad y el miedo, obligó a las autoridades a acordonar la zona para evitar incidentes. La vivienda recibió entonces un apodo que hizo fortuna entre los valencianos: la casa de Tocame Roque. Mientras tanto, parte de la prensa de la época apuntaba a una explicación sobrenatural y comenzó a hablar del supuesto responsable de los sucesos: un espíritu o duende que acabaría dando nombre al caso, el Donyet de la plaza de l’Espart. Tal fue la magnitud del fenómeno que provocó incluso la intervención de la Justicia. Arquitectos municipales y provinciales, además de decenas de agentes y técnicos, participaron en una investigación que intentó aclarar qué estaba ocurriendo realmente. Se realizaron perforaciones en el inmueble, escuchas mediante micrófonos en paredes y barandillas, inspecciones del alcantarillado y hasta una conexión telefónica con una vivienda cercana de la calle Caballeros para tratar de localizar la procedencia de los ruidos. Sin embargo, tras semanas de pruebas, nadie fue capaz de ofrecer una explicación convincente. Con el paso de los años surgió una hipótesis que muchos investigadores consideran la más probable. Según esta versión, el propietario de una vivienda colindante mantenía un conflicto con el dueño de la casa afectada por una medianera compartida. El objetivo habría sido adquirir el inmueble para ampliar considerablemente su propiedad. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, se especula con que pudo intentar asustar a la familia simulando que la vivienda estaba encantada mediante golpes provocados de forma intencionada. Nunca se pudo demostrar. Lo que sí quedó para siempre es el recuerdo de un episodio único en la historia de Valencia. El caso del Donyet de la plaza de l’Espart está considerado por muchos investigadores como el primer "poltergeist" documentado oficialmente en España, ya que movilizó a las autoridades y dio pie a una investigación pública que jamás logró resolver el enigma.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.