Karra Elejalde: "Como La Masía para el Barcelona en el fútbol, el mundo del cortometraje es la cantera del cine"
El veterano actor y Kandido Uranga protagonizan 'El triplete', el cortometraje ganador de la VI edición de Audi Future Stories
Hay amistades que sobreviven al paso del tiempo, a las despedidas y hasta a la ausencia. Sobre esa idea, tan sencilla como universal, se construye 'El triplete', el cortometraje ganador de la VI edición de Audi Future Stories, que convierte la amistad, la vejez y la importancia de cumplir una promesa en el punto de partida de una historia tan emotiva como divertida. Rodado recientemente en Barcelona, el filme sigue a Antonio y Mariano, dos residentes de una residencia de ancianos que, tras perder a su inseparable amigo Ezequiel, emprenden una disparatada aventura para evitar que las cenizas de su compañero terminen en un cenicero común. Al frente de esta particular historia de amistad se encuentran dos intérpretes de enorme trayectoria y personalidad: Karra Elejalde y Kandido Uranga. Dos actores que, desde registros diferentes pero con una misma capacidad para dotar de verdad y humanidad a sus personajes, se meten en la piel de estos dos ancianos dispuestos a llevar hasta las últimas consecuencias el vínculo que les une a su amigo desaparecido. En el caso de Karra Elejalde, más de cuatro décadas de carrera y dos Premios Goya avalan una trayectoria marcada por la versatilidad; Kandido Uranga, por su parte, llega al proyecto tras una extensa carrera en cine y televisión y después de haber sido reconocido con el Premio Feroz y nominado al Goya por Maspalomas. 'El triplete' supone además el salto al terreno profesional de Rodrigo Olmedo, ganador de esta edición de Audi Future Stories, una iniciativa que busca impulsar el talento emergente de las escuelas de cine españolas. Para hacer realidad su primer cortometraje profesional, Rodrigo Olmedo ha contado con el acompañamiento del director y productor Kike Maíllo, que ha participado en la codirección y en el desarrollo del proyecto. El resultado es una pieza que combina humor y emoción para hablar del paso del tiempo, de las pérdidas y de esos compromisos que, precisamente porque se adquieren con quienes queremos, adquieren un valor especial. 'El triplete' tendrá su estreno oficial en el marco del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. No obstante, antes de que el cortometraje llegue al público, Karra Elejalde y Kandido Uranga han atendido a Tiramillas. PREGUNTA. 'El triplete' habla de la amistad, el paso del tiempo y de cumplir una promesa hasta el final. ¿Qué fue lo que más les conquistó del guion cuando lo leyeron por primera vez? KARRA. Pues es que hay... ¿Cómo diría yo? Hay algo como de rebeldía en dos vejestorios que saben que no son nada y lo dicen. Y que mañana mismo esto se ha acabado. Entonces, ya están en la residencia y se rebelan ante el director. El disgusto es tan grande y la promesa de amistad es tan fuerte que ya hay ciertas edades en las que las personas van y dicen: "Mira, tío, tira para adelante y hagamos lo que nos parece". Y bueno, de eso habla un poco el corto. KANDIDO. Pues precisamente eso, el valor de la amistad y el compromiso que se adquiere con las promesas. PREGUNTA. Antonio y Mariano afrontan la pérdida de un amigo desde el humor, pero también desde una enorme ternura. ¿Cómo se encuentra el equilibrio para interpretar una historia tan emotiva sin caer en el sentimentalismo? KARRA. Pues el equilibrio está en el guion. El actor no se inventa un personaje entero. El guionista ya sabe trasmitir y luego el director te dice hasta qué grado: "Aquí no me llores tanto, aquí llórame un poquito, aquí descojónate...". Entonces ya saben ellos los momentos. Los actores somos los que aparecemos, pero no somos los que decidimos cuánto me voy a emocionar o hasta qué grado me voy a sobrar rozando con la escatología porque estás hablando del gran cariño que le tenias a un amigo y de repente te estás manchado de cenizas suyas. Ahí tienes un poco de humor para contrarrestar el no irnos a algo excesivamente sensiblero. Todo es un arte, pero no corresponde al actor, corresponden al guionista y al director más que al actor. KANDIDO. Leyendo y comprendiendo el guion con atención, siguiendo humilde y respetuosamente las indicaciones de los directores, y finalmente con la complicidad y la verdad de la interpretación entre Karra y yo. PREGUNTA. La película reivindica que la amistad no tiene edad. ¿Creen que el cine ha sabido retratar suficientemente las historias protagonizadas por personas mayores o todavía quedan muchos relatos por contar? KARRA. Hay muy poco, se habla muy poco de la vejez. Siempre, en la historia española, los protagonistas están enfocados en una franja de los 25 a