Sandra Barrios cuenta cómo una taza acabó con su relación con Andrea: "Se imaginó que quería quedarme allí a vivir"
Una simple taza de dos euros para tomar el colacao desató la ruptura definitiva de la pareja
Una simple compra cotidiana puede convertirse, de la noche a la mañana, en el detonante de una crisis de pareja insostenible. Esto es precisamente lo que le ocurrió a Sandra Barrios, cuya relación con Andrea llegó a su fin a raíz de un malentendido doméstico relacionado con el desayuno. "En Italia los cafés que se toman así —haciendo el gesto de ser pequeños—, y yo no tomo café y mucho menos así, me gustan los colacaos, me compré una taza pues para yo hacerme mi colacao por las mañanas", explicaba sobre el origen de la anécdota en el podcast 'La Influencia de Nacho Pla'. Lejos de imaginar la repercusión que tendría el utensilio, la protagonista decidió juguetear con la situación al dejarlo guardado en la casa de su pareja. "Y yo le dije con el cachondeo: mira, para hacérme los colacaos, ya la dejo aquí para cuando vuelva otra vez", relató. Sin embargo, la reacción de la otra parte distó mucho de ser una broma cómplice y la tensión estalló de inmediato en el domicilio. La respuesta de Andrea dejó perpleja a Sandra, quien no daba crédito a la seriedad con la que se había tomado un gesto puramente informal y cotidiano."Y me dijo: perdona, perdona, pero qué te estás como adelantando mucho", recordó con incredulidad sobre el momento en el que la discusión comenzó a intensificarse de forma totalmente inesperada. Lejos de buscar un compromiso a largo plazo o de asentar bases definitivas, la intención de la afectada era puramente práctica y humorística. "Y era en plan chaval que era una puta broma, que es una taza y me costó 2 euros", puntualizó recalcando lo absurdo de la situación generada por un objeto de tan escaso valor económico. Finalmente, el desencuentro evidenció una brecha insalvable en la percepción de ambos sobre el futuro y el grado de confianza del vínculo sentimental. "Y él no sé si se imaginó que yo quería quedarme allí a vivir", concluyó sobre un desenlace tan insólito como definitivo para la pareja.
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.