Camilla Läckberg, 25 años asesinando en Fjällbacka: "Matar personajes me pone muy contenta"
La escritora sueca viaja a España para presentar 'El llanto de los muertos', la nueva entrega de su icónica saga 'Los crímenes de Fjällbacka'
La escritora sueca Camilla Läckberg regresa con 'El llanto de los muertos' (Planeta) a uno de los escenarios literarios que mejor conoce: Fjällbacka, el pequeño pueblo costero donde nació y que convirtió en epicentro de una de las sagas de novela negra más populares de las últimas décadas. La nueva novela supone, además, una vuelta al hogar en todos los sentidos. Erica Falck y Patrik Hedström regresan a las páginas de Camilla Läckberg para enfrentarse a un misterio enterrado durante 30 años: la desaparición de una adolescente que vuelve a proyectar su sombra sobre Fjällbacka cuando un hallazgo fortuito obliga a reabrir el caso. Una investigación policial que se entrelaza con la mirada de Erica y con la inquietante figura de Aino, una anciana plañidera que asegura poder comunicarse con los muertos. Un elemento de folclore mágico que amplía las fronteras habituales de la saga sin renunciar a sus señas de identidad. Pero 'El llanto de los muertos' no se limita a recuperar personajes y escenarios familiares. Bajo la trama criminal aparecen cuestiones tan contemporáneas como la salud mental, la maternidad imperfecta, el envejecimiento o la violencia estructural. Camilla Läckberg utiliza el misterio para explorar las heridas que permanecen abiertas durante generaciones y preguntarse hasta qué punto el pasado puede seguir condicionando el presente. La novela puede leerse de manera independiente, aunque está repleta de guiños destinados a quienes llevan años siguiendo las vidas de Erica, Patrik y el resto de habitantes de Fjällbacka. El regreso de Camilla Läckberg coincide en España con su incorporación al catálogo de Editorial Planeta y con el relanzamiento progresivo en bolsillo de toda la serie, desde 'La princesa de hielo' hasta los títulos más recientes. En Suecia, 'El llanto de los muertos' se convirtió en uno de los grandes lanzamientos editoriales de 2025 y permanece desde entonces entre los libros más vendidos, además de haber sido el audiolibro más escuchado. Más de dos décadas después de abandonar su carrera como economista para dedicarse a la literatura, Camilla Läckberg vuelve a demostrar que todavía quedan secretos por desenterrar en Fjällbacka. Con más de 40 millones de ejemplares vendidos en más de 60 países, Camilla Läckberg es una de las autoras de género negro más leídas de Europa. En Madrid, en el Hotel Wellington, recibe a Tiramillas, al web de ocio de Marca, para presentar 'El llanto de los muertos', la duodécima entrega de 'Los crímenes de Fjällbacka', una serie que en 2027 cumplirá dos décadas desde su llegada a España y que ya ha vendido dos millones de ejemplares en nuestro país. PREGUNTA. Este año se cumplen 25 años de la publicación de 'La princesa de hielo', su primera novela. ¿Qué siente al regresar una vez más a Fjällbacka con 'El llanto de los muertos' y ver todo lo que ha construido desde entonces? RESPUESTA. Me encanta volver a Fjällbacka. Es un mundo, un universo, en el que he pasado mucho tiempo, tanto que tuve que hacer una pausa durante un tiempo porque había pasado mucho tiempo de mi vida en compañía de Erica y Patrik e inmersa en su mundo. Pero una vez que he vuelto a reunirme con ellos, he tenido la sensación que uno tiene cuando se reúne con amigos de toda la vida a los que no ve desde hace mucho tiempo, que es como si hubiera estado con ellos el día anterior. Y he pasado todo el verano con Erica y Patrik, porque acabo de terminar de escribir la siguiente entrega de 'Los crímenes de Fjällbacka', con lo que ha sido un verano que he disfrutado muchísimo en su compañía. P. ¿A lo largo de estos 25 años ha cambiado su proceso de escritura? R. Ya me gustaría decir que ha cambiado algo, pero a mí no se me dan muy bien