los 50 años, y generalmente gente mucho más joven. Incluso es raro ver una película protagonizada por un señor mayor. Bueno, sí, pero dos de cada cien. Por lo tanto, claro que sí, claro que sí creo que podríamos hacer más películas. Yo rodé 'Auri' con Cristina Marcos, que la dirigía Violeta Salama, y éramos un matrimonio de sexagenarios y éramos los protas. A ver, proporcionalmente se aborda mucho más, lógicamente, el cliente potencial del cine, que está entre los 25 y los 55 años. KANDIDO. No lo sé si suficiente, pero creo que es un buen momento, ya que somos muchas las personas mayores que desde luego tenemos interés por nuestros relatos, que como personas, claro está, son relatos universales. PREGUNTA. La petanca, más allá del deporte, simboliza la unión entre estos tres amigos. ¿Qué representa para ustedes ese triplete que persiguen los protagonistas? KARRA. Pues la petanca son equipos de tres y el tres es el número mágico para un grupo de amigos. Esto lo han dicho siempre, el número tres es la pirámide, es la relación de sociedad. Si hay tres socios en un proyecto, ese proyecto durará más que si hay dos. Pues bueno, es un triplete. Eran tres, uno ha fallecido... Pues a jugar la petanca KANDIDO. Pura Vida. PREGUNTA. Han trabajado con un director consolidado como Kike Maíllo, pero también con Rodrigo Olmedo en su primer cortometraje profesional. ¿Qué les ha sorprendido de su manera de afrontar este proyecto? KARRA. Bueno, a ver, Kike Maíllo es ahí una garantía. Yo creo que la idea es coger a un chico con talento y Kike, bueno, pues saber extraer del director lo que quiere y dejarle hacer, excepto cuando dice: "Mira, por ahí vas mal" o "tío, no tenemos tiempo para esto". Porque Kike ahí hace también un poco de productor, de optimizador, casi de ayudante de dirección: "Oye, coleguita, que hoy tienes todo esto que hacer y si te columpias aquí no llegamos esta tarde". Pero bueno, es una garantía. Kike Maíllo es un veterano y el guion está seleccionado entre casi 300 proyectos por el jurado de Audi Future Stories. Y bueno, Rodrigo Olmedo es algo introvertido, no nos decía muchas cosas a los actores, pero es talentoso y Kike también le dejó su aire. Yo soy más así y entonces se lo facilitaba, le preguntaba: "Oye, tío, ¿y aquí cómo lo ves? ¿Y esto qué tal si lo hago así?". KANDIDO. No sé si sorprender, pero sí destacaría la ilusión, la generosidad, la verdad y la entrega de ambos directores. PREGUNTA. Los dos han defendido públicamente la importancia del cortometraje como puerta de entrada al cine. Mirando atrás, ¿qué papel han tenido los cortos en sus propias carreras y qué consejo darían a quienes empiezan hoy? KARRA. Mira, a quien le guste el fútbol, que a mí no me va demasiado, sabrá que La Fábrica para el Real Madrid y La Masía para el Barcelona son la cantera de la que surgen jugadores para enriquecer al primer equipo, ¿no? Yo he vivido 'Martín' y 'Las seis en punta', dos cortometrajes de Julio Medem. Luego, cuando se consagró como director, rodé con él 'Vacas', 'La ardilla roja' y 'Tierra'. Yo he visto de Juanma Bajo Ulloa dirigir por lo menos cuatro o cinco cortos cuando era un muchacho de 18 o 19 años. Después, como protagonista y ya como gran director, he hecho con él 'Alas de mariposa', 'La madre muerta', 'Airbag' y 'Rey gitano'. Álex de la Iglesia hizo 'Mirindas asesinas' y luego rodé con él 'Acción mutante'. Tuve esa suerte. He tenido la suerte de ver a personas que eran cortometrajistas hace 35 años, ver sus cortos, y luego he tenido la suerte de currar con ellos como directores y ver cómo han progresado todos. Un chico con talento en audiovisuales, el mejor vehículo que tiene para demostrarlo y tener la suerte de que alguien confíe en él es un corto. Para mí, el mundo del cortometraje es la verdadera cantera, porque yo lo he vivido en mis carnes. Estoy dando ejemplos clarísimos de personas cuando eran cortometrajistas, cómo se llamaban sus cortos y cómo luego se convirtieron en grandes directores. Por eso esta oportunidad que da Audi Future Stories a los jóvenes me parece estupenda. KANDIDO. Suma de trabajos y profesionalidad. No me considero quien para dar consejos, pero que luchen por sus quereres. PREGUNTA. Karra, usted ha comentado que un cortometraje permite demostrar el talento para que lleguen nuevas oportunidades. Kandido, usted habla del corto como el futuro de los jóvenes. ¿Creen que iniciativas como Audi Future Stories cubren una necesidad real dentro de la industria? KARRA. Cubren primero una necesidad en la industria del guion. Este guion está seleccionado de entre 300 proyectos. Entonces, una vez tenemos un gran guionista, el siguiente paso es tener a una figura como Kike Maillo que va a garantizar que ese producto va a tener un buen acabado. Y luego confiar