María del Monte, sobre su sexualidad: "Nunca he estado en un armario: primero porque no quepo y segundo porque no he tenido la necesidad"
La cantante ha sido la invitado de Pablo Motos este martes en 'El Hormiguero'
Pablo Motos ha recibido este martes en el plató de 'El Hormiguero' a la cantante María del Monte, quien ha presentado el libro 'Si el corazón se equivoca, se le perdona', sus memorias. En el mismo, la artista andaluza habla de sus aprendizajes, errores y aciertos que han formado parte de su intensa vida y larga trayectoria profesional. PABLO MOTOS. Vienes a presentarnos 'Si el corazón se equivoca, se le perdona', ¿por qué dices eso? MARÍA DEL MONTE. El corazón no suele equivocarse, pero si lo hace, se le perdona, porque siempre lo has hecho de corazón, aunque te equivoques. Yo soy de perdonar siempre, sobre todo porque me hace mal a mí misma guardar rencor, pero mi perdón tiene memoria. Las cosas que me dañan el alma son las que más cuesta perdonar. PABLO MOTOS. Dices que mirando a los ojos a la gente sabes cómo son, que los ojos son piscinas. MARÍA DEL MONTE. Hay piscinas que te pueden engañar, que parecen cristalinas, pero luego no lo son. Es verdad que, cuando miras a los ojos a las personas, sabes rápido si te dejan mirar dentro o si se echan para atrás. PABLO MOTOS. Dices en tu libro que tu padre no discutía nunca. MARÍA DEL MONTE. Sí, mi padre, que era un hombre muy sabio, decía que no había que discutir nunca en la vida, y que, las discusiones, se evitan con un puntito, con un puntito en la boca se refería. Qué suerte he tenido de tener los padres que me han tocado. PABLO MOTOS. Como a los 10 años tuviste una experiencia con la muerte. MARÍA DEL MONTE. Sí, con 10 años estaba medio dormida con mi madre, y ella estaba hablando con mi tía Aurora sobre alguien a quien habían enterrado, me desperté de un salto gritando que no me quería morir. Me tiré un año llorando porque no me quería morir, no comía ni nada. Me llevaron al médico porque estaban asustados. Se me fue pasando con el tiempo, pero me quedó un pequeño trauma, yo al cementerio no voy nunca, iré una sola vez, cuando me lleven para no volver. PABLO MOTOS. En el libro hablas sobre cuando falleció tu hermano y decidiste no contárselo a tu madre. MARÍA DEL MONTE. Sí, me llamó mi hermano mayor por teléfono, para darme la noticia, y tenía sentada al lado a mi madre, que tenía noventa años. Tuve que disimular para no contárselo y me pasé año y medio engañándola, diciéndole que mi hermano estaba bien cada vez que me preguntaba. Dudaba si estaba haciendo bien o no, en no contárselo. Ese estado de ansiedad prolongada durante tanto tiempo, para mí fue terrorífico. PABLO MOTOS. Tú dices que has visto y sentido a personas fallecidas. MARÍA DEL MONTE. He sentido perfectamente a mi hermano en mi casa, le he olido. Pero no solo yo, mi madre, antes de morir, decía que veía a mi padre y a mi hermano ya fallecidos por casa, ella me decía: "Les veo, pero no como a ti, les veo diferente". PABLO MOTOS. Cuando estuviste la vez anterior, dijiste que España iba a ganar el Mundial y ganó. Ahora te pregunto, ¿quién va a ganar las elecciones? MARÍA DEL MONTE. Las elecciones creo que no las va a ganar ningún partido político, solo le pido a Dios que no perdamos nosotros. Yo no sé de política, pero creo que la primera misión de los políticos es velar por los intereses del país, mirando por los ciudadanos, no por ellos. PABLO MOTOS. Hay quien dice que dijiste públicamente que eras lesbiana una vez que murió tu madre. ¿Te has sentido alguna vez dentro de un armario? MARÍA DEL MONTE. Nunca, y tengo dos argumentos maravillosos: uno, que no quepo, y otro, que no he tenido la necesidad. Yo no he vivido una infancia ni una juventud reprimida, siempre he tenido mucha libertad en mi entorno. Mi madre ha sabido siempre cómo era su hija; ¿cómo no va a conocer una madre a sus hijos?
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