los cambios. Entonces, tengo el mismo proceso de escritura que tenía cuando escribí 'La princesa de hielo'. En este caso se podría decir que soy 'La princesa del caos': no tengo pósits, no tengo notas, escribo cronológicamente... No tengo ni idea del 99% de la historia cuando empiezo a escribirla. Una vez escuché que Stephen King es tan caótico como yo a la hora de escribir y me alivió y me alegró muchísimo. Hay dos tipos de escritores, los que planifican lo que van a escribir y los que no y Stephen King y yo somos de los que no lo planificamos. Es verdad que es un proceso que genera ansiedad porque no sabes cómo vas a conseguir que todo encaje, pero al mismo tiempo también es un proceso más creativo y más entretenido porque vas descubriendo la historia a medida que la vas escribiendo. P. ¿Cómo maneja la presión a la hora de escribir cuando hay millones de lectores deseando leer su próxima novela? R. Yo me considero una escritora muy egoísta. Es decir, no escribo para un determinado mercado, no escribo para un determinado público, no escribo siguiendo las modas, sino que escribo solamente para una lectora que soy yo, lo que hace que todo sea más simple porque rebaja la ansiedad de saber que hay mucha expectación alrededor de cada libro que escribo. Además, tengo mucha suerte porque, aparentemente, mi gusto coincide con el de millones de lectores. P. 'El llanto de los muertos' da un salto en el tiempo a 30 años atrás, recuperando la desaparición de Sofie y la huella que su caso deja en Fjällbacka. ¿Qué le llevó a recuperar un suceso aparentemente olvidado en ese pequeño pueblo de Suecia? R. Cuando escribí 'La princesa de hielo' lo hice en dos niveles temporales, que fue algo que surgió de manera fortuita, pero luego me di cuenta de que me gustaba mucho escribir de esa manera, porque creo que para analizar un asesinato uno no puede remitirse solo al presente, sino que tiene que volver atrás en el tiempo para entender qué motivó ese asesinato, que es algo que se convirtió en mi seña de identidad a la hora de escribir. Tal vez la novela en la que más llevé a cabo esta investigación del pasado fue con 'La bruja', en la que retrocedí hasta el año 1700 y el proceso de documentación fue complicado, pero en esta novela el proceso de documentación ha sido bastante sencillo porque solo me he tenido que remitir a mi propia adolescencia y recordar cómo llevaba el pelo, qué música escuchaba, qué me gustaba hacer... Entonces, ha sido un proceso de escritura muy agradable en este sentido. P. Fjällbacka es su lugar de origen y también el escenario al que vuelve una y otra vez como escritora. ¿Qué secretos sobre usted misma cree que solo ha podido contar indirectamente a través de la ficción y de los personajes de ese universo? R. En las novelas de 'Los crímenes de Fjällbacka' soy capaz de incluir muchos aspectos de mi vida. Hay mucho de mí tanto en Erica como en Patrik, aunque sobre todo en Erica: en su experiencia como madre, como esposa, como hermana... El asunto es que yo soy la única persona que sabe cuánto hay de mí en el personaje de Erica. Obviamente, hay gente que me conoce muy bien y que a veces me llama para decirme que no puede creer que haya incluido tal o cual cosa en la novela, pero eso forma parte también de la parte más entretenida del proceso de escritura, es lo que me hace disfrutar más la escritura. Hay mucho de mí en Erica. P. Aparte de la dimensión mística, a lo largo de toda la saga refleja muy bien la distinción entre la parte más emocional, que la representa Erica, y la más racional, que la sostiene Patrik. Para entender un crimen, ¿es suficiente con recopilar las pistas o siempre hay que ir más allá? R. Para mí, la unión entre Erica y Patrik hace el investigador perfecto. Siempre los he concebido casi como un único personaje porque son como el yin y el yang. Mientras Patrik es muy práctico y se ciñe a las normas y las reglas, Erica es más emotiva y sabe leer mejor a