en el talento del director y que lo tenga claro. Pero, por supuesto, yo creo que esta iniciativa de Audi y presentar el corto en el Festival de San Sebastián es importante. Quién dice que de estos proyectos no salen el día de mañana grandes directores. KANDIDO. Claro está, es una aportación y hay que felicitar a Audi, pero para cubrir la necesidad real se necesitan muchas más iniciativas de este estilo. PREGUNTA. Ambos acumulan décadas de trayectoria y han trabajado con varias generaciones de cineastas. ¿Qué diferencias encuentran entre los directores jóvenes de hoy y los que conocieron al inicio de sus carreras? KARRA. Las hay, y muchas, entre el digital y el analógico. En el analógico tú tenías 40.000 metros de material para rodar y más te valía tener claro a qué ibas. Ahora, en digital, tú tiras, tiras, tiras y eso sale gratis. Se rodaba a otro ritmo. Ahora haces planos desde distintos ángulos y lo repites 93 veces. Antiguamente decías: "Yo quiero un general de esto". Y luego el corto de este texto, el corto del texto de ella, el corto del texto mío... Se rodaba a otro ritmo. Ahora no, ahora es: "Venga, tira, ya tengo una; venga, vamos a hacer otra". O sea, que la diferencia de cómo se rueda ahora y cómo rodábamos antes es abismal. Pero del mismo modo te diré que también los temas que se abordan y los resultados cinematográficos son distintos, son más actualizados. Eso es indudable. KANDIDO. Sobre todo la diferencia de los tiempos, que incide fundamentalmente en el desarrollo y evolución de la técnica, pero diría que la ilusión y las ganas de hacer cine son bastante parecidas. Hablamos de cine, claro. PREGUNTA. 'El triplete' combina humor y emoción, dos registros que ustedes dominan a la perfección. ¿Es más difícil hacer reír o emocionar cuando una historia habla de temas tan delicados como la pérdida y la despedida? KARRA. Hay que saber tener cintura y saber desenvolverse, o hay que intentarlo. Creo que a mí los retos me interesan y este era uno de ellos. Si estamos hablando de algo tan serio como el fallecimiento de un amigo, muy amigo, que ahora nos falta en nuestro triplete… Y por otra parte estamos haciendo risas, con el hecho de esparcir sus cenizas... KANDIDO. Para contestar a esa pregunta me gustaría oír antes la sensación que la película les provoca a los espectadores. PREGUNTA. El cortometraje se estrenará en el marco del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. ¿Qué supone para ustedes presentar un trabajo en un escenario con tanta relevancia para el cine español? KARRA. Supone coger, irte al aeropuerto, ir a Donosti, irte a un hotel, hacer el 'check-in', comprarte un traje o ver uno que no te pones desde hace tres años... Jeje, bueno, estoy bromeando. Yo soy guipuzcoano y Donosti me encanta. Entonces, me gusta ir a presentar un proyecto. También presento la película 'Arriba Tutto' de José Mota. Si no pintas nada en un sitio, no vas. Entonces, en este caso, yo tengo que ir porque tengo dos cositas que presentar y, bueno, pues espero que sean bien recibidas, que gusten. Y allí están mis amigos, así que me tomaré unos calimochos y me lo pasaré de puta madre. KANDIDO. Satisfacción, alegría y gratitud. PREGUNTA. Después de tantos años de profesión, ¿qué proyectos son los que más les siguen ilusionando: los grandes rodajes o historias pequeñas como esta, donde el peso recae en los personajes y las emociones? KARRA. Yo soy un poco perejil de todas las salsas. Me lo paso de puta madre en una superproducción, pero también me lo paso de puta madre haciendo 'Vasil' con Avelina Prat y un actor polaco llamado Ivan Barnev que es una maravilla. Me gusta hacer películas, producciones potentes... Me acuerdo de 'Los últimos de Filipinas', que nos fuimos a Malabo y estábamos allí Javi Gutiérrez, Luis Tosar, Álvaro Cervantes, Ricardo Gómez... Entonces, bueno, hay veces que estás en cosas más gordas y otras veces estás en cosas más humildes, pero para mí la pasión no es tampoco el set. La pasión es la construcción de algo que, en el momento en el que lo has construido, es efímero, pero tú eres el dueño de eso y queda ahí para la posteridad. KANDIDO. Los proyectos grandes o pequeños, con historias de gentes que tienen mucho que contar sean grandes o pequeñas, con personajes grandes y pequeños y que emocionan. PREGUNTA. ¿Qué les gustaría que el espectador se llevara consigo después de ver 'El triplete'? KARRA. Un buen momento. 'El triplete' no es un corto sesudo de estos que tengas que sacar una conclusión que te pueda aportar mucho en la vida, 'El triplete' es un divertimento. Yo creo que el espectador va a tener una buena aventura. Sobre todo es una oda a la amistad y una rebeldía desde la senectud. KANDIDO. Una sonrisa.
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