la gente. Entonces, pienso que la suma de las habilidades de ambos dan como resultado el investigador perfecto. P. "Nadie mata mejor que Camilla Läckberg" se puede leer en la faja del libro. ¿Qué siente al matar personajes? ¿Lleva la cuenta del número de personajes que ha matado? R. Matar personajes me pone muy contenta, y hacerlo de forma fácil me pone todavía más contenta. No llevo la cuenta exacta del número de personajes que he matado, pero el promedio es de dos asesinatos por libro. Así que como ya he escrito 13 libros de esta serie, diría que he matado a 26 personajes, pero para redondear diría que he matado a 30 personajes. P. ¿Mantiene contactos con personal dentro de la policía que le informe de sucesos que después usted puede utilizar en sus novelas? R. Yo tengo una obsesión total por los asesinatos, es una obsesión que tengo desde que tengo 4 años. Creo que he visto todos los documentales sobre crímenes y asesinatos y soy como un diccionario con piernas del 'true crime'. En cuanto a la documentación para el trabajo policial, primero tuve un asesor dentro de la policía; después me casé con un policía, con lo que prescindí de ese asesor; luego me divorcié, por lo que tuve que recuperar a ese asesor dentro de la policía. No obstante, al final, en realidad, tengo mucho conocimiento sobre la labor policial y también tengo una obsesión por el análisis forense, así que es algo sobre lo que vengo documentándome desde muy pequeña. P. ¿Por qué cree que atrae tanto al público la novela negra, el 'true crime' y los reportajes sobre crímenes y asesinatos? R. Creo que es parte de la naturaleza humana, que nos gusta experimentar la sensación de miedo pero desde un entorno seguro. Y eso nos remite a la antigüedad, a esa experiencia de sentarse alrededor de una fogata y de contar historias de fantasmas, que era lo que atemorizaba a la gente entonces. Hoy en día esas historias han evolucionado y son historias sobre asesinos, terroristas o violadores, que son personas que transmiten muchísimo miedo, pero poder experimentar ese miedo desde un entorno seguro, sabiendo que no te va a pasar nada, es entretenido. P. ¿Cuántas veces puede pensar en un día en asesinatos y en crímenes? R. Demasiadas veces. Dedico muchísimo tiempo porque en redes sociales también sigo varias cuentas sobre 'true crime' y me paso mucho tiempo pensando en asesinatos y en asesinos. No obstante, mi marido y yo hemos llegado a un acuerdo para hablar cada uno de su afición, que en mi caso tiene que ver con los asesinatos y en el suyo con los coches. Hay cierto equilibrio, pero mi marido siempre dice que yo hablo más de asesinatos que él de coches, pero también es verdad que son mucho más interesantes los asesinatos que los coches. P. Anteriormente ha comentado que le encanta el 'true crime'. ¿Alguna vez se ha planteado dedicarse a la escritura de 'true crime' de no ficción? R. De alguna manera ya lo he hecho, porque hice un podcast sobre el caso de 'true crime' más famoso de Suecia, que fue un caso de los años 80 de enorme interés sobre el asesinato de un niño de 11 años. Por casualidad conocí a sus padres y el primer sospechoso fue un exnovio de la madre, a la que además estaba acosando. Sin embargo, el único asesino en serie de Suecia dijo que había sido él quien había asesinado al pequeño, aunque los padres del niño decían que no había podido ser él. Luego, diferentes investigaciones revelaron que este asesino en serie se había atribuido una serie de asesinatos que en realidad no había cometido a cambio de droga y fue trasladado de la cárcel a un centro psiquiátrico. Para mí fue muy interesante hacer ese podcast porque me dio la posibilidad como de devolverle la vida y la dignidad a ese niño de 11 años, ya que uno de los problemas del 'true crime' es que a menudo se centra exclusivamente en la vida del asesino, cuando el foco tendría que estar en la víctima, que es lo que intenté hacer en este podcast. Entonces, ahí tuve la experiencia de investigar un caso de no ficción. P. En 'El llanto de los muertos' habla de salud mental, maternidad imperfecta y envejecimiento. Son asuntos que suelen vivirse en privado, pero sobre los que existe una enorme presión social. ¿Hay algo de su propia experiencia vital que haya hecho que hoy le interese mirar especialmente hacia esas zonas menos idealizadas de la vida? R. Por supuesto, porque mi carrera profesional como escritora ha ido a la par con mi desarrollo personal como madre, por lo que la maternidad es uno de los temas que he volcado en mis libros. Recientemente he seguido el juicio a Lindsay Clancy, que sufrió depresión posparto. Yo también sufrí depresión posparto y por eso el personaje de Erica también sufre depresión posparto en el tercer libro de la serie de 'Los crímenes de Fjällbacka'. Entonces, al final, todos los temas que son de actualidad en la sociedad y que también han sido parte de mi vida personal los termino incluyendo en mis novelas. P. En relación con la maternidad, ¿cree que la sociedad continúa juzgando y pasando factura a las mujeres por el hecho de ser madres? R. Sí, sin lugar a dudas. Como he dicho antes, me convertí en madre al mismo tiempo que me convertí en una figura pública. Escribía un blog, publicaba muchas cosas en Instagram, tenía mucha presencia en las redes sociales y siempre he sido muy honesta sobre el estilo de crianza de mis hijos, pero he de decir que todo el odio que he recibido en Internet ha sido de otras madres que han emitido juicios de valor muy duros. P. Sus novelas insisten a menudo en la idea de que detrás de las fachadas respetables pueden esconderse secretos, violencia o profundas frustraciones. ¿Se ha vuelto más desconfiada respecto a las personas y a las apariencias con el paso de los años? R. Sí, sin ninguna duda, todos tenemos secretos y todos nos esforzamos en crear nuestra propia fachada. De hecho, creo que las redes sociales han empeorado la situación. Se puede ver a todo un ejército de usuarios que ponen toda su energía en publicar fotos muy bonitas de una vida presuntamente fantástica, fotografías con filtros que las mejoran y en las que se recurre a la inteligencia artificial, con lo que uno ya no sabe qué es verdad y qué no. Entonces, la desconfianza sobre las personas y sobre las apariencias es mucho peor, sobre todo, por culpa de las redes sociales. P. En 'El llanto de los muertos' refleja muy bien cómo se supera, o se intenta superar, un duelo cuando todo el mundo mira a esa persona. ¿Usted piensa que realmente se puede superar ese duelo cuando todas las miradas están puestas sobre uno y sobre su familia, como ocurre en la novela? R. Yo creo que es muy difícil. Además, cada duelo es distinto. Por ejemplo, en casos conocidos de asesinatos, la gente tiene que llevar el duelo bajo el escrutinio público, como es el caso del esposo de Lindsay Clancy, Patrick Clancy, que mucha gente opina que tiene que haber algo raro porque conoció a otra mujer poco tiempo después del trágico suceso que protagonizó su mujer. Yo creo que eso lo hace todo mucho más duro, porque cada persona reacciona de una manera ante el duelo. Las reacciones ante el duelo son muy personales. En mi caso, por ejemplo, todavía estoy afrontando el duelo por la muerte de mi padre, que murió cuando yo tenía 19 años. A día de hoy no puedo hablar de mi padre sin que se me escape una lágrima. P. La figura de la plañidera conecta la novela con la muerte, el duelo y aquello que los vivos no consiguen cerrar. Si pudiera hacerle una pregunta a alguien que ya no está, ¿cree que elegiría conocer una verdad que pudiera cambiar su vida o preferiría conservar el recuerdo que tiene? R. Yo es algo que hago de vez en cuando, preguntar a alguien que ya no está, pero tengo claro que prefiero mantener el recuerdo de las personas tal como las conocí, sin cambiar mi percepción sobre ellas.
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